DOCUMENTACIÓN HISTÓRICA · CALANDA · SIGLO XVII
Nombramiento de jurados de Calanda
El gobierno municipal de la villa bajo la jurisdicción de la Orden de Calatrava
Área de identificación
Resumen histórico
El documento registra el nombramiento de Pedro Gregorio de Sos como jurado mayor y de Miguel Vallés como jurado menor de Calanda para 1643. El acto muestra cómo el gobierno local de la villa se articulaba dentro de la jurisdicción de la Orden de Calatrava y, al mismo tiempo, permanecía sometido al marco jurídico de los fueros y observancias del Reino de Aragón.
Contexto histórico
Durante el siglo XVII, Calanda formaba parte de los dominios de la Orden de Calatrava vinculados a la encomienda de Alcañiz. El poder señorial convivía con instituciones locales propias de la tradición municipal aragonesa.
La distancia entre los titulares de la encomienda y sus territorios hacía necesario recurrir a procuradores. En este documento, Francisco Clares Vallés, domiciliado en Albalate del Arzobispo, actúa en representación de Enrique Felípez de Guzmán, marqués de Mairena y comendador mayor de Alcañiz.
El nombramiento de jurados permite observar una estructura política en la que autoridad real, jurisdicción calatrava, derecho foral y administración municipal se superponían.
Claves del documento
Personas citadas
| Nombre | Identificación | Papel |
|---|---|---|
| Pedro Gregorio de Sos | Vecino de Calanda | Jurado mayor para 1643 |
| Miguel Vallés | Vecino de Calanda | Jurado menor |
| Francisco Clares Vallés | Vecino de Albalate del Arzobispo | Procurador del comendador mayor |
| Enrique Felípez de Guzmán | Marqués de Mairena | Comendador mayor de Alcañiz y sus anejos |
| Juan Perera | Notario real de Zaragoza | Autoriza la procura de 1642 |
| Felipe IV | Rey de la Monarquía Hispánica | Autoridad real a la que juran fidelidad |
Protagonistas del contexto político
Transcripción
Que yo, don Francisco Clares Vallés, domiciliado en la villa de Albalate del Señor Arzobispo, en nombre y como procurador legítimo de don Enrique Felípez de Guzmán, marqués de Mairena, comendador mayor de la encomienda de Alcañiz y sus anejos de la Orden de Calatrava...
En dicho nombre se nombran para el año 1643 a Pedro Gregorio de Sos como jurado mayor y a Miguel Vallés, mayor en días, como jurado menor.
Ambos aceptan sus oficios y juran guardar los fueros y observancias del Reino de Aragón, ser fieles al rey, conservar los derechos de la Orden y cumplir los estatutos de la villa.
El poder local bajo régimen señorial
El documento permite observar un modelo de administración característico del Antiguo Régimen. La autoridad señorial intervenía en el nombramiento de los oficiales, pero el gobierno cotidiano recaía en personas vinculadas a la propia comunidad.
La fórmula del juramento revela además que el ejercicio de estos cargos no dependía de una única autoridad. Los jurados debían respetar simultáneamente la monarquía, los derechos de la Orden de Calatrava, el orden jurídico aragonés y los estatutos propios de Calanda.
Se trata, por tanto, de un buen ejemplo de la superposición de jurisdicciones que caracterizaba a la sociedad aragonesa de la Edad Moderna.
Los jurados de 1643
La documentación conservada permite seguir la actividad institucional de estos oficiales durante el mismo año. En noviembre de 1643, Pedro y Miguel Vallés aparecen vinculados a la ceremonia de colocación de la primera piedra de la nueva iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza.
Este dato ayuda a comprender que los jurados no constituían cargos meramente honoríficos, sino representantes activos de la comunidad en algunos de los acontecimientos institucionales más relevantes de la villa.
