Actas de sesiones del Ayuntamiento de Calanda
1926 · Obras públicas, modernización y relevo de la AlcaldíaTres actas municipales de julio y agosto de 1926 permiten reconstruir un momento significativo de la administración local: los proyectos de modernización de la villa, la dimisión de Tomás Sanz Mombiela y la llegada de Pedro Celma Navarro a la Alcaldía.
Un Ayuntamiento en transformación
La primera de estas sesiones, celebrada el 25 de julio bajo la presidencia de Tomás Sanz Mombiela, ofrece una panorámica especialmente rica de la administración local. El Ayuntamiento debía adaptar su presupuesto al restablecimiento del año natural como ejercicio contable, examinaba su situación económica y continuaba impulsando diferentes proyectos de infraestructura y servicios.
En la misma sesión, Tomás Sanz presentó su dimisión como alcalde y concejal después de algo más de dos años al frente del Ayuntamiento. Su decisión desencadenó un rápido proceso de reorganización que culminó el 8 de agosto con la elección de Pedro Celma Navarro como alcalde.
Cuatro días después, el 12 de agosto, Eloy Crespo Gasque tomó posesión como concejal y fue elegido primer teniente de alcalde. Las tres actas forman así una pequeña secuencia documental que permite seguir casi día a día el relevo producido en la dirección municipal.
Tres sesiones, dieciocho días
1926
Dimisión de Tomás Sanz Mombiela
El pleno aborda el presupuesto, el superávit municipal, el teléfono interurbano, las aguas y la Glorieta. Al final de la sesión, Tomás Sanz presenta su dimisión como alcalde y concejal.
1926
Pedro Celma Navarro, alcalde
Pedro Celma toma posesión como concejal y, producida la vacante de la Alcaldía, es elegido alcalde-presidente por ocho votos, frente a uno en blanco.
1926
Eloy Crespo, primer teniente de alcalde
Eloy Crespo Gasque toma posesión como concejal en sustitución de Pascual Sauras Alegre y es elegido primer teniente de alcalde.
Una villa en proceso de modernización
El acta del 25 de julio permite identificar varios proyectos que estaban transformando los servicios y equipamientos municipales de Calanda durante aquellos años.
Teléfono interurbano
El pleno aprobó la decisión de la Comisión Permanente de solicitar la instalación del teléfono interurbano e instó a acelerar su tramitación.
Traída de aguas
La documentación menciona pagos correspondientes a la traída de aguas y plantea mejorar la captación de los nacimientos para incrementar el caudal.
Glorieta del Ensanche
Miguel Gasca propuso que, si el aumento de caudal lo permitía, se instalara otra fuente en la Glorieta del Ensanche.
El Ensanche
El cierre de las cuentas menciona el pago del complemento de las obras del Ensanche, testimonio de la expansión y transformación urbana de la villa.
Matadero
En el balance de la gestión de Tomás Sanz, los concejales destacaron la construcción del «hermoso matadero».
Escalinata del Pilar
La escalinata del Pilar fue citada junto al matadero y la traída de aguas entre las realizaciones de la corporación.
El cierre económico de junio
El Ayuntamiento examinó el resultado de las cuentas al cerrar los libros el 30 de junio. Una vez atendidos los débitos correspondientes, entre otros conceptos, a la traída de aguas y a las obras del Ensanche, el acta consignó un superávit.
El relevo en la Alcaldía
Las actas municipales
Sesión del Ayuntamiento Pleno
En Calanda, a veinticinco de julio de mil novecientos veintiséis, reunidos los señores Concejales que al margen se expresan: don Tomás Sanz Mombiela, don Pascual Sauras, don Pedro Joaquín González, don Pedro Millán, don José Buch, don Miguel Gasca, don Carlos Roche, don Manuel Magallón y don Pedro Bajo, bajo la presidencia del señor Alcalde don Tomás Sanz Mombiela, el cual declaró abierta la sesión, manifestando que la convocatoria tenía por objeto dar cumplimiento a lo determinado en el artículo 122 del Estatuto Municipal; esto es, celebrar la sesión del período cuatrimestral, para lo cual iba a dar lectura a los asuntos sancionados por la Comisión Permanente, a fin de que, si los encontraban conformes, les prestara aprobación el Ayuntamiento Pleno.
Como asunto preferente, dio conocimiento de la circular inserta en el Boletín Oficial del día ocho del corriente, por la que se restablece el año natural para la contabilidad del Estado, y para lo cual hay que acordar los servicios referidos al expresado ejercicio anual a partir del primero de enero próximo.
Pasa a la ordenación de gastos y recursos durante el semestre del uno de julio al treinta y uno de diciembre del año actual, a fin de que las Corporaciones puedan optar: bien por prorrogar el presupuesto en curso; o por adoptar el que tuvieran aprobado para 1926–1927 reduciéndolo en cifras al cincuenta por ciento, con las alteraciones complementarias que fueran menester; o bien acudir a un presupuesto semestral para el indicado período, el cual habrá de ajustarse en su tramitación a las disposiciones generales vigentes en la materia.
Expuestos los tres medios, y estudiado cuál era el más conveniente, por unanimidad se acordó prorrogar el presupuesto del año anterior, reduciéndolo en un 50 %. Este acuerdo se comunicará al señor Delegado de Hacienda por medio de certificación, a los efectos oportunos.
Seguidamente, se da cuenta del resultado obtenido al cerrar los libros el treinta de junio último, y después de satisfacer los débitos debidos, tanto por la traída de aguas, pago del complemento de las obras del Ensanche y demás, que había quedado un superávit de 3.454 pesetas y 93 céntimos, que han pasado al ejercicio actual.
También se da cuenta del acuerdo tomado por la Permanente de solicitar la instalación del teléfono interurbano, que se aprueba y recomienda, instando el trámite para conseguirlo cuanto antes.
Por el Concejal señor Gasca se interesa por la recopilación (captación) de las aguas del nacimiento de las fuentes y, caso de poderse, con el aumento de caudal, instalar otra fuente en la Glorieta del Ensanche; proposición aceptada por todos los concurrentes.
A continuación se somete a decisión el cobro del reparto general de utilidades y, por unanimidad, se acuerda prorrogar para el semestre venidero al actual cobrador, don Joaquín Artigas Giner.
Seguidamente, el señor Presidente manifestó que, con bastante sentimiento, presentaba la dimisión de Alcalde y Concejal, cargo que desde el mes de abril de mil novecientos veinticuatro venía desempeñando, cuyos motivos todos conocen.
Al aceptar el cargo con fecha siete de abril de 1924 creyó que sería por poco tiempo y, como lleva ya más de dos años y tres meses completos, le es imposible seguir por no encontrarse con fuerzas suficientes para desempeñarlo como sería su deber.
Su dimisión se presenta porque su edad y su salud no le permiten continuar: padece con frecuencia dolores nefríticos, y por lo mismo le es imposible salir de casa por la noche para no exponerse a que se repitan con insistencia ni a tomar enfriamientos.
Además, todos están enterados de que su esposa padece enfermedad nerviosa con trastornos cerebrales, por lo cual necesita mucha tranquilidad; para una enfermedad así, cualquier desorden que oye por la calle, por insignificante que sea, la agrava.
Todos los Señores Concejales insistieron en que retirase tal dimisión, lo que fue denegado; y solo en el supuesto de que se reconocieran como ciertos los motivos que expone, accederían con el mayor gusto.
En vista de lo expuesto, y constándoles la veracidad de los fundamentos aducidos, con bastante sentimiento aceptan la dimisión por unanimidad de los concurrentes, poniéndolo en conocimiento del señor Gobernador para la cesación definitiva en el cargo y para el nombramiento del sustituto.
Tomaron la palabra los señores Pascual Sauras y Miguel Gasca, quienes manifestaron que las gestiones de todos los asuntos en esta Alcaldía se han desarrollado con la mayor tranquilidad y armonía, sin haber tenido nunca discusiones acaloradas; cuyo fruto han sido la construcción del hermoso matadero, la escalinata del Pilar, la traída de aguas y algunas más que no enumeran.
En iguales términos se manifestaron otros miembros de la corporación, rogando al señor Gobernador tenga por admitidas sus dimisiones y designe a quienes hayan de sustituirles.
Con lo cual, el señor Presidente dio por terminada la sesión, ordenándose se expida certificación de este acuerdo para remitirla al señor Gobernador por el correo inmediato; de todo lo que yo, el Secretario, certifico.
Elección de Pedro Celma Navarro
En Calanda, a ocho de agosto de mil novecientos veintiséis, previa convocatoria al efecto, se reunieron en la Sala Consistorial los Concejales del Ayuntamiento Pleno de esta villa, bajo la presidencia del señor Alcalde ejerciente don Pascual Sauras Crespo, quien declaró abierta la sesión, ordenando la lectura del acta anterior, que fue aprobada por unanimidad.
Seguidamente, el señor Presidente manifestó que el objeto de la sesión era dar posesión del cargo de Concejal a don Pedro Celma Navarro, para el que había sido designado por el señor Gobernador de la provincia.
Personado en este acto y recibido cortésmente por todos los señores Concejales, se le declaró posesionado como Concejal.
Bajo la misma presidencia, se procedió a la elección de Alcalde-Presidente, por resultar vacante el cargo en virtud de la dimisión de don Tomás Sanz Mombiela.
La votación dio como resultado ocho votos para don Pedro Celma Navarro y uno en blanco.
Pasó a ocupar el puesto y recibió las insignias de su cargo, dando las gracias por la designación y manifestando que, al aceptar el cargo, lo hacía sin mira política alguna, y únicamente por el bien que, con sus fuerzas y buena voluntad, pudiera llevar al engrandecimiento de la población, confiando en la colaboración de los demás compañeros del Concejo.
El señor Gasca manifestó que, enterado de la resolución del señor Gobernador sobre la anulación de su cargo como Concejal, daba las gracias al señor Gobernador por el relevo y la enhorabuena al señor Delegado por el acierto en la designación del sustituto y al señor Alcalde saliente.
Por su parte, don Pascual Sauras Alegre manifestó la imposibilidad de continuar en este Ayuntamiento por causas ya conocidas de los señores Concejales. Reconociéndolas la Corporación, se acepta su dimisión.
Con lo cual se dio por terminada la sesión, firmando todos los señores concurrentes, de lo que yo, el Secretario, certifico.
Eloy Crespo Gasque, primer teniente de alcalde
En Calanda, a doce de agosto de mil novecientos veintiséis, previa convocatoria al efecto cursada por el señor Presidente, se reunieron en la Casa Consistorial los señores Concejales del Ayuntamiento Pleno, bajo la presidencia del Alcalde-Presidente don Pedro Celma Navarro.
El Presidente manifestó que había convocado la sesión con el fin de dar posesión del cargo de Concejal a don Eloy Crespo Gasque, para el que había sido designado por el señor Gobernador Civil en sustitución de don Pascual Sauras Alegre.
Personado en este acto y recibido cortésmente por los señores Concejales, se le declaró posesionado como Concejal.
El propio señor Presidente manifestó hallarse vacante el cargo de Primer Teniente de Alcalde y que, conforme dispone el Estatuto, se iba a proceder a su elección.
Verificado así, resultó elegido don Eloy Crespo Gasque por cinco votos, habiendo uno en blanco.
Pasó a ocupar su puesto y recibió las insignias de su cargo, dando las gracias por la designación que se le hacía y manifestando que, al aceptar el cargo, lo hacía sin mira política alguna, y únicamente por el bien que sus fuerzas y buena voluntad pudieran llevar al engrandecimiento de la población, confiando en la colaboración de los demás compañeros del Concejo.
Con lo cual se dio por terminado el acto por orden del señor Presidente, de todo lo cual yo, el Secretario, certifico.
Continuidad administrativa y relevo personal
La sesión del 25 de julio resulta especialmente significativa porque permite conocer simultáneamente la situación económica del Ayuntamiento y varios de sus proyectos. La traída de aguas, las obras del Ensanche, el matadero, la escalinata del Pilar, la futura fuente de la Glorieta y la petición del teléfono interurbano ofrecen una imagen de una administración concentrada en la mejora de las infraestructuras y los servicios de la villa.
La dimisión de Tomás Sanz Mombiela introdujo, sin embargo, un cambio en la composición del Ayuntamiento. El propio acta presenta su salida en términos de agradecimiento y armonía entre los miembros de la corporación, mientras otros concejales solicitaron igualmente su relevo.
El proceso fue rápido. El 8 de agosto Pedro Celma Navarro, previamente designado concejal por el gobernador de la provincia, fue elegido alcalde por los miembros del Ayuntamiento. El día 12, ya bajo su presidencia, Eloy Crespo Gasque tomó posesión como concejal y fue elegido primer teniente de alcalde.
«Al aceptar el cargo, lo hacía sin mira política alguna, y únicamente por el bien que, con sus fuerzas y buena voluntad, pudiera llevar al engrandecimiento de la población».
Declaración atribuida a Pedro Celma Navarro · Acta de 8 de agosto de 1926Resulta significativo que el acta atribuya cuatro días después una formulación prácticamente idéntica a Eloy Crespo al aceptar la primera tenencia de alcaldía. Más que interpretar estas declaraciones como prueba de ausencia de posiciones políticas, conviene considerarlas dentro del lenguaje institucional utilizado por las propias actas.
Documentación utilizada
Fuente principal: transcripción facilitada de las actas del Ayuntamiento de Calanda correspondientes a los días 25 de julio, 8 de agosto y 12 de agosto de 1926.
Criterio editorial: la contextualización histórica se presenta separadamente de las transcripciones. Las afirmaciones y valoraciones contenidas en las actas se atribuyen a sus protagonistas o a la propia corporación.
Lecturas documentales: no se corrigen silenciosamente nombres, expresiones o términos dudosos. Cualquier futura rectificación deberá realizarse mediante cotejo con las imágenes de los documentos originales.
