Lope Penginet: de mercader de Calanda a galeote del rey
En 1597, después de dos años encadenado al remo de las galeras, el morisco calandino Lope Penginet negoció la conmutación de su condena mediante una importante entrega de dinero y la obligación de proporcionar un esclavo que ocupara su lugar.
Un mercader morisco de Calanda
Lope Penginet formaba parte de una familia de cristianos nuevos bien asentada en la sociedad calandina de finales del siglo XVI. La documentación notarial permite encontrarlo participando en operaciones de crédito y comercio que superaban ampliamente los límites de Calanda.
En 1590, por ejemplo, aparece entregando en comanda 1.240 sueldos jaqueses a Joan Sostre, labrador de Fontespalda, y Pedro Timoneda, labrador de Valdeltormo.
Otras operaciones conocidas muestran relaciones comerciales con vecinos de localidades como Híjar, La Puebla, Alcañiz, Aguaviva, La Fresneda y otros lugares del Bajo Aragón.
La Inquisición detiene a Lope Penginet
En octubre de 1593, los agentes del Santo Oficio detuvieron a Lope Penginet en Calanda. Fue conducido ante el comisario de Alcañiz y posteriormente trasladado a las cárceles de la Inquisición de Zaragoza.
Las acusaciones se relacionaban con el mantenimiento y transmisión de prácticas islámicas entre los moriscos. Entre otros cargos, fue acusado de enseñar ceremonias y de leer textos en árabe.
Durante el proceso fue sometido a tormento. Finalmente confesó haber practicado ceremonias islámicas y haberlas comunicado a otras personas.
La sentencia dispuso su reconciliación y le impuso, entre otras penas:
Condenado a las galeras
El 7 de abril de 1595, Penginet fue conducido con otros condenados hacia Barcelona para incorporarse al servicio de galeras.
La pena de galeras constituía al mismo tiempo un castigo y una forma de proporcionar remeros a la Monarquía. El condenado permanecía encadenado al banco y realizaba uno de los trabajos más duros existentes en la sociedad de la época.
En el documento de 1597 la situación jurídica de Lope queda expresada con extraordinaria claridad:
La negociación de 1597
Traslado a Barcelona
Lope Penginet comienza a cumplir su condena de seis años de galeras.
Petición de conmutación
Sus representantes solicitan que pueda abandonar las galeras, alegando su estado físico y ofreciendo un sustituto que sirva en su lugar.
Negociaciones
Las gestiones continúan y la propuesta termina incorporando, además del sustituto, una importante contraprestación económica.
La orden de liberación
Los inquisidores de Zaragoza certifican los pagos realizados y expiden las órdenes dirigidas a los capitanes de galeras para que Penginet pueda ser liberado una vez cumplidas las condiciones.
Salida de las Atarazanas
Una reconstrucción posterior del expediente sitúa en esta fecha la salida de Penginet de las Atarazanas de Barcelona y su regreso a Zaragoza.
Fin de la pena
La misma reconstrucción documental sitúa en esta fecha el levantamiento definitivo del castigo inquisitorial.
El precio de abandonar el remo
El documento del 20 de septiembre de 1597 permite conocer directamente las condiciones económicas de la operación.
Los inquisidores declaraban haber visto una carta de recibo del receptor general de la Inquisición, Antonio Vázquez Buelta, correspondiente a 4.000 reales.
Penginet entregaba además otros 1.500 reales y 500 maravedíes, que debían ser remitidos al mismo receptor.
Un hombre debía ocupar su lugar
El dinero no bastaba para recuperar la libertad.
Antes de abandonar la galera, Penginet debía proporcionar:
El sustituto quedaría destinado a servir durante toda su vida en las galeras.
La condición revela con especial crudeza el funcionamiento del sistema. La conmutación de la pena de Penginet no significaba la desaparición del remero forzado: exigía que otro hombre ocupase su lugar en el banco de la galera.
Abandonar las galeras no significaba quedar libre
Existe otro detalle fundamental en el documento.
Después de ser liberado de la galera, Lope Penginet debía comparecer nuevamente ante el tribunal de la Inquisición de Zaragoza.
Por tanto, la orden de septiembre de 1597 debe interpretarse con precisión: autorizaba su salida de las galeras una vez cumplidas las condiciones establecidas, pero no equivale por sí sola a una declaración de libertad plena respecto de la jurisdicción inquisitorial.
¿Cuándo salió realmente de las galeras?
La cronología publicada sobre Penginet presenta algunas discrepancias.
El documento primario que reproducimos está fechado el 20 de septiembre de 1597 y afirma que los inquisidores acababan de expedir las letras dirigidas a los capitanes para que lo liberasen después de entregar el sustituto.
Por consiguiente, no parece posible interpretar una fecha anterior como la de su salida efectiva de las galeras sin documentación adicional que explique la aparente contradicción.
El regreso de Lope Penginet
Lope sobrevivió a la condena. En los años posteriores volvió a aparecer relacionado con actividades económicas.
Todavía en 1609, poco antes de decretarse la expulsión de los moriscos aragoneses, Lope Penginet aparece junto a Serafí Juge, Amador Samperuelo y Alexandre Ceyne en operaciones crediticias realizadas con cristianos viejos de otras poblaciones del Bajo Aragón.
En julio de 1610, ante la inminencia de la expulsión, los moriscos calandinos comenzaron a liquidar créditos, recuperar préstamos y organizar sus bienes antes de abandonar definitivamente el reino.
Penginet aparece así en los dos extremos de una etapa decisiva de la historia morisca de Calanda: perseguido por la Inquisición en la década de 1590 y todavía activo económicamente en vísperas de la expulsión de 1610.
Documento: 20 de septiembre de 1597
Se reproduce el texto publicado en la entrada original de CalandaGREC. Se conserva su formulación, realizando únicamente una separación en párrafos para facilitar la lectura.
20 de septiembre 1597. Habiéndonos mostrado por parte de Lope Penginete, nuevo convertido de Calanda, que de presente sirve en las galeras de su majestad al remo y sin sueldo por sentencia de este tribunal, como una carta de recibo de Antonio Vázquez Buelta, rector general de la Inquisición, de 4.000 reales; y dándonos aquí 1.500 reales y 500 maravedíes, al cumplimiento de 500 libras, los cuales remitimos con esta al dicho Antonio Vázquez Buelta.
Dimos nuestras letras en forma para cualquier capitán de galeras donde quiera que estuviese el dicho Lope Penginet para que lo librase, dando ante todas cosas un esclavo que no fuese bautizado para que toda su vida sirviese en las dichas galeras.
Y que el dicho Lope Penginet pareciese en este tribunal después de libre para se le señalase lo que había que hacer, como vuestra señoría manda por carta y provisión de 2 del presente.
Guarde nuestro Señor a vuestra señoría. Castillo de Alfajería, 20 de septiembre 1597.
El licenciado Pedro de Zamora
El licenciado Velarde de la Concha
El licenciado Moritz de Salazar
Un documento excepcional
La historia de Lope Penginet permite observar a escala individual varios aspectos fundamentales de la sociedad calandina de finales del siglo XVI: la prosperidad de determinados mercaderes moriscos, la vigilancia inquisitorial de las prácticas religiosas, la utilización de las galeras como pena y la capacidad de las familias con recursos para movilizar dinero y procuradores en busca de una conmutación.
Pero el documento del 20 de septiembre de 1597 posee además una dimensión especialmente dura. La libertad de Penginet tuvo un precio que no fue exclusivamente monetario: para que un hombre pudiera abandonar el remo, otro debía ocupar su lugar de por vida.
Fuentes y referencias
Fuente documental principal
Archivo Histórico Nacional (AHN), Inquisición,
L. 966, fol. 318.
Aljafería de Zaragoza, 20 de septiembre de 1597.
Documentación complementaria
Protocolos notariales relativos a Calanda y documentación
inquisitorial referente a Lope Penginet.
GREC
«Lope Penginet compra su libertad y se libra de las galeras
(1597)», entrada publicada el 8 de febrero de 2020.
Lorenzo Gasca Castán
«Lope Penginet de Calanda, de mercader a galeote del rey».
GREC, «Lope Penginet: de mercader de Calanda a galeote del rey (1593-1598)», CalandaGREC.
Documento principal: AHN, Inquisición, L. 966, fol. 318.
Licencia de la edición web: CC BY-NC-SA 4.0.
