Historia agraria · Patrimonio rural · Calanda
Calanda en 1875: masadas, propiedad y paisaje agrario
Una subasta judicial de las propiedades de los herederos de Manuel Cascajares permite reconstruir con excepcional precisión la organización del territorio rural de Calanda en el último tercio del siglo XIX.
Área de identificación
Resumen
El 9 de octubre de 1875 el Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza publicó la venta judicial de nueve conjuntos de propiedades pertenecientes a los herederos de Manuel Cascajares y situadas en el término de Calanda.
La documentación describe viñas, olivares, huertas y grandes extensiones de tierra vinculadas a las masadas del Salao, Ballesteros y Palos. Incluye superficies, número de árboles, edificios, balsas, caminos, sistemas de riego y confrontaciones.
Su minuciosidad convierte el anuncio en una fuente excepcional para estudiar la estructura del paisaje agrario de Calanda durante el último tercio del siglo XIX.
Las propiedades de los Cascajares
Los bienes no constituían una única finca compacta. Se distribuían por diferentes sectores del término: Monte Bajo, Monte Alto, Huerta Alta, Huerta Baja, Ballesteros, Salao, Palos, Cascallar, Montoro y la Valleta.
Esta dispersión permitía integrar espacios productivos complementarios: secano y regadío, agricultura y ganadería, olivar, viñedo, huerta y tierra blanca.
| N.º | Propiedad | Superficie | Características | Tasación |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Viña de Monte Bajo | 83 jornales / 37 ha 35 a | Campo plantado de viña | 20.280 ptas. |
| 2 | Salao y Ballesteros | 276 jornales / 124 ha 20 a | 268 almendros, 70 moreras, 33 higueras, 30 cipreses, unos 300 olivos jóvenes, masadas y balsa | 23.610 ptas. |
| 3 | Olivar de la Cruz | 1 ha 96 a | 153 olivos | 12.240 ptas. |
| 4 | Olivar del Cascallar | 2 ha 25 a | 223 olivos | 11.420 ptas. |
| 5 | Olivar de Montoro | 2 ha 36 a | 123 olivos | 14.335 ptas. |
| 6 | Olivar de la Valleta | 3 ha 88 a | 395 olivos · riego canal | 16.825 ptas. |
| 7 | Campo huerto de la Huerta Alta | 1 ha 83 a | Medio riego | 6.000 ptas. |
| 8 | Masada de Palos | 31 ha 95 a | Tierra blanca, corrales, caseta, era y balsa | 7.800 ptas. |
| 9 | Olivares de Ballesteros | 26 ha 26 a 89 ca | La Plantada y otros tres olivares | 26.650 ptas. |
Las masadas de Ballesteros, el Salao y Palos
La parte más valiosa del anuncio es la descripción de las masadas, que aparecen no como simples casas aisladas, sino como centros desde los cuales se organizaba la explotación agrícola y ganadera del territorio.
La Masada de Palos
Palos presenta un modelo diferente. Situada en el Monte Alto, a seis kilómetros de Calanda, ocupaba 79 jornales y estaba formada por tierra blanca, dos corrales, una caseta, una era y una balsa.
La diferencia entre Ballesteros y Palos demuestra que la denominación masada englobaba unidades de explotación muy distintas en superficie, arquitectura y complejidad funcional.
La estructura del paisaje agrario
Una explotación diversificada
La propiedad integraba espacios de Monte Bajo, Monte Alto, Huerta Alta y Huerta Baja. Esta dispersión permitía combinar secano, regadío, agricultura, ganadería y diferentes cultivos arbóreos.
Un cultivo en expansión
El olivo aparece en la Cruz, Cascallar, Montoro, la Valleta y Ballesteros. Especialmente significativa es la existencia de unos 300 olivos de apenas dos años, que permiten documentar una nueva plantación hacia comienzos de la década de 1870.
642 olivos en una sola pieza
El olivar denominado la Plantada, situado en la Masada Grande, tenía 48 jornales y contenía 642 olivos.
El propio topónimo podría conservar la memoria de una plantación sistemática, aunque esta hipótesis debe comprobarse mediante fuentes anteriores.
Un paisaje más diverso que el actual
El predominio creciente del olivo convivía todavía con una gran viña, 268 almendros, 70 moreras, 33 higueras y 30 cipreses.
La presencia de moreras resulta particularmente interesante como testimonio de un componente del paisaje productivo hoy prácticamente desaparecido.
Agua, caminos y organización del territorio
La documentación distingue terrenos de «riego canal», como la Valleta, y parcelas de «medio riego», como el campo de la Huerta Alta.
La balsa de Ballesteros recibía agua de manantiales y permitía regar aquellos campos cuya posición topográfica lo hacía posible.
En Palos, en cambio, la balsa almacenaba las aguas de lluvia y servía tanto para el riego como para abrevar el ganado.
Caminos y movilidad
Las confrontaciones conservan también una parte de la red viaria histórica: camino de Alcañiz, camino de Castelserás, senda de los Arcos, carretera de la huerta de Albalate, caminos públicos y pasos de ganados.
Estas vías organizaban la movilidad cotidiana y servían, además, como referencias jurídicas para definir los límites de las propiedades.
Jornales, horas y hectáreas
La coexistencia de jornales y horas con hectáreas, áreas y centiáreas refleja un momento de transición entre las formas tradicionales de medir la tierra y el sistema métrico decimal empleado por la administración.
Valor para la historia de Calanda
El documento resulta relevante para la historia local porque permite observar simultáneamente la propiedad, la producción agrícola, la arquitectura rural, la hidráulica y la red de comunicaciones.
- Documenta grandes explotaciones rurales estructuradas mediante propiedades dispersas pero complementarias.
- Describe la arquitectura de las masadas con un grado de detalle poco frecuente en las fuentes del siglo XIX.
- Permite fechar nuevas plantaciones de olivos en torno a los primeros años de la década de 1870.
- Conserva cultivos hoy poco visibles, como la viña y especialmente las moreras.
- Registra balsas, regadíos, caminos y pasos ganaderos que permiten reconstruir la organización funcional del territorio.
Documento original
Transcripción completa del anuncio publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza. El texto se presenta en una ventana de lectura independiente para mantener la continuidad de la entrada.
1.º Viña de Monte Bajo
83 jornales · 37 ha 35 a · Tasación: 20.280 pesetas
Un campo plantado de viña, sito en el término de la villa de Calanda, partida de Monte bajo; confrontante al S. con campo de Ganilla, al M. con D. Mariano Ballesteros, al P. con D. Blas Aznar y al N. con olivar de la masada de Ballesteros: consta su superficie en medida del país, de ochenta y tres jornales, que equivalen á treinta y siete hectáreas, treinta y cinco áreas: tasado en veinte mil doscientas ochenta pesetas.
2.º Masadas del Salao y Ballesteros
276 jornales · 124 ha 20 a · Tasación total: 23.610 pesetas
Los diferentes campos que componen las masadas grande del Salao y de Ballesteros, sitas á tres kilómetros de Calanda; confrontante al Sur con D. Blas Aznar, al M. con campos de los herederos de D. Manuel Cascajares, antes de D. Felipe Cascajares, al P. con campos de dichos herederos, antes de D. Felipe Cascajares y al Norte con campos de los pupilos de Gerónimo Claramonte: consta su superficie general con las partes construidas, en medidas del país, de doscientos setenta y seis jornales, equivalentes á ciento veinticuatro hectáreas y veinte áreas; contiene doscientos sesenta y ocho almendros, setenta moreras, treinta y tres higueras, treinta cipreses y unos trescientos olivos de dos años, estando dicha plantación en la masada de Ballesteros, ocupando una superficie próximamente de siete jornales; su valor trece mil trescientas veinte pesetas.
En la masada grande hay situada una casa llamada masada con su era, dos pajares y dos parideras; se compone la masada en el piso bajo, de corral, patio, bodega con caño, dos cuadras, cocina con horno, recocina, despensa y un dormitorio; en el piso principal, de cuarto, otro de desahogo, escusado, dormitorio, sala con dos alcobas, otra sala y cuatro armarios de pared á la misma altura del piso principal; hay un corral dividido en tres, con tres cochiqueras y era con dos pajares, y en el piso alto tres graneros y un espacioso palomar, el cual contiene más de trescientos nidos de fábrica, encontrándose todo el edificio en buen estado de conservación: su valor siete mil cuatrocientas cuarenta pesetas.
Las dos parideras se encuentran en buen estado de conservación: su valor mil ciento veinticinco pesetas. En la masada del Salao hay una paridera: su valor seiscientas cincuenta pesetas, y la masada de Ballesteros contiene un pajar y dos parideras: su valor mil setenta y cinco pesetas.
Al Poniente, en los límites de la masada de Ballesteros, hay situada una balsa, siendo el agua que contiene de manantiales, con la cual se da riego á los diferentes campos, que por su posición lo permiten; de las masadas antedichas, más los olivares que comprenden las fincas número nueve, que son confrontación de las citadas masadas: tasado todo lo comprendido en este número en veintitrés mil seiscientas diez pesetas.
3.º Olivar de la Cruz
4 jornales y 3 horas · 153 olivos · 12.240 pesetas
Un olivar en la huerta baja llamado de la Cruz, en el término de Calanda; confrontante al Saliente con D. Francisco Santamaría, al Norte con senda llamada de los Arcos, al P. con Regallo de la huerta baja y al N. con olivar de doña Vicenta Cascajares: consta su superficie de cuatro jornales, tres horas, que equivalen á una hectárea y noventa y seis áreas; contiene ciento cincuenta y tres olivos: tasado en doce mil doscientas cuarenta pesetas.
4.º Olivar del Cascallar
5 jornales · 223 olivos · 11.420 pesetas
Otro olivar llamado el Cascallar, término de Calanda, Alameda y Rivero; confronta al Sur con olivar de doña Juana Blasco, al M. con el río Guadalope, al P. con D. Mariano Balaguer y al N. con carretera baja de la huerta de Albalate: consta su superficie de cinco jornales, equivalentes á dos hectáreas, veinticinco áreas; contiene doscientos veintitrés olivos: tasado en once mil cuatrocientas veinte pesetas.
5.º Olivar de Montoro
5 jornales y 2 horas · 123 olivos · 14.335 pesetas
Otro olivar llamado Montoro, sito en el término de Calanda; confronta al S. con D. Tomás Sanz, al M. con carretera baja, al P. con olivar de D. Clemente Bernia y al N. con D.ª Pascuala Cascajares: consta su superficie de cinco jornales, dos horas, equivalentes á dos hectáreas, treinta y seis áreas; contiene ciento veintitrés olivos: tasado en catorce mil trescientas treinta y cinco pesetas.
6.º Olivar de la Valleta
8 jornales y 5 horas · 395 olivos · 16.825 pesetas
Otro olivar llamado la Valleta, riego canal, sito en el cabezo Royo, término de Calanda; confronta por S. con paso de ganados, al M. camino de Castelserás, al P. con olivar de D. José Diego y al N. con D. Joaquín Sanz: consta su superficie de ocho jornales y cinco horas, equivalentes á tres hectáreas ochenta y ocho áreas; contiene trescientos noventa y cinco olivos: tasado en diez y seis mil ochocientas veinticinco pesetas.
7.º Campo huerto de la Huerta Alta
4 jornales y 4 horas · Medio riego · 6.000 pesetas
Un campo huerto en la huerta alta, término de Calanda, medio riego; confronta por S. con Manuel Eusebio Manero, al M. con camino público, al P. con viuda de D. Manuel Leal, y al N. con la heredera de D. Florencio Tegero: consta su superficie de cuatro jornales, cuatro horas, equivalentes á una hectárea, ochenta y tres áreas; contiene cinco olivos: tasado en seis mil pesetas.
8.º Masada de Palos
79 jornales · 31 ha 95 a · 7.800 pesetas
Una masada llamada de Palos, sita en el monte alto, término de Calanda, á seis kilómetros de dicha villa; confronta por S. con montes comunes, M. con D. Félix Doler, al P. con D. Valero Palos y al N. con senda y monte común.
Se compone de tierra blanca, dos corrales y una caseta con su era, llamada la Masada, y una balsa en la cual se deposita gran cantidad de agua cuando llueve, haciendo uso de ella para riego y beber los ganados.
La caseta se compone de dos cuadras, cocina y encima pajar. Consta su superficie de setenta y nueve jornales, equivalentes á treinta y una hectáreas, noventa y cinco áreas: tasada en siete mil ochocientas pesetas.
9.º Olivares de Ballesteros y Masada Grande
26 ha 26 a 89 ca · 26.650 pesetas
Los diferentes olivares que están situados en la masada de Ballesteros y la grande con exclusión del olivar citado en el número dos, por no ser de vida en la actualidad dicha plantación, sitos en el monte bajo, término de Calanda; confrontantes al S. y P. con campos de los herederos de D. Manuel Cascajares, al M. con camino de Alcañiz y al N. con la balsa de Calders.
Se compone esta finca de un olivar llamado la Plantada, sito en la masada grande, de cuarenta y ocho jornales; contiene seiscientos cuarenta y dos olivos, siendo su valor diez y nueve mil cuatrocientas pesetas.
En la masada de Ballesteros hay tres olivares, de cabida el uno de siete y media horas, que contiene sesenta y ocho olivos y su valor es mil pesetas; otro de seis jornales y siete y media horas, contiene doscientos treinta y nueve olivos, valorado en cuatro mil seiscientas setenta y cinco pesetas; y otro de dos jornales, cuatro horas, que contiene ciento cincuenta olivos y varias higueras, siendo su valor mil quinientas setenta y cinco pesetas.
Cuya superficie general consta de veintiséis hectáreas, veintiséis áreas, ochenta y nueve centiáreas; y su valor total veintiséis mil seiscientas cincuenta pesetas.
Dado en Zaragoza á treinta de Setiembre de mil ochocientos setenta y cinco.—Luis de Marlés.— Por mandado de S. S., Justo Emperador.
Toponimia histórica
La fuente conserva una verdadera cartografía indirecta del término municipal:
Su contraste con cartografía histórica, catastros, fotografía aérea y documentación notarial permitiría avanzar hacia una reconstrucción espacial de las antiguas explotaciones descritas en 1875.
Conclusión
La subasta judicial de 1875 constituye una fotografía excepcional del paisaje rural de Calanda. Las masadas aparecen como centros de explotación desde los que se articulaban vivienda, almacenamiento, ganadería, cultivos, agua y caminos.
El documento registra además un paisaje agrícola en transformación. El olivo ocupaba ya una posición importante, pero convivía con viñas, almendros, moreras, higueras y espacios de huerta.
Los aproximadamente trescientos olivos jóvenes de Ballesteros ofrecen un indicio especialmente preciso: hacia comienzos de la década de 1870 la expansión del olivar continuaba modificando activamente el paisaje agrario.
Desde la perspectiva de la arqueología del paisaje, el siguiente paso debería consistir en localizar sobre la cartografía actual las masadas, caminos, balsas y partidas documentadas, y contrastarlas con catastros y fotografía aérea histórica.
Fuente utilizada
Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza, 9 de octubre de 1875, pp. 432–433. Sección séptima. Juzgados de primera instancia. Zaragoza.—San Pablo.
Anuncio fechado en Zaragoza el 30 de septiembre de 1875, firmado por Luis de Marlés y Justo Emperador, relativo a los autos ejecutivos promovidos por Pascual Cantín contra los herederos e hijos de Manuel Cascajares.
Cómo citar esta publicación
GREC, «Calanda en 1875: masadas, propiedad y paisaje agrario», CalandaGREC, 2026.
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