HISTORIOGRAFÍA · HISTORIA CONTEMPORÁNEA · HISTORIA DEL PRESENTE
Historia del Presente: concepto, autores y debates historiográficos
Una aproximación a la corriente historiográfica que estudia el pasado reciente, sus métodos, sus posibilidades y sus límites.
1. Concepto
La Historia del Presente, también denominada Historia del Tiempo Presente, es una corriente historiográfica dedicada al estudio del pasado más reciente. Se ocupa de aquellos acontecimientos cuyos efectos continúan activos en la sociedad y que, en muchos casos, todavía forman parte de la memoria viva de sus protagonistas.
A diferencia de la historia tradicional, que solía exigir una amplia distancia temporal respecto a los hechos estudiados, la Historia del Presente defiende que el historiador puede analizar el pasado reciente siempre que aplique una metodología rigurosa: crítica de fuentes, contraste documental, contextualización y capacidad de síntesis.
2. Autores y postulados fundamentales
Benedetto Croce
Croce formuló una de las ideas más influyentes para esta corriente: “toda historia es historia contemporánea”. Con ello defendía que el historiador siempre interroga el pasado desde las preocupaciones de su propio presente.
Marc Bloch
Para Marc Bloch, fundador junto a Lucien Febvre de la Escuela de los Annales, el conocimiento del pasado resulta imprescindible para comprender el presente. En Apología para la historia afirmó que la incomprensión del presente nace de la ignorancia del pasado. Su obra subraya la necesidad de formular problemas históricos y no limitarse a narrar hechos.
Henri Lefebvre
Lefebvre incorporó al análisis histórico la importancia de la vida cotidiana. Desde una perspectiva marxista, entendía que las prácticas sociales, los espacios y las experiencias ordinarias permiten comprender las estructuras profundas de una sociedad.
Ernest Labrousse
Labrousse defendió una historia atenta a las estructuras económicas y sociales. Su planteamiento puede resumirse en la idea de que “lo importante se repite”: los ciclos económicos, las coyunturas y las regularidades permiten explicar los cambios políticos y sociales.
Fernand Braudel
Braudel cuestionó el protagonismo absoluto del acontecimiento. Para él, el acontecimiento era apenas “polvo” o “espuma” sobre procesos mucho más profundos. Su propuesta se basaba en la larga duración: geografía, economía, demografía y mentalidades.
Jacques Le Goff
Le Goff impulsó la renovación historiográfica francesa y defendió el estudio de la memoria, las mentalidades y las representaciones colectivas. En 1978 se creó en Francia el Institut d’Histoire du Temps Présent, institución decisiva para la consolidación de esta corriente.
René Rémond
Rémond reivindicó el regreso de la historia política, pero renovada metodológicamente. Para él, la historia es una interrogación constante sobre las fuentes, los actores, las ideas y los comportamientos colectivos.
3. Desarrollo de la Historia del Presente
La Historia del Presente se consolidó durante el último tercio del siglo XX. Hasta entonces, muchos historiadores desconfiaban del estudio del pasado reciente por considerarlo demasiado próximo, subjetivo o dependiente de fuentes incompletas.
Sin embargo, las grandes transformaciones contemporáneas —guerras mundiales, descolonización, Guerra Fría, caída del comunismo, globalización, crisis económicas y cambios culturales— hicieron evidente la necesidad de explicar históricamente el mundo vivido por las sociedades actuales.
El año 1989, con la caída del Muro de Berlín, marcó un punto de inflexión. La apertura de archivos y el final del bloque soviético permitieron estudiar históricamente procesos que hasta entonces seguían formando parte de la actualidad política.
4. Método y fuentes
La Historia del Presente no posee un método completamente distinto al del resto de la historia. Utiliza los instrumentos clásicos del oficio histórico:
- crítica documental;
- contraste de fuentes;
- contextualización;
- análisis comparado;
- síntesis interpretativa.
Su especificidad reside en el tipo de fuentes empleadas. Además de documentos escritos, utiliza prensa, archivos audiovisuales, testimonios orales, fotografías, radio, televisión, entrevistas, memorias, correspondencia reciente y archivos digitales.
La historia oral permite captar el espíritu del tiempo, la experiencia de los testigos y la memoria colectiva. No obstante, esos testimonios deben ser tratados críticamente, pues la memoria es selectiva, emocional y cambiante.
5. Críticas y límites
La Historia del Presente ha recibido diversas críticas. Una de las más frecuentes es la acusación de subjetividad. La proximidad temporal puede hacer que el historiador comparta pasiones, recuerdos o prejuicios con los propios actores del acontecimiento.
Eric Hobsbawm advirtió que cada generación conserva recuerdos distintos de los mismos hechos, lo que dificulta una interpretación estable. También señaló que el exceso de fuentes puede convertirse en un problema: demasiada documentación no siempre produce una explicación más clara.
Max Weber, por su parte, recordó que la objetividad no depende de la ausencia absoluta de valores, sino de la profesionalidad del investigador y del rigor del método empleado.
Otro límite importante es que el historiador del presente trabaja sobre procesos todavía abiertos. Muchas veces no conoce el desenlace final de los acontecimientos, por lo que sus conclusiones son necesariamente provisionales.
6. Fronteras cronológicas
La Historia del Presente no tiene una frontera cronológica fija. Suele identificarse con el tiempo vivido por las generaciones actuales, es decir, con una escala temporal vinculada a la vida humana y a la posibilidad de consultar testigos directos.
Conviene distinguir entre Historia del Tiempo Presente e Historia Inmediata. La primera analiza procesos recientes con metodología histórica. La segunda se acerca más al análisis de acontecimientos en curso y mantiene una relación más estrecha con el periodismo.
La frontera entre ambas es móvil. Lo que hoy pertenece a la actualidad inmediata mañana será objeto de investigación histórica.
7. Historia y periodismo
La Historia del Presente comparte con el periodismo el interés por los acontecimientos recientes, pero ambas disciplinas no trabajan del mismo modo.
El periodista informa sobre el instante, con urgencia y bajo la presión de la actualidad. El historiador, en cambio, reconstruye procesos, consulta documentos, cruza fuentes y trata de explicar la evolución de los acontecimientos dentro de un contexto más amplio.
La Historia Inmediata puede ser imperfecta, pero cumple una función social importante: ofrecer claves de interpretación para comprender la realidad. Como señalaba Bloch, las sociedades necesitan explicaciones históricas especialmente en los momentos de crisis.
8. Conclusión
La Historia del Presente representa una de las corrientes más innovadoras de la historiografía contemporánea. Su interés reside en estudiar un pasado cercano, todavía vivo, conflictivo y cargado de memoria.
Frente a sus riesgos —subjetividad, exceso de fuentes, provisionalidad— ofrece una ventaja decisiva: permite comprender los cambios que configuran el mundo actual. Su objetivo no es sustituir al periodismo ni a la memoria, sino someter ambos materiales al análisis crítico de la historia.
Bibliografía básica
- Bloch, Marc. Apología para la historia o el oficio de historiador. 1949.
- Braudel, Fernand. El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II. 1949.
- Croce, Benedetto. La historia como hazaña de la libertad. 1938.
- Hobsbawm, Eric. Historia del siglo XX. 1994.
- Labrousse, Ernest. Esquisse du mouvement des prix et des revenus en France au XVIIIe siècle. 1933.
- Le Goff, Jacques. Historia y memoria. 1988.
- Lefebvre, Henri. Crítica de la vida cotidiana. 1947.
- Rémond, René. Pour une histoire politique. 1988.
- Weber, Max. La objetividad cognoscitiva de la ciencia social y de la política social. 1904.