BASE PARA EL ESTUDIO DE LA CERÁMICA DE CALANDA · PRODUCCIONES Y PARALELOS REGIONALES
La cerámica romana en el Bajo Aragón
De la romanización republicana a las villas bajoimperiales: vajilla fina, cerámica común, ánforas y producciones de uso cotidiano entre los siglos II a. C. y V d. C.
La cerámica como registro de la romanización
La cerámica romana del Bajo Aragón permite seguir un proceso de larga duración: la integración de los poblados ibéricos en circuitos comerciales mediterráneos, la incorporación de nuevas vajillas y prácticas culinarias durante la República tardía, la difusión de la terra sigillata y las paredes finas en época altoimperial y, finalmente, la reorganización del territorio en torno a establecimientos rurales y villas durante los siglos III-V.
El conjunto mejor publicado para estudiar las producciones romanas de la comarca procede de El Palao de Alcañiz. El volumen monográfico de Al-Qannis dedicado a su cisterna analiza por separado cerámica de barniz negro, terra sigillata, paredes finas, cerámica común romana, producciones engobadas, lucernas y ánforas, ofreciendo un repertorio excepcional para construir una base comparativa regional.
El registro de El Palao refleja con especial claridad el cambio entre el mundo ibérico tardío y el romano. Junto a vajilla indígena aparecen importaciones itálicas, cerámicas campanienses, ánforas vinarias y posteriormente vajillas finas de procedencia itálica y sudgálica. Durante la primera mitad del siglo I d. C. el asentamiento recibe terra sigillata importada de diferentes centros, lo que evidencia su plena integración en los circuitos económicos del valle del Ebro.
Tres grandes momentos
Campanienses, ánforas itálicas, morteros y nuevas formas culinarias llegan a asentamientos indígenas. Las producciones romanas conviven con la cerámica ibérica.
La terra sigillata, las paredes finas, las cerámicas engobadas y la vajilla común forman repertorios plenamente romanizados. El Palao es el conjunto regional fundamental.
El poblamiento rural adquiere especial importancia. Las villas de Calanda y Urrea de Gaén ejemplifican la concentración de residencia y producción agraria.
Mapa de localización
Imágenes de referencia
Características técnicas
La diversidad de la cerámica romana exige reconocer primero el grupo tecnológico. Una vajilla fina de mesa, una olla culinaria y un ánfora responden a necesidades diferentes y, por tanto, a elecciones distintas de arcilla, desgrasantes, grosor, cocción y acabado.
La producción a torno es dominante en las principales series romanas. Permite regularidad de perfiles, paredes uniformes y fabricación seriada.
La terra sigillata se caracteriza por pastas finas y superficies cubiertas por un engobe rojizo brillante; otras producciones presentan engobes de diferente color y calidad.
Las vajillas finas pueden incorporar decoración moldeada, impresiones, ruedecilla, aplicaciones o barbotina. La técnica varía según el taller y la forma.
Ollas, cazuelas y fuentes destinadas al fuego suelen emplear pastas menos depuradas y desgrasantes adecuados para resistir cambios térmicos.
Vasos y cuencos de pequeño tamaño presentan espesores reducidos y acabados cuidados; pueden decorarse a ruedecilla, incisión o barbotina.
Ánforas y dolia combinan paredes más robustas con morfologías adaptadas al transporte o al almacenamiento prolongado de productos.
Principales grupos cerámicos
| Grupo | Función | Datos relevantes en el Bajo Aragón |
|---|---|---|
| Cerámica de barniz negro | Vajilla de mesa | El Palao ha proporcionado campaniense A, campaniense B y producciones afines, útiles para estudiar los contactos de época republicana. |
| Terra sigillata itálica | Servicio de mesa fino | En El Palao, las importaciones estudiadas se concentran sobre todo en los primeros cuarenta años de nuestra era, con presencia destacada de productos pisanos. |
| Terra sigillata sudgálica | Servicio de mesa fino | Las importaciones de El Palao corresponden principalmente al periodo de Claudio y no parecen superar los comienzos del reinado de Nerón. |
| Terra sigillata hispánica | Platos, cuencos y copas | Se documentan formas como Drag. 18, 24/25, 27, 29/37 y 36 en las excavaciones de El Palao. |
| Paredes finas | Vasos y cuencos para beber y servir | El Palao conserva formas cilíndricas, perfiles en S y cuencos con decoración de ruedecilla o barbotina. |
| Cerámica común | Cocina, conserva, preparación, almacenaje y mesa | El repertorio de El Palao incluye ollas, cazuelas, fuentes, morteros, jarras, platos, tapaderas y grandes recipientes. |
| Ánforas | Transporte y distribución | Las excavaciones han recuperado formas vinarias, entre ellas una Lamboglia 2 casi completa, además de otros contenedores de importación. |
| Cerámica tardorromana | Mesa, cocina y almacenamiento | Las villas de Calanda y Urrea de Gaén proporcionan el marco para estudiar los repertorios rurales de los siglos III-V, aunque las publicaciones cerámicas son menos sistemáticas que las de El Palao. |
La terra sigillata como indicador cronológico y comercial
La terra sigillata es una de las producciones más útiles para fechar contextos de época romana. Su clasificación combina forma, fábrica, acabado, decoración y, cuando existe, sello de alfarero. En El Palao, Álvaro Cantos estudió un conjunto de 64 piezas itálicas y sudgálicas procedentes de la quinta campaña de excavaciones. Las primeras pertenecen fundamentalmente al intervalo 1-40 d. C., mientras que las sudgálicas se concentran en época de Claudio y comienzos de Nerón.
El Museo de Teruel conserva, por ejemplo, un plato de terra sigillata sudgálica procedente de El Palao clasificado como Dragendorff 18 y fechado hacia 30-50 d. C. Está realizado con arcilla anaranjada muy depurada, casi sin desgrasante, y cubierto por un engobe achocolatado brillante y adherente; presenta pie anular y decoración interior mediante círculos impresos y ruedecilla.
Este tipo de pieza permite reconocer el grado de integración del Bajo Aragón en circuitos de distribución de larga distancia. La vajilla fina llegaba desde talleres itálicos y del sur de la Galia y posteriormente fue sustituida en buena medida por producciones hispánicas.
Cocina, almacenaje y comercio
Las vajillas finas representan sólo una parte del registro. La cerámica común romana es esencial para reconstruir la vida cotidiana. El estudio de Carmen Aguarod sobre los materiales de El Palao organiza el repertorio según actividades: cocina, conservación, preparación de alimentos, almacenaje y mesa.
La incorporación de cazuelas, fuentes de horno, morteros y otras formas de tradición itálica está vinculada a cambios en las prácticas culinarias. Al mismo tiempo, muchas ollas y recipientes de uso cotidiano pudieron fabricarse en talleres regionales. La petrografía aplicada a estas producciones permite diferenciar posibles procedencias y evaluar el peso de las manufacturas locales.
Las ánforas aportan otra escala de información. Una Lamboglia 2 casi completa hallada en El Palao, junto con fragmentos de otros contenedores vinarios, evidencia la circulación de productos y envases mediterráneos durante la fase de romanización. El análisis de las ánforas no debe limitarse a su forma: pasta, origen, sellos y contexto permiten aproximarse a los circuitos comerciales.
Dibujos arqueológicos de referencia
Los cuatro dibujos siguientes son esquemas didácticos originales de CalandaGREC inspirados en formas documentadas en El Palao y en la tipología romana general. No son calcos de piezas arqueológicas concretas y no sustituyen los dibujos métricos de las publicaciones científicas.
Yacimientos de referencia
El Palao
Es el conjunto fundamental para el estudio de la romanización cerámica del Bajo Aragón. Fue habitado desde época ibérica hasta época romana y conserva importaciones republicanas y altoimperiales, además de un amplio repertorio de producciones de mesa, cocina, almacenaje e iluminación.
Villa de la Vega de Albalate
Descubierta en 1964, la residencia es conocida sobre todo por sus mosaicos bajoimperiales. Los materiales asociados incluyen cerámica, elementos del sistema de calefacción y objetos domésticos. Constituye el principal referente para estudiar la ocupación rural romana del territorio de Calanda.
Loma del Regadío
Villa con ocupación entre los siglos I y V d. C. y una profunda reforma a finales del III o comienzos del IV. Su complejo productivo, con cinco prensas, molinos y depósitos, permite relacionar cerámica, almacenaje y explotación agrícola.
Cabezo de Alcalá
Referencia esencial para la fase republicana y la transición entre cultura ibérica y dominio romano. Las cerámicas campanienses y otros materiales importados contribuyen a ordenar los horizontes de romanización del valle del Ebro.
La villa romana de Albalate y la cerámica de Calanda
Un contexto doméstico y rural de época bajoimperial
El hallazgo de la villa de la Vega de Albalate ofrece a Calanda un contexto arqueológico excepcional para construir una colección de referencia de época romana. Las excavaciones documentaron tres estancias pavimentadas con mosaico, y el Museo de Teruel fecha el gran pavimento principal en el siglo IV d. C. La residencia formaba parte de un establecimiento rural cuya extensión completa y áreas productivas siguen insuficientemente conocidas.
Junto a los mosaicos se recuperaron objetos relacionados con la vida doméstica y con la arquitectura de la villa. Entre los materiales divulgados se encuentran una vasija cerámica con decoración de escamas de barbotina, un cuenco con decoración impresa, ladrillos de pavimentación y clavijas cerámicas asociadas al sistema de calefacción por aire caliente.
Para la base cerámica de Calanda es esencial separar estas piezas por función y tecnología. Los materiales arquitectónicos —ladrillos, tubuli o clavijas— no deben mezclarse tipológicamente con la vajilla. Del mismo modo, la presencia de una pieza decorada no permite atribuir automáticamente todo el conjunto a una única fábrica o cronología: cada objeto requiere inventario, revisión directa y, cuando sea posible, caracterización de pasta.
El mosaico principal se fecha en el siglo IV; el asentamiento debe estudiarse dentro del marco de las villas bajoimperiales del territorio turolense.
Vajilla y objetos domésticos se combinan con cerámicas arquitectónicas vinculadas al pavimento y al hipocausto.
Revisar el inventario del Museo de Teruel y establecer una tipología completa de las piezas procedentes del Camino de Albalate.
Claves para identificar cerámica romana en Calanda
Fábrica. Observar color de pasta, textura, desgrasantes, depuración, porosidad y tipo de fractura.
Superficie. Diferenciar engobe brillante de sigillata, engobes mates, vidriados, alisado, barbotina y simples superficies de cocina.
Forma. Registrar borde, pie, carena, cuello, asa, diámetro y orientación; la morfología es decisiva en series como la terra sigillata.
Técnica decorativa. Ruedecilla, molde, impresión, barbotina, incisión, aplicación y grafitos deben anotarse de forma independiente.
Función. Separar mesa, cocina, almacenaje, transporte, iluminación y cerámica arquitectónica.
Procedencia. Distinguir importaciones itálicas o gálicas, producciones hispánicas y posibles manufacturas regionales mediante estudio de pasta y paralelos.
Cronología. No fechar una pieza sólo por el color o el aspecto general. Usar tipología, estratigrafía y contexto arqueológico.
Comparación regional. Priorizar El Palao y los fondos del Museo de Teruel antes de recurrir a repertorios de zonas más alejadas.
Bibliografía académica básica
- Benavente Serrano, J. A.; Moret, P. et al. (2003). El poblado íbero-romano de El Palao (Alcañiz): la cisterna. Al-Qannis, 10. Monográfico con estudios de cerámica común, pintada, barniz negro, terra sigillata, paredes finas, cerámica engobada, lucernas y ánforas. Número completo.
- Cantos Carnicer, Á. (2002). «Terra sigillata itálica y gálica de la quinta campaña de excavaciones en El Palao (Alcañiz, Teruel)». Salduie, 2, pp. 267-282. DOI.
- Aguarod Otal, C. (2003). «Cerámica común romana: cocina, conserva, preparación de alimentos, almacenaje y mesa». Al-Qannis, 10, pp. 127-165. Referencia y texto completo.
- Mínguez Morales, J. A. (2003). «La cerámica de paredes finas». Al-Qannis, 10, pp. 103-125. Referencia y texto completo.
- Postigo Cervero, E. (2003). «La cerámica de barniz negro». Al-Qannis, 10, pp. 77-84. Referencia.
- Beltrán Lloris, M. (2003). «Las ánforas». Al-Qannis, 10, pp. 191-199. Referencia.
- Marco Simón, F. «El yacimiento íbero-romano de El Palao (Alcañiz): campaña de 1980». Publicación de las excavaciones con repertorios de cerámica campaniense, terra sigillata, paredes finas, ánforas, morteros y cerámica común. PDF.
- Azuara Galve, S.; Villargordo Ros, C.; Pérez Arantegui, J. (2011-2012). «El complejo de prensado de la villa romana de La Loma del Regadío (Urrea de Gaén, Teruel)». Anales de Prehistoria y Arqueología, pp. 219-230. Artículo.
- Roca Roumens, M. (1981). «Terra Sigillata Hispánica: una aproximación al estado de la cuestión». Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada, 6, pp. 385-410. DOI.
- Atrián Jordán, P. (1958). «Estudio sobre un alfar de terra sigillata hispánica». Teruel, 19, pp. 87-172. Estudio clásico del centro productor de Bronchales, esencial para contextualizar las producciones hispánicas de la provincia.
Recursos institucionales de apoyo
- Museo de Teruel / CER.es. Plato de terra sigillata sudgálica Dragendorff 18 procedente de El Palao, nº inv. 08526. Ficha.
- Museo de Teruel. Mosaico de la villa romana del Camino de la Vega de Albalate, Calanda, nº inv. 00636, siglo IV. Ficha.
- Museo de Teruel. Investigación sobre la villa romana de La Loma del Regadío. Consulta.
- Patrimonio Cultural de Aragón. El Palao, Alcañiz. Ficha patrimonial.
