1863 — Francisco Santa María y el retraimiento progresista en Calanda
Un comandante retirado y propietario de Calanda se adhiere públicamente a la estrategia de abstención electoral del Partido Progresista y reivindica la herencia constitucional de Cádiz de 1812.
Área de identificación
El documento
El martes 6 de octubre de 1863, El Clamor Público, periódico madrileño que se presentaba en su cabecera como «Periódico del Partido Liberal», publicó una serie de adhesiones recibidas desde diferentes puntos de España en apoyo de la estrategia electoral adoptada por el Partido Progresista.
Entre aquellas declaraciones figura la remitida desde Calanda el 30 de septiembre por Francisco Santa María.
El documento posee un interés especial porque su autor proporciona algunos datos sobre sí mismo. Se presenta como «comandante retirado y propietario, vecino de esta villa» y afirma haber pertenecido siempre al partido liberal.
Santa María declara además haber combatido en defensa de sus convicciones políticas y anuncia públicamente que, pese a mantener relaciones personales con alguno de los candidatos del distrito, no participará en las elecciones.
Transcripción del documento
Al Comité central del partido progresista.
El que suscribe, comandante retirado y propietario, vecino de esta villa, habiendo visto el Manifiesto de ese Comité y su circular de 15 de Setiembre, encargando la abstención en las próximas elecciones venideras; á pesar de estar ligado con vínculos de amistad particular con alguno de los candidatos que hoy se presentan en este distrito, no puede menos de responder al llamamiento de su partido y adherirse á la conducta que este se ha propuesto seguir en honra del sistema constitucional, rompiendo cuantos compromisos tenia contraidos.
El que ha sacrificado su juventud y porvenir en aras del partido liberal al que siempre ha pertenecido, el que se ha batido en los campos de batalla cuando se le ha llamado al combate, no puede desoír ahora la voz solemne de sus correligionarios; y por tanto no acudirá á las urnas: no tomará parte en la elección, mientras no se devuelva su dignidad y esplendor al sistema inaugurado en la memorable Cádiz el año 12, del cual nos proclamamos sus herederos, sus verdaderos hijos.
Que conste esta declaración es lo que desea este que felicita al Comité central progresista por su decisión y patriotismo.
Francisco Santa María.
Calanda 30 de Setiembre de 1863.
La transcripción reproduce el contenido de la declaración publicada por El Clamor Público, conservando las principales formas ortográficas del original.
El Clamor Público y la prensa progresista
La declaración de Francisco Santa María debe interpretarse dentro del espacio político representado por El Clamor Público. El propio ejemplar conservado proporciona algunos datos esenciales sobre la publicación.
La cabecera se presenta como:
EL CLAMOR PÚBLICO
PERIÓDICO DEL PARTIDO LIBERAL
El número corresponde a la segunda época del periódico, señala expresamente que había sido fundado en 1844 y ofrece una amplia red de suscripción tanto en Madrid como en provincias y en diferentes puntos del extranjero.
Para las provincias, la propia cabecera indica que la suscripción podía realizarse a través de sus comisionados y corresponsales. Esta organización ayuda a explicar la circulación de una cabecera madrileña en localidades alejadas de la capital como Calanda.
El periódico actuaba como algo más que un vehículo de información. La publicación de cartas, adhesiones y manifiestos convertía sus páginas en un espacio de articulación de la comunidad política progresista.
España en 1863: la crisis del sistema isabelino
La declaración de Santa María pertenece a los últimos años del reinado de Isabel II, una etapa caracterizada por la creciente dificultad del sistema político para integrar a las diferentes corrientes del liberalismo.
Durante la década anterior, la Unión Liberal encabezada por Leopoldo O'Donnell había ocupado una posición central en la política española. En 1863 aquella etapa de relativa estabilidad estaba terminando y se sucedían gobiernos de corta duración.
Cuando Santa María escribió desde Calanda, la política española estaba presidida por una creciente confrontación en torno a las condiciones en que debían celebrarse las elecciones y al grado de libertad efectiva de que disponían los partidos de oposición.
El retraimiento: abandonar las urnas como estrategia política
El concepto fundamental para comprender la carta es el retraimiento.
El Partido Progresista decidió abstenerse de participar en unas elecciones que consideraba carentes de garantías suficientes. La abstención adquiría así una dimensión política: negarse a participar significaba cuestionar la legitimidad práctica del procedimiento electoral.
Santa María expresa con claridad esta posición:
«no acudirá á las urnas: no tomará parte en la elección».
La decisión tenía además consecuencias personales. El calandino reconoce que mantenía:
«vínculos de amistad particular con alguno de los candidatos que hoy se presentan en este distrito».
La disciplina política se anteponía, por tanto, a las relaciones personales. Santa María declara que está dispuesto a «romper cuantos compromisos tenía contraídos» para seguir la estrategia de su partido.
Francisco Santa María: comandante, propietario y progresista
La declaración ofrece tres elementos particularmente útiles para aproximarnos al perfil de Francisco Santa María.
Comandante retirado
Santa María se identifica como «comandante retirado». La afirmación indica una trayectoria militar anterior, aunque esta fuente no permite determinar el cuerpo al que perteneció, los años de servicio ni las campañas en las que participó.
Propietario
Se define igualmente como «propietario», categoría social relevante en el lenguaje político y censitario del siglo XIX. El documento no proporciona información sobre la naturaleza o extensión de sus propiedades.
Una trayectoria liberal
Mucho más explícita es su autodefinición política. Santa María afirma haber pertenecido:
«al partido liberal al que siempre ha pertenecido».
Añade inmediatamente una referencia autobiográfica todavía más significativa:
«el que se ha batido en los campos de batalla cuando se le ha llamado al combate».
La frase sugiere una experiencia militar relacionada, al menos desde la interpretación que el propio Santa María hacía de su biografía, con la defensa del liberalismo.
«Herederos» de Cádiz: la memoria política de 1812
Uno de los pasajes de mayor interés ideológico es la reivindicación de la Constitución de Cádiz.
Santa María afirma que no volverá a participar electoralmente hasta que recupere su dignidad:
«el sistema inaugurado en la memorable Cádiz el año 12».
Y añade una expresión de fuerte contenido identitario:
«del cual nos proclamamos sus herederos, sus verdaderos hijos».
Más de medio siglo después de la promulgación de la Constitución de 1812, Cádiz continuaba funcionando como un referente simbólico del liberalismo español.
La expresión empleada desde Calanda demuestra cómo esa memoria política nacional podía ser asumida por individuos residentes en una localidad del Bajo Aragón y utilizada para definir su propia identidad política.
Calanda dentro de una red política nacional
La posición que ocupa la carta en el periódico es fundamental para interpretarla correctamente.
Francisco Santa María no aparece como una voz aislada. El Clamor Público publica en la misma página numerosas declaraciones de adhesión al retraimiento procedentes de diferentes puntos de España.
Entre ellas figuran comunicaciones procedentes de Morata de Tajuña, Jaén, Lugo, Calanda, Segovia, Cervera y Badajoz.
La sucesión geográfica convierte la página del periódico en una representación de la red territorial del progresismo.
Calanda aparece así integrada en una movilización política de alcance nacional.
Una decisión adoptada por la dirección del Partido Progresista en Madrid era conocida, debatida y asumida pocos días después por un correligionario residente en una localidad del Bajo Aragón, que remitía a su vez su adhesión para que fuese publicada por la prensa madrileña.
De José Crespo a Francisco Santa María: dos testimonios próximos
La declaración de 1863 adquiere mayor relevancia cuando se pone en relación con otro testimonio publicado por el mismo periódico el año anterior.
El 7 de abril de 1862, José Crespo había remitido desde Calanda una carta a Fernando Corradi en la que declaraba que él y su hermano Antonio Crespo eran suscriptores de El Clamor Público.
José Crespo se identificaba expresamente con:
«las ideas de hoy, que son las de todos los progresistas».
Un año y medio después encontramos a Francisco Santa María adhiriéndose públicamente a una decisión del Comité central progresista.
José Crespo escribe desde Calanda a El Clamor Público. Él y su hermano Antonio son suscriptores del periódico.
Francisco Santa María comunica desde Calanda su adhesión al retraimiento electoral del Partido Progresista.
La proximidad cronológica de ambas noticias permite documentar la presencia en Calanda de varios individuos relacionados con la cultura política progresista.
Valor histórico del documento
1. Identifica a un progresista calandino
Francisco Santa María manifiesta de manera explícita su pertenencia al partido liberal y responde al llamamiento del Comité central progresista.
2. Proporciona información sobre su posición social
El propio interesado se define como comandante retirado, propietario y vecino de Calanda.
3. Documenta la recepción de la política nacional
Las decisiones adoptadas por la dirección progresista llegaban hasta Calanda y generaban respuestas políticas desde la localidad.
4. Muestra la circulación de la prensa política
La relación entre Calanda y El Clamor Público no parece episódica: contamos con testimonios publicados en 1862 y 1863.
5. Vincula liberalismo y memoria constitucional
La reivindicación explícita de Cádiz de 1812 muestra la persistencia de una genealogía política liberal que vinculaba las luchas del presente con los orígenes del constitucionalismo español.
La carta de Francisco Santa María permite observar a escala local un fenómeno de alcance nacional: la formación de una cultura política compartida mediante periódicos, manifiestos, comités, elecciones y redes de correligionarios.
Calanda no aparece como un espacio ajeno a la política española del siglo XIX, sino como uno de los lugares desde los que también se participaba —mediante la lectura, la adhesión y, en este caso, la abstención— en los grandes debates del liberalismo contemporáneo.
Fuente y bibliografía
Fuente primaria
- SANTA MARÍA, Francisco, «Al Comité central del partido progresista», Calanda, 30 de septiembre de 1863, El Clamor Público. Periódico del Partido Liberal, segunda época, año 1863, n.º 960, Madrid, martes 6 de octubre de 1863.
Fuentes hemerográficas relacionadas
- CRESPO, José, carta a Fernando Corradi, Calanda, 7 de abril de 1862, El Clamor Público, Madrid, 12 de abril de 1862.
Bibliografía general
- ARTOLA, Miguel: Partidos y programas políticos, 1808-1936, Madrid, Alianza Editorial.
- BURDIEL, Isabel: Isabel II. Una biografía (1830-1904), Madrid, Taurus.
- HARTZENBUSCH, Eugenio (1894): Apuntes para un catálogo de periódicos madrileños desde el año 1661 al 1870, Madrid, Sucesores de Rivadeneyra.
- Biblioteca Nacional de España, Hemeroteca Digital, colección de El Clamor Público.
GREC-Calanda, «1863 — Francisco Santa María y el retraimiento progresista en Calanda», CalandaGREC. Archivo de Historia y Patrimonio de Calanda, 2026.
Archivo digital para el estudio y difusión de la historia y el patrimonio de Calanda.
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