La evangelización de los moriscos
Borrar las fronteras religiosas: conversión, educación, asimilación e identidad en la Monarquía Hispánica
Resumen
La conversión forzosa de los antiguos mudéjares a comienzos del siglo XVI transformó jurídicamente a las comunidades musulmanas de la Monarquía Hispánica en cristianos nuevos. El bautismo, sin embargo, no significó la desaparición inmediata de las diferencias religiosas, culturales y sociales que las separaban de la población cristiano-vieja.
El historiador Youssef El Alaoui estudia este proceso desde una perspectiva que supera la simple historia de la evangelización. La conversión formó parte de un proyecto más amplio destinado a transformar progresivamente la identidad de las comunidades moriscas.
La enseñanza religiosa, la educación infantil, el abandono de determinadas costumbres, la progresiva marginación del árabe y la vigilancia de las prácticas religiosas se convirtieron así en instrumentos de una política orientada hacia la asimilación.
De la frontera religiosa a la frontera social
El Alaoui recurre al concepto antropológico de frontera étnica para interpretar la permanencia de las diferencias entre moriscos y cristianos viejos.
La frontera étnica
Una comunidad puede modificar numerosos elementos de su cultura sin perder necesariamente su identidad. Lo decisivo no son únicamente las diferencias objetivas entre dos grupos, sino la existencia de mecanismos sociales que permiten distinguir entre quienes pertenecen al grupo y quienes permanecen fuera de él.
Aplicado al problema morisco, este planteamiento permite comprender por qué la adopción del bautismo, del castellano o de determinadas costumbres cristianas no implicaba necesariamente la desaparición de la identidad colectiva.
La conversión modificó la naturaleza de la frontera. La antigua separación jurídica entre musulmanes y cristianos podía convertirse ahora en una diferenciación entre cristianos viejos y cristianos nuevos.
La paradoja de la asimilación
La política desarrollada por la Monarquía y por las autoridades eclesiásticas aspiraba a reducir las diferencias existentes entre ambas comunidades. El Alaoui interpreta este proceso como un proyecto de asimilación que afectaba tanto a la religión como a determinadas manifestaciones culturales e identitarias.
Pero el proceso encerraba una profunda contradicción. Mientras se exigía a los moriscos que abandonasen los elementos que los diferenciaban, determinados sectores de la sociedad cristiano-vieja reforzaban mecanismos de exclusión basados en el origen familiar.
La Inquisición participó igualmente en este proceso mediante la vigilancia de prácticas consideradas indicios de persistencia islámica.
Una política desarrollada durante décadas
Conversión de las comunidades mudéjares y aparición de la categoría social y religiosa de los cristianos nuevos de origen musulmán.
La educación de los niños moriscos adquiere una importancia creciente dentro de las estrategias de evangelización.
Publicación del Antialcorano de Bernardo Pérez de Chinchón, concebido como instrumento para quienes trabajaban en la evangelización de los moriscos.
Apertura de la Casa de la Doctrina de Granada, destinada a la formación religiosa y educativa de los niños moriscos.
El nuevo contexto religioso posterior al Concilio de Trento favorece una creciente uniformización de las estrategias evangelizadoras.
La rebelión de las Alpujarras constituye un importante punto de inflexión en la percepción del problema morisco.
Ignacio de las Casas redacta su Información acerca de los moriscos de España y critica los errores cometidos durante décadas de evangelización.
Expulsión de los moriscos de los distintos territorios de la Monarquía Hispánica.
Educar para transformar
La educación constituyó una pieza fundamental del proyecto evangelizador. Las autoridades consideraban que actuar sobre los niños permitía transformar de manera más profunda a las futuras generaciones.
Desde 1526 adquirieron importancia los proyectos destinados a crear escuelas para los hijos de los cristianos nuevos. En ellas debían aprender los fundamentos de la doctrina cristiana junto con rudimentos de lectura, escritura y cálculo.
Después del Concilio de Trento, esta estrategia adquirió todavía mayor importancia. Catequesis, enseñanza y control de las costumbres pasaron a formar parte de un mismo programa de formación religiosa.
La Casa de la Doctrina de Granada
Un ejemplo destacado fue la Casa de la Doctrina de Granada, abierta en julio de 1559. La institución ofrecía enseñanza gratuita y organizaba a los alumnos en diferentes niveles.
La enseñanza elemental comprendía lectura, escritura, cálculo y doctrina cristiana. Algunos estudiantes podían continuar una formación superior que incluía gramática, latín, artes y, en determinadas circunstancias, árabe.
¿Evangelizar en árabe?
Uno de los debates fundamentales fue determinar si la evangelización debía realizarse utilizando la lengua de los propios moriscos o si la integración exigía el abandono progresivo del árabe.
Hernando de Talavera
El arzobispo de Granada Hernando de Talavera representó inicialmente una estrategia relativamente gradual. Defendió la necesidad de conocer la lengua y las costumbres de los nuevos convertidos para poder transmitir eficazmente la doctrina cristiana.
Sin embargo, incluso este modelo acabó vinculando la integración religiosa con el abandono progresivo de determinados elementos de la cultura musulmana.
Ignacio de las Casas
A comienzos del siglo XVII, el jesuita de origen morisco Ignacio de las Casas realizó una de las críticas más significativas a la evangelización desarrollada hasta entonces.
Consideraba que muchos evangelizadores desconocían el árabe, las costumbres y las creencias islámicas de las comunidades a las que pretendían convertir. Defendía por ello la utilización del árabe y de la aljamía como instrumentos de catequesis.
Catecismos y literatura contra el islam
La evangelización produjo numerosos instrumentos escritos: doctrinas, catecismos, vocabularios, sermones y manuales destinados tanto a los moriscos como a los sacerdotes responsables de su formación.
Entre ellos se encontraba la Doctrina christiana en lengua arábiga y castellana, de Martín Pérez de Ayala, publicada en 1566.
Junto a estas obras catequéticas apareció también una literatura de carácter polémico destinada a combatir directamente las creencias islámicas.
El Antialcorano
Un ejemplo particularmente significativo fue el Antialcorano de Bernardo Pérez de Chinchón, publicado en 1532.
La obra estaba organizada en veintiséis sermones y servía como instrumento para los religiosos encargados de la evangelización.
Una perspectiva para estudiar Calanda
El trabajo de Youssef El Alaoui no estudia específicamente Calanda. Por ello, sus conclusiones no deben trasladarse automáticamente a la comunidad morisca calandina.
Su utilidad reside en proporcionar un marco historiográfico desde el que formular nuevas preguntas a la documentación local.
¿Hasta qué punto el bautismo modificó realmente las prácticas religiosas de los moriscos de Calanda?
¿Qué mecanismos de catequesis y enseñanza se aplicaron a los niños y jóvenes moriscos?
¿Persistieron mecanismos sociales que distinguían a cristianos viejos y cristianos nuevos?
¿Qué prácticas fueron interpretadas como signos de persistencia de la antigua religión?
¿Qué papel desempeñaron el árabe, la aljamía o el castellano en el proceso de integración?
¿Qué elementos permitieron conservar una identidad colectiva hasta comienzos del siglo XVII?
De la evangelización a la expulsión
El estudio de El Alaoui muestra que la cuestión morisca no puede reducirse a una simple oposición entre cristianismo e islam.
Durante aproximadamente un siglo se desarrolló un complejo proceso en el que coexistieron conversión, catequesis, educación, vigilancia, aculturación, resistencia y exclusión.
El objetivo último de las políticas de asimilación era reducir —y finalmente eliminar— las fronteras religiosas y culturales existentes entre cristianos viejos y cristianos nuevos.
Sin embargo, el fracaso de la evangelización no puede explicarse únicamente por la resistencia de los moriscos. El Alaoui señala también las insuficiencias de los métodos utilizados y las dificultades de la propia sociedad cristiano-vieja para incorporar plenamente a los nuevos convertidos.
Cuando la integración fue considerada imposible, la expulsión terminó presentándose como alternativa a la asimilación. Entre 1609 y 1614, las comunidades moriscas fueron expulsadas de los distintos territorios de la Monarquía.
Para el estudio histórico de Calanda, este marco permite analizar la documentación local no únicamente como una sucesión de conflictos religiosos, sino como parte de un proceso más amplio de construcción, transformación y finalmente eliminación de una comunidad.
El estudio de Youssef El Alaoui
El texto utilizado para esta entrada corresponde al artículo publicado por Youssef El Alaoui en el número 79 de Cahiers de la Méditerranée.
Autor: Youssef El Alaoui
Título: «L’évangélisation des morisques ou comment effacer les frontières religieuses»
Revista: Cahiers de la Méditerranée
Número: 79
Año: 2009
Páginas: 51–72
El artículo analiza las estrategias de evangelización desarrolladas hacia los moriscos y presta especial atención a las relaciones entre conversión religiosa, educación, lengua, cultura e identidad.
El autor estudia los métodos de catequesis, la formación de los niños, la actividad de los jesuitas, el problema de la utilización del árabe y las distintas propuestas elaboradas por religiosos como Hernando de Talavera e Ignacio de las Casas.
El trabajo sitúa finalmente estas políticas dentro del proceso más amplio de asimilación de las comunidades moriscas y analiza las dificultades que impidieron borrar completamente las fronteras entre cristianos viejos y cristianos nuevos.
Notas historiográficas
1. El término morisco designa en este contexto a los antiguos musulmanes de la Península Ibérica convertidos al cristianismo y a sus descendientes.
2. Las comunidades moriscas no constituyeron un conjunto culturalmente uniforme. El grado de integración y conservación de prácticas anteriores podía variar considerablemente según los territorios.
3. El concepto de frontera étnica empleado por El Alaoui permite estudiar la identidad como una relación entre grupos y no simplemente como una suma de características culturales.
4. Las referencias a Calanda incluidas en esta entrada constituyen una aplicación historiográfica del modelo interpretativo y no información procedente directamente del artículo de El Alaoui.
Bibliografía y fuente
EL ALAOUI, Youssef, «L’évangélisation des morisques ou comment effacer les frontières religieuses», Cahiers de la Méditerranée, 79, 2009, pp. 51–72.
El estudio aborda la evangelización de los moriscos, las políticas de asimilación, la enseñanza, el empleo de la lengua árabe y la construcción de las fronteras identitarias entre cristianos viejos y cristianos nuevos.