1609 — Dentro de una casa morisca aragonesa
Los inventarios de las viviendas de Gerónimo Albarez, padre e hijo, en Villafeliche: arquitectura doméstica, cirugía, libros, dinero, ajuar y vida cotidiana en vísperas de la expulsión.
El 17 de noviembre de 1609, cuando apenas faltaban unos meses para que la expulsión de los moriscos alcanzase el reino de Aragón, fueron inventariados los bienes existentes en las casas de dos cristianos nuevos de Villafeliche: Gerónimo Albarez mayor y Gerónimo Albarez menor, padre e hijo. El documento constituye una excepcional ventana a la vida cotidiana de una familia morisca acomodada en los últimos momentos de su permanencia en Aragón.
Una precisión documental
La información que presentamos procede del estudio publicado por María Isabel Álvaro Zamora a partir del protocolo notarial original. El artículo reproduce numerosos fragmentos literales del inventario, pero no constituye una edición paleográfica íntegra de los folios.
El documento original se conserva en el Archivo Histórico de Protocolos de Zaragoza, Sección Daroca, protocolo del notario Domingo Gómez, año 1609, fols. 375v–378r.
Un inventario a las puertas de la expulsión
El inventario fue realizado en nombre del marqués de Camarasa, señor temporal de Villafeliche. Intervinieron Diego Remiro, alcaide de la villa; Gerónimo de Alanzar, justicia y juez ordinario del barrio de los cristianos nuevos; el notario Domingo Gómez y varios testigos.
Formalmente se trataba de registrar los bienes muebles existentes en las dos casas. Sin embargo, la extraordinaria precisión con la que se indica dónde se encontraba cada objeto permite obtener mucha más información.
Siguiendo al escribano podemos desplazarnos virtualmente por el interior de las viviendas: entrar por el patio, subir las escaleras, acceder a las salas principales y dormitorios, reconocer la masadería, descubrir los almacenes y alcanzar finalmente el mirador situado bajo el tejado.
Los Albarez: cirujanos, prestamistas y dirigentes moriscos
Gerónimo Albarez padre e hijo no pertenecían a los sectores más humildes de la población. Ambos ejercían como cirujanos.
En el patio de la vivienda del padre había aparadores que contenían once cajas de madera con instrumentos relacionados con su oficio, además de un armario con botes y ungüentos de su «arte de cirugía».
El inventario de la casa del hijo proporciona un dato todavía más significativo: poseía veintitrés libros de cirugía. Sabía leer y escribir y llevaba personalmente sus libros de cuentas.
Los Albarez participaron asimismo en las instituciones de la comunidad morisca. Ambos aparecen entre los miembros del Concejo General de Cristianos Nuevos y Gerónimo Albarez menor llegó a desempeñar los cargos de justicia y juez ordinario.
A esta actividad profesional y política se añadía una importante actividad crediticia. Álvaro Zamora documenta que, solamente entre finales de diciembre de 1606 y abril de 1607, Gerónimo Albarez menor concedió préstamos mediante comandas por un total de 24.840 sueldos jaqueses.
Sus deudores procedían no solo de Villafeliche, sino de localidades como Jarque, Encinacorba, Miedes, Bubierca, Cosa, Olvés, Cimballa, Villarroya, Used, Plenas, Mara, Longares, Odón, Codos y Orcajo.
Una élite morisca
El documento obliga a matizar la imagen de una comunidad morisca uniformemente pobre y dedicada exclusivamente a la agricultura. Los Albarez pertenecían a un sector acomodado: profesionales especializados, alfabetizados, prestamistas y participantes activos en el gobierno de su comunidad.
¿Cómo era la vivienda?
A partir de las referencias contenidas en el inventario, Álvaro Zamora propone reconstruir las dos casas como edificios estrechos y desarrollados verticalmente, con planta a nivel de calle, dos pisos superiores y un mirador bajo la cubierta.
Las fachadas principales se abrían hacia la calle y las posteriores hacia los huertos. Las habitaciones no estaban necesariamente situadas todas a la misma altura, sino que diferentes tramos de escalones permitían comunicar dependencias situadas en niveles intermedios.
El patio: una consulta de cirugía
La entrada se realizaba a través de un patio o zaguán. Pero este espacio no servía únicamente como lugar de paso.
En la casa de Gerónimo Albarez mayor se encontraba allí una mesa de pino para escribir, provista de un cajón con papeles, junto a armarios y aparadores donde se guardaban medicamentos e instrumentos quirúrgicos.
El patio funcionaba así como una verdadera consulta profesional, integrada dentro de la vivienda.
Una habitación que era dormitorio, biblioteca y despacho
Las habitaciones no tenían una función única. Una de las estancias de Gerónimo Albarez menor reunía dos camas, varias arcas con ropa, una silla de cuero, una mesa redonda y el arca donde conservaba dinero y documentación.
Sobre la mesa estaban los veintitrés libros de cirugía.
Era simultáneamente dormitorio, biblioteca, despacho y espacio de administración económica.
El arca del dinero
Entre todos los muebles descritos destaca un arca de nogal. Su contenido nos introduce directamente en las actividades financieras del propietario.
En la misma arca se encontraba otro libro con las deudas de su suegro, cuatro bolsas —una de cuero, dos de lana y otra de lienzo—, dinero, un talego grande de moneda menuda y diversos libros y papeles de cuentas.
Por su contenido, Álvaro Zamora interpreta este mueble como una auténtica caja fuerte doméstica.
El ajuar de Cándida
Otra de las arcas, esta vez de pino, contenía el «ajubar de su hija Candida».
La autora plantea la posibilidad de que se tratase de una de las denominadas arcas de novia, destinadas a conservar el ajuar femenino y elementos de la futura dote.
Es un pequeño detalle documental, pero permite acercarnos a aspectos mucho más íntimos de la vida familiar.
La masadería y la fabricación del pan
Las dos viviendas disponían de una dependencia destinada al amasado del pan. En una de ellas aparece descrita como un «aposento bajo».
La cocina no aparece descrita en el inventario. Esto no significa que no existiera: probablemente sus objetos ordinarios carecían del valor suficiente para ser registrados en un inventario destinado fundamentalmente a cuantificar bienes muebles.
El mirador: almacén bajo el tejado
La parte superior de ambas casas recibía el nombre de «mirador». Se trataba de un espacio abierto o semiabierto inmediatamente situado bajo la cubierta.
Su ventilación lo convertía en un lugar apropiado para almacenar y secar productos agrícolas. Allí se guardaban paja, calabazas y otros productos. En una de las viviendas existía dentro del mirador un «aposento zerrado» donde se almacenaban cebada y centeno.
Esta estructura presenta una evidente continuidad con las falsas, graneros, galerías y solanares que durante siglos han caracterizado buena parte de la arquitectura popular aragonesa.
Una vivienda llena de objetos
El inventario muestra unas viviendas considerablemente equipadas. Había arcas de nogal y pino, camas de diferentes tamaños, colchones, mantas, almohadas, mesas, bancos, sillas con respaldo de cuero, armarios, aparadores y una arquimesa.
La diversidad del mobiliario y, especialmente, la presencia de objetos decorativos muestran el elevado nivel económico de la familia.
Guadamecíes, colores y textiles
Uno de los aspectos más llamativos del inventario es la decoración de las paredes.
Una habitación de Gerónimo Albarez menor estaba revestida con guadamecíes de cuero colorado y dorado. En ella se encontraban la cama del propietario, las camas de sus hijos, tres arcas con ropa, la mesa redonda de nogal y el arca con dinero y libros.
Las dos viviendas poseían además «razeles y paños de Hariza», probablemente diferentes clases de tejidos utilizados para cubrir y decorar las paredes.
El interior de estas casas, por tanto, debía ser bastante más colorido y rico de lo que podría sugerir una reconstrucción moderna excesivamente austera de la vivienda morisca.
La vajilla y una conexión con Calanda y Foz
Entre el ajuar doméstico aparecen «redomas y orzas y mas baxillas de vidrio y tierra», además de platos, escudillas y diferentes objetos de metal.
El inventario menciona expresamente una «tinaja de Sestrica».
Calanda y Foz en el estudio
Al analizar esta tinaja, María Isabel Álvaro Zamora recuerda que Sestrica fue uno de los centros productores de grandes recipientes cerámicos y relaciona esta tradición con otros alfares aragoneses. Entre ellos cita expresamente los centros turolenses de Calanda y Foz, cuyas producciones estuvieron históricamente vinculadas a artesanos mudéjares.
Esta referencia convierte el inventario de Villafeliche en una fuente comparativa particularmente interesante para estudiar la cultura material de la población morisca de Calanda y Foz-Calanda.
1609–1610: un mundo a punto de desaparecer
Todo lo descrito adquiere una dimensión diferente cuando observamos la fecha del documento: 17 de noviembre de 1609.
Pocos meses después se produjo la expulsión de los moriscos aragoneses.
Villafeliche constituía entonces una de las principales comunidades moriscas del reino. Según las cifras recogidas en el estudio a partir de Henri Lapeyre, contaba con 446 casas y 1.707 moriscos fueron expulsados por el puerto de los Alfaques.
El dramático destino de Gerónimo Albarez
Un documento posterior, otorgado en 1610 ante el notario Domingo Campillo, permite conocer el epílogo de esta historia.
El marqués de Camarasa ordenó la ocupación total de los bienes de un Gerónimo Albarez, cristiano nuevo. La documentación no permite establecer con seguridad si se trataba del padre o del hijo.
Según el auto señorial, cuando se intentó detenerlo huyó y fue acusado de intentar movilizar a otros cristianos nuevos de Villafeliche.
Sus propiedades quedaron confiscadas.
El inventario de noviembre de 1609 se convierte así en algo más que una relación de muebles: es prácticamente una fotografía escrita de una familia y de un hogar morisco inmediatamente antes de su desaparición.
¿Qué nos dice este documento sobre la Calanda morisca?
El inventario describe viviendas de Villafeliche y no puede trasladarse automáticamente a Calanda. Las dos poblaciones pertenecían a contextos señoriales diferentes y tampoco conocemos si la riqueza de los Albarez era comparable a la de las familias moriscas calandinas.
Sin embargo, constituye una fuente comparativa extraordinaria. Villafeliche, Calanda y Foz formaban parte de un mismo horizonte cultural aragonés caracterizado por una importante presencia mudéjar y posteriormente morisca.
Además, la referencia expresa del estudio a los alfares de Calanda y Foz evidencia la existencia de tradiciones artesanales compartidas o comparables.
Una arqueología documental de la casa morisca
Los protocolos notariales conservados para Calanda y Foz-Calanda pueden permitir comprobar hasta qué punto aparecen también patios, masaderías, falsas o miradores, arcas, vajillas, herramientas, productos agrícolas almacenados, libros o documentación contable.
Inventarios, ventas, comandas, poderes y ocupaciones de bienes permiten pasar de una historia general de la expulsión a una historia material de las familias que habitaban Calanda antes de 1610.
Fragmentos documentales transcritos
Sobre los bienes inventariados:
«los bienes muebles que se hallaron dentro de las casas de
Gerónimo Albarez, menor en días, y Gerónimo Albarez, mayor en
días, padre e hijo, vezinos de... Villafeliche...»
Libros de cirugía:
«mesa redonda de nogal con un pie y enzima della veinte y tres
libros de zirugía y para leer»
Libro de deudas:
«un libro escripto de mano de dicho Geronimo Albarez menor,
escripto intitulado libro de sus deudas, el qual tiene veinte
quadernos»
Dinero y documentación:
«dentro de la dicha arca se hallo quatro bolsas, la una de quero,
las dos de lana y un saquillo de lienzo todos con dineros y un
talego grande de menudos, y otros libros y papeles de quentas»
Ajuar familiar:
«arca de pino con el ajubar de su hija Candida»
Mesa de trabajo:
«mesa de pino para escribir con un cajon»
Decoración:
«se hallo colgado todo el dicho aposento de guadazamiles»
Textiles:
«razeles y paños de Hariza»
Vajilla:
«redomas y orzas y mas baxillas de vidrio y tierra»
«vaxillas de tierra y otras cosillas para servicio de casa»
«platos y escudillas de tierra»
Cerámica:
«tinaja de Sestrica»
Masadería:
«artesa de masar y otros aparejos que son necesarios»
Acusación contra Gerónimo Albarez, 1610:
«procurando de lebantar y amotinar a los demas cristianos nuevos
de la dicha villa»
Confiscación:
«persecución y castigo ansi en su persona como en sus bienes»
Fuente documental
Archivo Histórico de Protocolos de Zaragoza (AHPZ), Sección Daroca, protocolo del notario Domingo Gómez, año 1609, fols. 375v–378r. Villafeliche, 17 de noviembre de 1609.
Para la confiscación posterior de los bienes: AHPZ, Sección Daroca, notario Domingo Campillo, 1610–1611, fols. 47r–50r.
Bibliografía
ÁLVARO ZAMORA, María Isabel, «Inventario de dos casas de moriscos de Villafeliche en 1609: su condición social, localización de las viviendas, tipología y distribución interior, y ajuar», Artigrama, n.º 2, 1985, pp. 95–109.
GREC, «1609 — Dentro de una casa morisca aragonesa. Los inventarios de Gerónimo Albarez padre e hijo en Villafeliche», CalandaGREC, Grupo de Estudios Calandinos.