Saltar al contenido

BASE PARA EL ESTUDIO DE LA CERÁMICA DE CALANDA · ANTIGÜEDAD TARDÍA Y ALTA EDAD MEDIA

La cerámica entre el final del mundo romano y la Alta Edad Media en el Bajo Aragón

De las últimas vajillas finas romanas a las producciones comunes de los siglos VI-VIII: continuidad, transformación y ruralización del poblamiento.

Siglos IV-VIII Terra sigillata hispánica tardía Vajillas africanas Cerámica gris Producciones comunes Calanda · Alcañiz · Bajo Martín

Entre dos mundos

Entre los siglos IV y VIII d. C. el repertorio cerámico del Bajo Aragón experimentó una transformación profunda. Las vajillas finas y los circuitos comerciales característicos del mundo romano tardío no desaparecieron de manera instantánea, pero fueron perdiendo peso frente a producciones comunes de ámbito local o regional, destinadas sobre todo a cocinar, almacenar y servir alimentos. La cerámica permite observar, mejor que una ruptura brusca, una larga transición entre estructuras romanas, comunidades rurales tardoantiguas y los paisajes de la Alta Edad Media.

Esta etapa es especialmente difícil de estudiar. Los yacimientos son menos numerosos y, con frecuencia, menos monumentales que las villas y ciudades romanas de los siglos precedentes. Además, muchas cerámicas comunes presentan formas sencillas y perdurables, con cronologías amplias. El problema se agrava cuando se utilizan etiquetas culturales —«romana», «visigoda» o «altomedieval»— como si cada una correspondiese automáticamente a un tipo de vasija.

Por ello, la investigación actual insiste en combinar estratigrafía, tecnología, tipología, análisis de pastas y dataciones absolutas. La expresión tradicional «cerámica hispano-visigoda» sigue siendo útil para describir determinados conjuntos de los siglos VI-VII, especialmente las producciones grises, pero no debe entenderse como una atribución étnica automática de cada pieza.

Ámbito Bajo Aragón y Bajo Martín, con especial atención a Calanda y Alcañiz.
Cronología Del siglo IV al VIII d. C., con el siglo VIII entendido como fase de transición.
Horizonte inicial Terra sigillata hispánica tardía y vajillas finas africanas y mediterráneas.
Horizonte posterior Cerámica común de cocina y almacenaje, frecuentemente gris, oscura o parda.
Tecnología Torno rápido, torno lento o torneta y, según producciones, acabados manuales.
Contextos Villas tardías, pequeñas explotaciones rurales, aldeas dispersas y necrópolis.
Criterio cronológico. La conquista islámica del valle del Ebro a comienzos del siglo VIII constituye una frontera histórica, pero no una frontera tecnológica instantánea. Algunas formas y técnicas heredadas de la etapa tardoantigua continúan durante los primeros momentos de al-Andalus.

Cuatro momentos de transformación

Siglo IV Último horizonte romano

Continúan las vajillas de mesa de tradición romana. En Calanda, Camino de la Vega de Albalate proporcionó terra sigillata hispánica tardía y cerámicas claras africanas A y C.

Siglo V – inicios VI Contracción y continuidad

Persisten algunas vajillas finas tardías y siguen llegando importaciones, pero su presencia se reduce progresivamente y los repertorios se simplifican.

Siglos VI-VII Paisaje rural altomedieval

Ganan peso las ollas, orzas, jarras y cuencos comunes. Las producciones grises y oscuras, de factura menos estandarizada, son especialmente características.

Siglo VIII Transición hacia al-Andalus

Los repertorios heredados conviven con nuevas soluciones que acabarán configurando la cerámica andalusí. Esta entrada se detiene en ese umbral.

Mapa de localización

EBRO MARTÍN GUADALOPE GUADALOPILLO Calanda Camino de la Vega de Albalate Castelserás corredor de Torre Quemada Alcañiz Redehuerta Alcañiz el Viejo Oliete El Palomar Albalate del Arzobispo Las Lastras de San José Val de Urrea Berge entorno de Virgen de la Peña Yacimiento / área tardoantigua Calanda · referencia principal N ↑ · esquema de orientación, sin escala ni coordenadas arqueológicas exactas
Mapa esquemático para la base cerámica de Calanda. Sitúa los principales contextos utilizados en esta síntesis: Camino de la Vega de Albalate, el corredor Castelserás-Alcañiz, Redehuerta, Alcañiz el Viejo, El Palomar de Oliete y Las Lastras de San José.

Imágenes de referencia

Criterio de las imágenes. La primera imagen procede de Calanda y la tercera ilustra un paisaje arqueológico bajoaragonés. Las imágenes 2 y 4 son paralelos externos y están señaladas expresamente como tales; no deben presentarse como piezas halladas en el Bajo Aragón.

Calanda: el final de la villa del Camino de la Vega de Albalate

Un conjunto tardorromano directamente documentado

El Camino de la Vega de Albalate constituye el punto de partida obligado para estudiar la cerámica del final del mundo romano en Calanda. La revisión de Juan Ángel Paz Peralta de las excavaciones dirigidas por Joaquín Martín Rodrigo registra materiales de construcción, terra sigillata hispánica tardía y cerámicas claras A y C, entre ellas formas Lamboglia 40, 44 y 53.

Ese mismo estado de la investigación sitúa el final conocido del yacimiento hacia mediados del siglo IV d. C. Por tanto, el conjunto de Calanda no proporciona por sí solo una secuencia completa hasta los siglos VI-VIII; su importancia reside en fijar el horizonte tardorromano desde el que debe estudiarse la transformación posterior del territorio.

La villa muestra además una combinación característica de vajilla fina, cerámica común y recipientes singulares. La colección del Museo de Teruel conserva materiales procedentes del yacimiento, y la bibliografía cita entre ellos una vasija vidriada y un cuenco decorado mediante círculos impresos.

Terra sigillata tardía

Vajilla de mesa de tradición romana, realizada a torno y asociada a los últimos circuitos productivos de sigillata hispánica.

Clara A y C

Vajillas finas de tradición africana que documentan la inserción de la villa en circuitos comerciales mediterráneos.

Final conocido

La síntesis arqueológica publicada sitúa el abandono del establecimiento hacia mediados del siglo IV d. C.

Características técnicas

Entre los siglos IV y VII se produce una reducción progresiva de la diversidad de vajillas finas de tradición romana y un aumento relativo de las cerámicas comunes. Este proceso no fue idéntico en todos los territorios ni implica una desaparición inmediata del torno rápido. Centros urbanos y algunos circuitos comerciales mantuvieron sistemas técnicos complejos durante más tiempo, mientras que en numerosos asentamientos rurales se generalizaron repertorios más sencillos.

1 Terra sigillata hispánica tardía

Vajilla fina a torno, normalmente de pasta rojiza o anaranjada y cubierta roja. Las formas tardías incluyen cuencos y platos lisos o decorados mediante molde y estampación.

2 Vajillas africanas

Producciones finas importadas, de pastas y engobes anaranjados o rojizos. En Calanda están documentadas las categorías tradicionalmente denominadas Clara A y Clara C.

3 Pérdida de diversidad

A partir de los siglos V-VI disminuye progresivamente la llegada de vajillas especializadas. En el siglo VII las importaciones de tradición romana son ya muy escasas en el nordeste peninsular.

4 Cerámica gris

Se caracteriza por cocciones reductoras, superficies grises o negras y repertorios dominados por ollas y orzas. En Aragón constituye uno de los grupos tradicionalmente asociados a los siglos VI-VII.

5 Torno lento y acabado manual

Parte de las producciones comunes muestran irregularidad formal, huellas de alisado y acabados manuales. La investigación regional también documenta piezas completamente modeladas a mano.

6 Funcionalidad doméstica

El repertorio se concentra crecientemente en recipientes de cocina, almacenaje y líquidos: ollas, orzas, jarras, jarros, cazuelas y cuencos.

Formas y funciones

Grupo Formas frecuentes Función Valor cronológico
Terra sigillata hispánica tardía Cuencos, boles y platos Vajilla de mesa Especialmente siglos IV-V; algunas recepciones llegan a comienzos del VI según regiones.
Vajillas africanas y mediterráneas Platos y cuencos Servicio de mesa Indicadores importantes para contextos de los siglos IV-VI cuando la forma y procedencia pueden precisarse.
Ollas grises Cuerpo globular, cuello corto, borde exvasado Cocina Muy características de conjuntos VI-VII, aunque la morfología general puede perdurar.
Orzas Recipientes globulares de mayor tamaño Almacenamiento Tipología de larga duración; necesita contexto.
Jarras y jarros Cuello marcado, una o dos asas Contención y vertido de líquidos Presentes durante toda la Alta Edad Media con fuertes variantes regionales.
Cazuelas y cuencos comunes Formas abiertas y bajas Cocina, preparación y consumo Frecuencia creciente a medida que disminuye la vajilla fina especializada.

Dibujos arqueológicos de referencia

Los cuatro dibujos son esquemas originales de CalandaGREC creados para esta entrada a partir de características generales descritas en la bibliografía. No son calcos de materiales concretos ni sustituyen los dibujos métricos publicados en las memorias arqueológicas.

Cuenco tardío · esquema de vajilla fina
Dibujo 1. Terra sigillata hispánica tardía. Cuenco esquemático de tradición romana, con pie bajo y banda decorativa. Representa la vajilla fina característica del horizonte tardorromano.
Plato abierto · paralelo de vajilla africana tardía
Dibujo 2. Plato de tradición africana. Perfil abierto esquemático para visualizar las vajillas finas mediterráneas que acompañan a los últimos horizontes romanos.
Olla globular · perfil en S · fondo plano
Dibujo 3. Olla gris altomedieval. Perfil globular con boca exvasada, cuello corto y base plana. Las líneas laterales recuerdan los alisados producidos por escobilla, esponja o herramienta.
Jarra / jarro · cuello corto y asa de cinta
Dibujo 4. Jarra altomedieval. Recipiente esquemático para líquidos. Las jarras y jarros con una o dos asas forman parte de los repertorios comunes de los siglos VI-VIII.

Cerámica y transformación del poblamiento

La reducción de las vajillas finas debe entenderse dentro de una transformación más amplia del paisaje rural. Las investigaciones de Carlos Laliena y Julián Ortega en la cuenca del Martín documentan el abandono o cambio funcional de numerosas estructuras rurales de tradición romana y la multiplicación de pequeños asentamientos campesinos vinculados directamente a las zonas cultivadas.

En el entorno de Alcañiz, la Redehuerta es uno de los espacios más significativos. José Antonio Benavente relaciona una serie de pequeños núcleos de habitación tardoantiguos y altomedievales con la Acequia Vieja de Alcañiz y con los regadíos históricos de esta zona. Las necrópolis rupestres distribuidas por este corredor proporcionan, además, uno de los mejores indicadores del poblamiento entre los siglos VI y VII.

Este nuevo paisaje ayuda a explicar por qué la cerámica común adquiere tanta importancia arqueológica. En pequeños asentamientos rurales, los recipientes de cocina y almacenaje sustituyen como indicador cronológico a unas vajillas de mesa importadas cada vez menos frecuentes.

Contextos esenciales del Bajo Aragón

Calanda · Guadalope

Camino de la Vega de Albalate

Villa tardorromana con mosaicos y un importante repertorio cerámico. La bibliografía documenta terra sigillata hispánica tardía, cerámica Clara A y C y otras producciones romanas. Su final conocido se sitúa hacia mediados del siglo IV.

Alcañiz · Guadalope

Redehuerta y Alcañiz el Viejo

Zona esencial para estudiar el poblamiento posterior al mundo romano. Los hallazgos, las necrópolis rupestres y los pequeños núcleos de habitación se distribuyen en relación directa con los antiguos regadíos y la Acequia Vieja.

Castelserás-Alcañiz

Torre Quemada y corredor de la Acequia Vieja

El corredor conserva evidencias de ocupaciones altomedievales relacionadas con el sistema hidráulico. Su interés reside en la continuidad del aprovechamiento agrícola y en la transformación de las formas de asentamiento.

Albalate del Arzobispo · Bajo Martín

Las Lastras de San José

Necrópolis rupestre con dataciones radiocarbónicas de los siglos VI-VII. Los enterramientos constituyen una referencia cronológica fundamental para contextualizar el poblamiento altomedieval del Bajo Martín.

Oliete · Río Martín

El Palomar

Sobre el asentamiento ibérico se instaló una necrópolis de época visigoda. El Museo de Teruel conserva elementos de ajuar fechados en la primera mitad del siglo VI y la investigación regional cita una datación de C14 próxima al 490 d. C.

Albalate del Arzobispo

Val de Urrea

El hallazgo de una placa de cinturón fechada entre el último cuarto del siglo VII y las primeras décadas del VIII confirma la actividad humana en el territorio inmediatamente anterior y contemporáneo al comienzo de la etapa islámica.

La llamada «cerámica gris hispano-visigoda»

En la arqueología aragonesa del siglo XX se consolidó la denominación «cerámica gris hispano-visigoda» para un grupo de producciones de la Alta Edad Media. La caracterización tradicional señala pastas oscuras, desde gris claro hasta gris negro, superficies generalmente poco finas y predominio de ollas u orzas globulares con bocas exvasadas, cuello corto, carena suave y fondos planos.

Las huellas tecnológicas indican una producción heterogénea. Se han relacionado muchos ejemplares con torno lento o torneta y acabado manual; en otros conjuntos peninsulares se documentan piezas realizadas enteramente a mano. Las superficies pueden presentar huellas de alisado mediante herramientas o fibras vegetales.

En el propio Alcañiz, Juan Ángel Paz Peralta y Esperanza Ortiz Palomar dedicaron un estudio específico a la cerámica gris recuperada en el Castillo de los Calatravos. Aunque muchos materiales del castillo corresponden a épocas medievales posteriores, ese trabajo forma parte de la historiografía regional que permitió reconocer y discutir estos grupos cerámicos.

Terminología. Hoy resulta preferible describir primero la pieza —pasta gris, cocción reductora, fabricación manual o a torno lento, forma globular, etc.— y utilizar después etiquetas cronoculturales. Una vasija gris no es automáticamente «visigoda».

Cómo aplicar estos paralelos a la cerámica de Calanda

La transición entre el final del mundo romano y la Alta Edad Media es uno de los periodos en los que una clasificación exclusivamente visual resulta más arriesgada. Para estudiar futuros hallazgos de Calanda conviene registrar por separado cada atributo.

1

Pasta. Registrar color, fractura, textura, porosidad, tamaño y naturaleza de los desgrasantes.

2

Cocción. Diferenciar atmósferas oxidantes, reductoras y procesos irregulares a partir de superficies, núcleo y fractura.

3

Fabricación. Identificar torno rápido, torno lento, torneta, urdido manual y posibles acabados posteriores.

4

Tratamiento. Registrar engobe, barniz, bruñido, alisado, raspado, huellas de fibras y alteraciones de uso.

5

Morfología. Dibujar borde, cuello, cuerpo, asa y base; calcular diámetro y orientación cuando sea posible.

6

Función. Valorar si se trata de vajilla de mesa, cocina, almacenaje, transporte o servicio de líquidos.

7

Contexto. La asociación con estructuras, tumbas, monedas, vidrio y otros materiales es esencial para ajustar la cronología.

8

Comparación regional. Priorizar Calanda, Alcañiz, el Bajo Martín y los conjuntos del valle medio del Ebro antes de recurrir a paralelos lejanos.

Bibliografía académica básica

  • Paz Peralta, J. Á. (1991). Cerámica de mesa romana de los siglos III al VI d. C. en la provincia de Zaragoza. Zaragoza: Institución Fernando el Católico.
  • Paz Peralta, J. Á. (1997). «La Antigüedad Tardía». Caesaraugusta , 72-II, pp. 171-274. PDF .
  • Martín Rodrigo, J. (1987). «Informe de las excavaciones realizadas en el yacimiento romano “Camino de la Vega de Albalate”, Calanda (Teruel). Año 1985». Arqueología Aragonesa 1985 , pp. 121-125.
  • Benavente Serrano, J. A.; Paz Peralta, J. Á.; Ortiz Palomar, E. (2006). «De la Antigüedad tardía hasta la conquista cristiana en el Bajo Aragón», en Philippe Sénac (ed.), De la Tarraconaise à la Marche Supérieure d’al-Andalus (IVe-XIe siècle). Les habitats ruraux , pp. 99-119. DOI .
  • Laliena Corbera, C.; Ortega Ortega, J. M. (2005). Arqueología y poblamiento. La cuenca del río Martín en los siglos V-VIII. Zaragoza: Grupo CEMA, Universidad de Zaragoza. Ficha .
  • Beltrán Martínez, A. et al. (2004). «La necrópolis visigoda e hispano-visigoda (siglo VI-años 711/714). Las Lastras de San José». Cauce , 16, pp. 14-29.
  • González López, M. Á. (2007). «Vajillas de importación no africanas en el noreste peninsular (s. V-VII). Distribución y tipocronología». Archivo Español de Arqueología , 80, pp. 207-238. DOI .
  • Paz Peralta, J. Á.; Ortiz Palomar, M. E. (1995). «La cerámica gris del Castillo de los Calatravos (Alcañiz, Teruel)». Al-Qannis , 3-4, pp. 153-166. Referencia .
  • Aranda González, R. (2015). «Cerámica de época visigoda: una historia de la investigación». Anales de Prehistoria y Arqueología , 30, pp. 107-131. Texto .
  • Caballero Zoreda, L.; Mateos Cruz, P.; Retuerce Velasco, M. (eds.) (2003). Cerámicas tardorromanas y altomedievales en la Península Ibérica. Ruptura y continuidad. Anejos de Archivo Español de Arqueología, XXVIII. Madrid: CSIC. Referencia .

Recursos documentales e institucionales

  • Museo de Teruel / CER.es. Colecciones arqueológicas de Calanda, Oliete y otros yacimientos turolenses. Consulta .
  • Institución Fernando el Católico. Caesaraugusta 72. Crónica del Aragón Antiguo. De la Prehistoria a la Alta Edad Media. Publicación .
  • Comarca del Bajo Martín. Las Lastras de San José, Albalate del Arzobispo. Recurso .

Cómo citar

Grupo de Estudios Calandinos (GREC). «La cerámica entre el final del mundo romano y la Alta Edad Media en el Bajo Aragón». CalandaGREC .

Entrada integrada en «Base para el estudio de la cerámica de Calanda».

El mapa y los cuatro dibujos arqueológicos son esquemas didácticos originales de CalandaGREC y no sustituyen la documentación métrica de las publicaciones arqueológicas citadas.

Contacto

TEXTOS LEGALES

© Copyright 2023 Grupo de Estudios Calandinos · Desarrollado por IPGSoft