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Guerra de la Independencia · Calanda · 1808

«Las cosas no van bien»: una carta de León Portolés desde Calanda

Una advertencia dirigida a un «Serenísimo Señor» en noviembre de 1808, cuando la ofensiva napoleónica volvía a poner en peligro Aragón y el nuevo gobierno de la Junta Central afrontaba una grave crisis militar.

Fecha 13 de noviembre de 1808
Lugar Calanda
Autor León Portolés
Periodo Guerra de la Independencia
El 13 de noviembre de 1808, León Portolés escribió desde Calanda una inquietante carta dirigida a un personaje al que trataba como «Serenísimo Señor». El remitente denunciaba el «desorden» que observaba, advertía de que «las cosas no van bien» y aseguraba disponer de unos «planes formados» cuya aplicación consideraba imprescindible.

La fecha convierte el documento en un testimonio especialmente interesante: fue escrito en uno de los momentos más críticos de los primeros meses de la Guerra de la Independencia.

España, noviembre de 1808

La carta fue redactada apenas siete semanas después de la constitución de la Junta Central Suprema Gubernativa del Reino. Este organismo se había instalado oficialmente en Aranjuez el 25 de septiembre de 1808, asumiendo la autoridad soberana en nombre del ausente Fernando VII.

La situación militar, sin embargo, había cambiado radicalmente. El optimismo generado durante el verano por la victoria española de Bailén estaba desapareciendo ante la llegada a España de nuevas fuerzas francesas y la intervención personal de Napoleón.

Los días 10 y 11 de noviembre, inmediatamente antes de la redacción de esta carta, las fuerzas españolas habían sufrido una importante derrota en Espinosa de los Monteros.

Diez días después del escrito de Portolés, el 23 de noviembre, tendría lugar la batalla de Tudela, que abriría a las tropas francesas el camino hacia buena parte del valle del Ebro.

13 de noviembre de 1808. La fecha es fundamental para interpretar el documento. León Portolés escribía cuando la ofensiva napoleónica estaba poniendo en evidencia las graves dificultades militares y organizativas de la resistencia española.

Una carta escrita desde Calanda

En este contexto aparece la voz de un vecino relacionado con Calanda: León Portolés.

El documento tiene un carácter marcadamente reservado. Portolés no pretende realizar una exposición detallada por escrito. Al contrario, insiste en que la cuestión es demasiado importante para confiarla íntegramente a una carta.

«es negocio de mucha importancia y no se puede fiar a la pluma»

Esta frase constituye una de las claves del documento. El escrito parece concebido fundamentalmente para conseguir que el destinatario aceptase escuchar personalmente al remitente.

«Las cosas no van bien»

El tono de la carta es extraordinariamente crítico. Portolés comienza manifestando su incapacidad para permanecer indiferente ante lo que está ocurriendo.

«no puedo sufrir con paciencia lo que oigo»

Su diagnóstico aparece poco después de forma todavía más rotunda:

«todo es desorden»

y concluye:

«las cosas no van bien ni [hay] esperanzas que vayan»

Estas expresiones deben situarse dentro de la crisis política y militar de noviembre de 1808. No son necesariamente una descalificación global del nuevo gobierno. Portolés parece, más bien, convencido de que existen errores concretos que podrían corregirse.

Los misteriosos «planes» de León Portolés

La parte más intrigante de la carta aparece cuando el autor asegura tener preparadas determinadas soluciones:

«ciertos puntos precisos que tengo en mis planes formados»

Portolés considera que esos puntos no están siendo tenidos en cuenta y llega a afirmar que, mientras no se apliquen, difícilmente podrá obtenerse un resultado favorable.

Para León Portolés existía una relación directa entre la situación de desorden que denunciaba y la falta de aplicación de determinados planes que él mismo había elaborado.

Pero la carta no explica en qué consistían esos proyectos. El silencio parece deliberado: el autor declara expresamente que la importancia del asunto impide confiar sus detalles al papel.

Por ello, no podemos determinar todavía si se trataba de planes militares, políticos, administrativos, logísticos o de otra naturaleza.

Una crítica a la Junta Central

Otro pasaje merece especial atención porque Portolés menciona expresamente a la Junta Central.

La redacción transmitida del documento es difícil en este punto, pero el sentido general parece indicar que el remitente considera que determinadas cuestiones exceden la capacidad o la información de la Junta.

«Vuestra Alteza verá muchas cosas grandes y precisas que la Junta Central no puede concebirlas…»

La expresión resulta significativa porque la Junta Central era una institución muy reciente. Había sido constituida en Aranjuez el 25 de septiembre precisamente para coordinar políticamente las diferentes juntas territoriales surgidas durante el levantamiento contra los franceses.

La carta de Calanda constituye, por tanto, un pequeño testimonio de las dudas, críticas y propuestas que acompañaron la construcción del nuevo poder central en aquellos meses extraordinariamente convulsos.

Religión y guerra

El lenguaje utilizado por Portolés refleja también la cultura religiosa con la que una parte de la sociedad española interpretó la guerra.

El autor considera que sobre España se cierne:

«el azote de la Divina Justicia»

y termina su escrito:

«rogando a Dios nos mire con piedad y misericordia»

La guerra aparece así interpretada simultáneamente como una crisis militar y política y como una prueba providencial. El lenguaje religioso no es un simple adorno retórico: forma parte de la manera en que el remitente explica el momento histórico que está viviendo.

Discreción, temor y «envidia»

La carta contiene finalmente indicios de que Portolés temía que su iniciativa despertara oposición.

Solicita que, si es posible, nadie tenga conocimiento del asunto y hace una significativa referencia a la:

«envidia y emulación»

Todo ello refuerza la impresión de encontrarnos ante una comunicación reservada destinada a obtener una entrevista o un canal directo con una personalidad de elevada posición.

El tratamiento «Serenísimo Señor» y el empleo de «Vuestra Alteza» indican la elevada dignidad del destinatario, pero el texto aportado no permite identificarlo por sí solo con seguridad.

El documento

Se reproduce a continuación el texto facilitado, conservando su contenido. Se ha introducido únicamente una puntuación mínima para facilitar la lectura. Para establecer una transcripción paleográfica definitiva sería necesario cotejarla con el documento original.

Carta de León Portolés Calanda, 13 de noviembre de 1808

Serenísimo Señor:

No puedo sufrir con paciencia lo que oigo, lo que consigo todo lo contrario de la religión y del orden regular. Sin embargo, está el azote de la Divina Justicia amenazando.

Todo es desorden y, a vista de lo referido, sigo con toda mi alma y mi corazón que las cosas no van bien ni esperanzas que vayan si no se tocan ciertos puntos precisos que tengo en mis planes formados, y parece ninguno se tenga en cuenta, y que esto no se pongan en uso no saldrá nada bien.

Y, por el contrario, con el ayuda de Dios todo se convertirá en gloria y alegría y acierto.

Por no ser molesto no me alargo más, porque es negocio de mucha importancia y no se puede fiar a la pluma.

Y soy se parezca quien recibo de esta puede Vuestra Alteza partir sin reparo al tenerme a su custodia, en caso que la envidia y emulación no tenga que ver con mí.

Y si puede ser que nadie tenga noticia de este asunto, Vuestra Alteza verá muchas cosas grandes y precisas que la Junta Central no puede concebirlas, como sigue arriba, que es donde escriba todas las dificultades.

No pienso agraviar a nadie ni menos escribí, si sólo han buen deseo y que seamos todos felices en lo que hay lugar.

Y entre tanto me quedo rogando a Dios nos mire con piedad y misericordia.

León Portolés
Calanda, 13 de noviembre de 1808

Transcripción provisional realizada a partir del texto facilitado. Los pasajes de lectura dudosa se han mantenido sin reconstruir para evitar introducir palabras que no puedan comprobarse en el original.

Una ventana a la Calanda de 1808

El valor de esta carta reside precisamente en su carácter personal. No es una disposición oficial ni un relato escrito años después. Es la voz de un individuo que, desde Calanda y en noviembre de 1808, observaba con preocupación la evolución de la guerra y consideraba insuficientes las medidas adoptadas.

El documento demuestra además que los acontecimientos nacionales eran percibidos y discutidos desde localidades del Bajo Aragón. Portolés conocía la existencia y la actuación de la Junta Central, reflexionaba sobre el desarrollo de la crisis y pretendía hacer llegar sus propias propuestas hasta una personalidad a la que daba tratamiento de Alteza.

Su insistencia en el secreto, la alusión a unos planes que no quiere confiar al papel y su convencimiento de que podían conducir al «acierto» convierten el escrito en una fuente particularmente sugerente.

La pregunta que queda abierta. ¿Qué contenían los «planes formados» de León Portolés? Localizar otras cartas del mismo remitente o identificar el expediente en el que se conserva este documento permitiría saber si sus propuestas llegaron a ser examinadas por las autoridades y cuál era realmente su contenido.

Cronología inmediata

25 de septiembre de 1808 Constitución en Aranjuez de la Junta Central Suprema Gubernativa del Reino.
10-11 de noviembre de 1808 Derrota española en la batalla de Espinosa de los Monteros.
13 de noviembre de 1808 León Portolés escribe desde Calanda su carta al «Serenísimo Señor».
23 de noviembre de 1808 Batalla de Tudela y derrota de los ejércitos españoles que defendían el valle del Ebro.
Diciembre de 1808 La situación militar se agrava y comienza el segundo sitio de Zaragoza.

Contexto y fuentes

Documento principal:
Carta de León Portolés, Calanda, 13 de noviembre de 1808. Transcripción provisional facilitada a CalandaGREC.

Contexto institucional:
Archivo Histórico Nacional, fondo de la Junta Central Suprema Gubernativa del Reino.

La Junta Central se constituyó en Aranjuez el 25 de septiembre de 1808 como órgano de gobierno y depositaria de la autoridad soberana de Fernando VII.

Cómo citar:
GREC, «“Las cosas no van bien”: carta de León Portolés desde Calanda, 13 de noviembre de 1808», CalandaGREC.

Licencia CC BY-NC-SA 4.0.

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