Saltar al contenido
CalandaGREC · Historia · Mudéjares y moriscos

Calanda y el Alto Aragón: negocios, familias y redes musulmanas

De las comandas con Naval a los vínculos con Huesca: conexiones documentadas entre los siglos XV y XVI.

Identificación

Territorio
Calanda, Naval, Barbastro y Huesca; conexiones con Zaragoza y otros centros de Aragón.
Periodo
Siglos XV y XVI, con referencias posteriores hasta 1612.
Base documental
Dos estudios de Ánchel Conte Cazcarro: Los moros de Naval (Nabal) en los siglos XV y XVI (2013) y La Inquisición y los moriscos de la ciudad de Huesca (1995).
Bibliografía del corpus
La aljama de moros de Barbastro (2013), localizada en GREC BIBLIOGRAFIA.
Tipo de contenido
Síntesis histórica y comentario de evidencias locales; fuentes notariales e inquisitoriales consultadas a través de su publicación.
Elaboración
Grupo de Estudios Calandinos (GREC), 4 de octubre de 2026.

Resumen

La historia de los musulmanes de Calanda puede seguirse también en documentación producida lejos del Bajo Aragón. Los estudios de Ánchel Conte Cazcarro sobre Naval y Huesca permiten identificar relaciones económicas y familiares que conectaban la villa con el Alto Aragón. En Naval se documentan siete comandas con musulmanes calandinos entre 1485 y 1516. En el estudio sobre Huesca aparecen personas ligadas a Calanda dentro de las trayectorias de las familias Çafar y Compañero.

Estas noticias sitúan a Calanda en un espacio de circulación de personas y recursos. La documentación acredita vínculos concretos, aunque no permite reconstruir todos sus trayectos, precisar las mercancías de cada operación ni identificar automáticamente a personas cuyos nombres presentan grafías semejantes. [1]

Comunidades mudéjares y vida económica

Antes de las conversiones obligatorias, los musulmanes que vivían bajo dominio cristiano mantenían instituciones comunitarias propias. La aljama organizaba asuntos internos y participaba en relaciones jurídicas y económicas con el resto de la sociedad. El trabajo sobre Naval muestra una comunidad pequeña —aproximadamente treinta familias, en torno a la mitad de la población local según el autor— vinculada a la explotación salinera, la agricultura, la arriería y el comercio.

La importancia de la sal no eliminaba las dificultades financieras. Tanto la villa como la aljama recurrieron a censales. Estos instrumentos implicaban la obligación de pagar una pensión a cambio del capital obtenido; no deben confundirse con las comandas particulares que aparecen en las operaciones con Calanda. Las obligaciones colectivas, la propiedad y el intercambio mercantil coexistían dentro de una economía que no puede describirse únicamente en términos de pobreza o aislamiento. [2]

Los estudios tampoco autorizan a atribuir la misma situación económica a todos los musulmanes aragoneses. Los individuos que aparecen repetidamente en contratos notariales suelen ser quienes participaban con mayor intensidad en operaciones susceptibles de formalizarse por escrito.

Las siete comandas entre Naval y Calanda

El vínculo más preciso se encuentra en las páginas 127–128 del artículo de 2013. Conte registra siete comandas de musulmanes de Naval con musulmanes de Calanda. La tabla recoge la información publicada, conservando las cantidades y las diferencias de nombre:

Operaciones con Calanda según Ánchel Conte Cazcarro (2013), pp. 127–128
Año / momentoPersona de NavalReceptor calandinoCantidadGarantía o precisión
1485, abrilJahe de Furno / Fornos, alias MorenoBrahim Garabich240 sueldosUn mulo.
1485, periodo ferial de BarbastroJahe de Furno / Fornos, alias MorenoBrahim Gazubes240 sueldosEl autor propone que podría ser el mismo receptor de abril; identidad no demostrada.
1485, abrilMuçot lo BurroAlí Alfaquín120 sueldosEl pasaje no precisa garantía para esta operación.
1485, durante la feriaMuçot lo BurroAlí Alfaquín120 sueldosBienes obligados sin especificar.
1500Mahoma ÇalemaAlí Samperuelo12 florines de oroSin garantía especificada en el pasaje.
1516Mahoma ÇalemaAlí Samperuelo224 sueldosMulos como bienes obligados.
1500Mahoma ÇalemaAlí Marriol200 sueldosSin garantía especificada en el pasaje.

La repetición de las partes es significativa. Muçot lo Burro y Alí Alfaquín aparecen dos veces en 1485; Mahoma Çalema y Alí Samperuelo, en 1500 y 1516. En este último caso, la documentación publicada acredita una relación que reaparece dieciséis años después. No demuestra, por sí sola, una actividad continuada durante todos los años intermedios.

Una cautela sobre los nombres.

Brahim Garabich y Brahim Gazubes figuran con grafías diferentes. Conte sugiere que podrían ser una misma persona por las oscilaciones de los escribanos. La propuesta debe mantenerse como hipótesis hasta cotejar los instrumentos originales, sus filiaciones, testigos y demás datos identificativos.

Las cantidades en sueldos y florines se presentan en sus unidades originales. Sumarlas o convertirlas en una única magnitud sin una equivalencia monetaria documentada produciría una precisión engañosa.

Ferias, movilidad y crédito: cómo interpretar las comandas

Barbastro aparece como lugar de encuentro entre habitantes de la comarca, viajeros de otras zonas aragonesas y comerciantes extranjeros. El artículo destaca las ferias de agosto y el uso de notarios para formalizar operaciones. Las comandas estudiadas se ajustaban al Fuero, incluso cuando intervenían dos musulmanes.

Una comanda no equivale necesariamente a un préstamo ordinario. Conte distingue operaciones mercantiles, anticipos de mercancías y formas de crédito que utilizaban esa estructura legal. Por ello, las siete noticias calandinas acreditan relaciones dinerarias y contractuales, pero no permiten clasificar cada caso de manera definitiva como préstamo con interés, depósito o pago comercial. [3]

Los mulos aportados como garantía son compatibles con la importancia del transporte en esas redes. No basta esa presencia para determinar qué mercancía se trasladaba ni qué camino se seguía. La sal era fundamental en Naval, pero no está demostrado que todas las operaciones con Calanda respondieran a su comercio. El autor reconoce que gran parte de las mercancías de la red sigue siendo desconocida.

La monografía La aljama de moros de Barbastro, consultada como complemento, amplía la presencia de musulmanes calandinos en el ámbito documental de esa ciudad. Su repertorio recoge, entre otros, a Alí Alfaquien, Brahim de Gabuzes y Audalla Araneix en 1485, a Mahoma Çalagardet en 1488 y a Jucé Barberí, alias Basallo, en 1499. Esta relación respalda la amplitud de los contactos, pero no convierte cada aparición en una comanda ni resuelve las identidades del artículo de Naval. [4]

Familias moriscas e Inquisición: las conexiones con Huesca

El artículo de 1995 cambia de escenario y de tipo de fuente. Frente a los contratos bajomedievales de Naval, examina la actuación inquisitorial sobre los moriscos de Huesca. Su introducción subraya la capacidad económica de un reducido grupo de familias, especialmente los Compañero y los Çafar, vinculadas por parentesco y activas en negocios, préstamos y arrendamientos.

El cambio de condición religiosa y jurídica obliga a distinguir etapas: las personas de las comandas de 1485–1516 pertenecen al contexto mudéjar; los individuos procesados en la segunda mitad del siglo XVI son moriscos. No se ha demostrado aquí una continuidad genealógica entre los protagonistas de ambos conjuntos.

Gabriel Çafar y su residencia en Calanda

Al exponer la trayectoria de Gabriel Çafar, Conte recoge viajes y contactos en distintos lugares y señala que, tras regresar, residió en Huesca, Calanda y Zaragoza. Esa mención documenta la presencia de Calanda en su trayectoria, aunque el pasaje no fija la duración exacta de la estancia ni describe sus actividades locales. La información se presenta a través del relato judicial trabajado por el historiador, no de una comprobación independiente de todos los desplazamientos. [5]

Pedro Compañero, calandino

En la página 226, el autor identifica a Pedro Compañero como calandino, de veintinueve años y nieto del oscense Pedro Compañero. Indica que recibió una condena de doce años de cárcel bajo acusación de sublevación. La noticia aporta un vínculo familiar explícito entre Calanda y Huesca. La acusación debe conservar su carácter procesal: su presencia en el relato no demuestra por sí sola la participación efectiva del acusado en una conspiración. [6]

Estos casos permiten estudiar redes que rebasaban una sola localidad. La capacidad de circulación y los recursos familiares podían favorecer viajes y defensa judicial, pero también hacían visibles a determinados individuos ante los tribunales. No existe una relación causal demostrada entre las comandas de Naval y estos procesos posteriores.

Documento y lectura crítica

Qué podemos afirmar

Calanda mantuvo relaciones contractuales con musulmanes de Naval; algunos vínculos reaparecen en fechas diferentes. La bibliografía sobre Barbastro registra otras presencias calandinas. El artículo sobre Huesca identifica una residencia de Gabriel Çafar en Calanda y un parentesco oscense del calandino Pedro Compañero.

Qué permanece abierto

No conocemos las mercancías de cada comanda, las rutas de transporte, la naturaleza económica exacta de todas las operaciones ni la duración de algunas residencias. Tampoco se han resuelto las equivalencias entre grafías personales. La continuidad entre las redes mudéjares y las moriscas es una cuestión de investigación, no un resultado demostrado para cada familia.

Dos clases de fuente, dos precauciones

Los protocolos notariales describen actos jurídicos y ofrecen una visión selectiva de la actividad económica. Los expedientes inquisitoriales fueron producidos para investigar y castigar conductas: contienen acusaciones, declaraciones y confesiones, algunas obtenidas bajo tormento. El historiador debe distinguir esas voces y evitar convertir la formulación de un cargo en hecho probado.

Se ofrece una síntesis original y un cuadro de datos, sin transcripción íntegra de los artículos académicos. Los originales notariales e inquisitoriales no se han consultado directamente para esta entrada.

Notas

  1. Conte Cazcarro (2013a), pp. 127–128; Conte Cazcarro (1995), pp. 224 y 226.
  2. Conte Cazcarro (2013a), p. 91 y apartados sobre población, aljama, censales y actividad salinera; conclusiones, pp. 132–133.
  3. Conte Cazcarro (2013a), pp. 117–118 y 127–128. Su discusión de las comandas distingue hipótesis de interpretación económica.
  4. Conte Cazcarro (2013b), repertorio de personas de otras localidades, pp. 81–82. Las grafías proceden del texto consultado y requieren cotejo antes de fusionar identidades.
  5. Conte Cazcarro (1995), p. 224; el relato remite en su entorno a documentación del AHN, Inquisición. La noticia local no da fechas precisas de residencia.
  6. Conte Cazcarro (1995), p. 226. La nota 46 cita AHN, Inquisición, libro 989, ff. 144r–v, 149r y 171r para el auto referido; queda pendiente identificar el folio específico del calandino y cotejar el expediente.

Bibliografía utilizada

  • Conte Cazcarro, Ánchel (2013a). «Los moros de Naval (Nabal) en los siglos XV y XVI». Aragón en la Edad Media, XXIV, pp. 91–139. Documento aportado: 223081_106207.pdf.
  • Conte Cazcarro, Ánchel (1995). «La Inquisición y los moriscos de la ciudad de Huesca». En Homenaje a Don Antonio Durán Gudiol. Huesca: Instituto de Estudios Altoaragoneses. Copia aportada, 182698_93472.pdf: pp. 213–227. DARA registra ese intervalo; otros catálogos lo prolongan hasta p. 228. La copia recibida consta de quince páginas y termina en la 227.
  • Conte Cazcarro, Ánchel (2013b). La aljama de moros de Barbastro. Edición del autor. ISBN 978-84-88230-52-2. Copia consultada en el corpus GREC.

Verificación bibliográfica institucional: DARA · Actividad investigadora de Ánchel Conte Cazcarro. Utilizada para comprobar las referencias de los artículos; no sustituye su lectura.

Dossier de investigación y comprobaciones pendientes

Selección del corpus: consulta de GREC BIBLIOGRAFIA, pestaña INDICE, por Naval, Conte, aljamas y mudéjares. Se leyó el texto de la monografía sobre Barbastro y se seleccionaron los pasajes pertinentes.

Documento leído y no utilizado como autoridad: «Notarios mudéjares de Aragón (siglos XIV–XV)», resumen de trabajo depositado en el corpus y atribuido al estudio de Asunción Blasco Martínez. No se verificó el original académico y sus cifras e interpretaciones no fundamentan esta entrada.

Información conservada: las siete comandas; grafías de los calandinos; apariciones adicionales en Barbastro; residencia de Gabriel Çafar; parentesco y condena de Pedro Compañero.

Próximas comprobaciones: recuperar los protocolos citados por Conte; determinar las signaturas individuales de las comandas; cotejar Brahim Garabich / Gazubes; buscar filiaciones locales de los Compañero y Çafar; localizar la causa concreta de Pedro; precisar las fechas de residencia de Gabriel.

Control de lectura: el artículo de Huesca es un escaneo sin texto extraíble; los pasajes utilizados sobre Calanda se cotejaron visualmente. La paginación de las citas es la impresa. No se equiparan errores del OCR con grafías del original.

Alcance: los tres estudios son del mismo investigador. La monografía complementa el contexto y el repertorio, pero no constituye una validación independiente de cada noticia.

Cómo citar

Grupo de Estudios Calandinos (GREC), «Calanda y el Alto Aragón: negocios, familias y redes musulmanas», CalandaGREC, entrada preparada el 4 de octubre de 2026. Añadir la URL definitiva y la fecha de consulta al citar la versión publicada.

Grupo de Estudios Calandinos · CalandaGREC

Texto original de esta entrada: CC BY-NC-SA 4.0. La licencia no se extiende a las publicaciones ni a la documentación de terceros.

Contacto

TEXTOS LEGALES

© Copyright 2023 Grupo de Estudios Calandinos · Desarrollado por IPGSoft