Eloy Crespo Gasque se despide de la vida política provincial
Calanda · 17 de febrero de 1930Una carta de agradecimiento y despedida en la que el político calandino hace balance de su paso por la Diputación Provincial de Teruel y por la Asamblea Nacional.
Una despedida pública
«En cuanto a mi política, se redujo a trabajar cuanto pude por Teruel y su provincia».
Eloy Crespo Casque · 1930Representación provincial
Crespo recuerda que desempeñó su representación en la Diputación por «medida gubernamental».
Los ayuntamientos
Afirma haber representado a los municipios en la Asamblea Nacional tras una votación casi unánime de los ayuntamientos.
«Carácter pueblerino»
Reivindica expresamente su identificación con los municipios y con los intereses de la provincia de Teruel.
La carta publicada
Mi gratitud y mi despedida
En sentida y cariñosa carta, nuestro distinguido amigo don Eloy Crespo nos ruega la publicación de las siguientes líneas, a lo que gustosos accedemos, al mismo tiempo que aprovechamos la ocasión de reiterar a su autor la sincera expresión de nuestra amistad y simpatía.
He representado a mi provincia, en la Diputación, por medida gubernamental. He sido representante de sus municipios en la Asamblea Nacional, por votación casi unánime de sus Ayuntamientos.
No me envanecieron nunca estos cargos. En ellos, me consideré un concejal más, dispuesto a defender los intereses de los Ayuntamientos, y un turolense, amante como el que más, de mi provincia de Teruel.
En cuanto a mi política, se redujo a trabajar cuanto pude por Teruel y su provincia, y si no no hice más, fue porque no estuvo en mi mano, que si hubiera podido. Dios sabía mis intenciones.
De dichos cargos guardo gratísimos recuerdos; pero a quienes estoy profundamente reconocido es á Teruel, capital, y a sus simpáticos moradores, que en todo momento me llenaron de atenciones, inmerecidas, si, y que por ello me obligaban más a agradecerlas. Esas atenciones no vinieron tan sólo de aquellos señores con quienes, por razón del cargo, o del plan formado, estaba yo más cerca; vinieron de otros señores, que representaban idealidades distintas. A todos, mis expresivas gracias y mi despedida más cordial.
Ayuntamientos de mi provincia: muy agradecido a vuestra representación, ya que ella me honró muchísimo, y estad seguros de que la ostenté bien, pues en todo momento no me despojé de mi carácter pueblerino, ni de mi afecto a todo lo que a pueblo oliera.
Simpáticos moradores de Teruel: contad siempre con mi consideración y afecto. Vosotros supisteis acrecentar con vuestros actos mi amor a Teruel y a su provincia, y en estos tiempos de egoísmo significa ese hecho un algo espiritual que hay que reseñar.
Y a vosotros, mis amigos, gestores de la Prensa, que en todo momento estuvisteis a mi lado con cariño y afecto, largamente correspondido, ¿qué os diré? Que siempre sigáis defendiendo y propulsando los intereses provinciales, que con ello haréis Patria, y que vuestras plumas estén siempre a disposición de esta nuestra provincia, que si cenicienta, es noble, es franca, espiritual y emotiva.
Calanda, 17 de febrero 1930.
