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Astronomía · Historia de la ciencia · Calanda y Bajo Aragón · 12 de agosto de 2026

Bajo la sombra de la Luna

Historia de los eclipses totales de Sol relacionados con Calanda y el Bajo Aragón, desde la Edad Media hasta el eclipse del 12 de agosto de 2026.

Calanda Bajo Aragón Eclipses solares Astronomía Historia medieval Historia de la ciencia 12 de agosto de 2026

El miércoles 12 de agosto de 2026, poco antes de la puesta del Sol, la sombra de la Luna atravesará el Bajo Aragón. Desde Calanda podrá contemplarse un eclipse total de Sol de 1 minuto y 36 segundos de duración. Durante ese breve intervalo, la fotosfera desaparecerá, surgirá la corona solar y el paisaje adquirirá una iluminación crepuscular. El fenómeno no será un acontecimiento aislado, sino el último episodio de una prolongada historia celeste que se remonta, al menos, a la Edad Media.

Área de identificación

Título Bajo la sombra de la Luna
Materia Astronomía, historia cultural e historia de la ciencia
Ámbito geográfico Calanda y territorio histórico del Bajo Aragón
Ámbito cronológico Siglos X–XXI
Acontecimiento principal Eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026
Precedentes estudiados 939, 1239, 1415, 1706, 1842, 1860 y 1905
Localidad de referencia Calanda, provincia de Teruel
Tipo de entrada Estudio histórico y divulgación científica

Resumen histórico

Los eclipses totales de Sol son fenómenos poco frecuentes desde una localidad concreta. Aunque cada año se producen eclipses solares en algún lugar de la Tierra, la franja desde la que puede contemplarse la totalidad es estrecha y cambia en cada ocasión. Un mismo territorio puede esperar décadas o siglos antes de volver a quedar bajo la sombra central de la Luna.

Los cálculos astronómicos sitúan sobre el Bajo Aragón, o en sus inmediaciones, diversas franjas de totalidad desde la Edad Media. Entre los eclipses más relevantes se encuentran los del 19 de julio de 939, 3 de junio de 1239, 7 de junio de 1415, 12 de mayo de 1706, 8 de julio de 1842, 18 de julio de 1860, 30 de agosto de 1905 y 12 de agosto de 2026.

No todas estas trayectorias pueden reconstruirse con el mismo grado de precisión. Las de los siglos XIX, XX y XXI están determinadas con gran exactitud. Para la Edad Media existe una incertidumbre mayor, relacionada principalmente con las variaciones históricas de la rotación terrestre. Por ello, los eclipses de 939, 1239 y 1415 deben interpretarse como reconstrucciones sujetas a un margen de desplazamiento.

Más de mil años bajo la sombra lunar. Los eclipses relacionan la historia del cielo con la historia humana: el Califato de Córdoba, la expansión feudal del siglo XIII, el dominio de la Orden de Calatrava, la Guerra de Sucesión, el nacimiento de la astrofísica y la sociedad tecnológica del siglo XXI aparecen unidos por el paso periódico de la sombra de la Luna.

Cómo se produce un eclipse total de Sol

Un eclipse solar se produce cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol y oculta total o parcialmente el disco solar. Para que esto suceda, el Sol, la Luna y el observador deben encontrarse casi perfectamente alineados.

El diámetro real del Sol es unas cuatrocientas veces mayor que el de la Luna, pero también se encuentra aproximadamente cuatrocientas veces más lejos. Esta coincidencia hace que ambos astros presenten desde la Tierra un tamaño aparente semejante.

Umbra y penumbra

La Luna proyecta sobre la Tierra dos regiones principales de sombra. En la penumbra, el observador contempla un eclipse parcial. En la umbra, el disco solar queda completamente cubierto y se produce la totalidad.

La umbra alcanza la superficie terrestre formando una franja relativamente estrecha, denominada banda o camino de totalidad. Fuera de ella, aunque sea por pocos kilómetros, no se observa un eclipse total.

La corona solar

Durante la totalidad desaparece la fotosfera, la superficie visible y extraordinariamente brillante del Sol. Entonces se hace visible la corona solar, su atmósfera exterior, que se extiende como una envoltura blanquecina alrededor del disco negro de la Luna.

También pueden aparecer las llamadas perlas de Baily, producidas por los últimos rayos solares que atraviesan los valles del relieve lunar, y el denominado anillo de diamante. En algunos eclipses son visibles, además, la cromosfera y ciertas protuberancias solares.

Transformación del paisaje

La totalidad altera rápidamente la iluminación. El cielo se oscurece, el horizonte adquiere tonalidades semejantes a las de un crepúsculo, puede descender la temperatura y algunos animales modifican momentáneamente su comportamiento.

Cómo se reconstruyen los eclipses antiguos

La posición de la Tierra, la Luna y el Sol puede calcularse hacia el pasado mediante modelos astronómicos. A partir de estos datos se reconstruye la trayectoria de la sombra lunar sobre la superficie terrestre.

Los catálogos elaborados por Fred Espenak y Jean Meeus reúnen miles de eclipses ocurridos a lo largo de varios milenios y proporcionan mapas, magnitudes, duración máxima y elementos geométricos.

El problema de la rotación terrestre

La Tierra no ha girado siempre exactamente a la misma velocidad. La atracción gravitatoria de la Luna, los movimientos internos del planeta, las variaciones atmosféricas y otros procesos producen pequeñas irregularidades.

La diferencia entre el tiempo uniforme utilizado en los cálculos y el tiempo asociado a la rotación real de la Tierra se expresa mediante una cantidad denominada ΔT. Para los eclipses modernos se conoce con bastante precisión; para los medievales debe estimarse.

Una modificación del valor de ΔT puede desplazar la trayectoria calculada hacia el este o el oeste. Por esta razón, afirmar que una localidad medieval quedó exactamente dentro de la franja total exige prudencia, especialmente cuando se encontraba cerca de uno de sus límites.

En esta entrada se distinguen tres niveles: totalidad confirmada, totalidad probable y zona limítrofe.

Cronología general de los eclipses

Fecha Situación en el Bajo Aragón Grado de seguridad Contexto histórico
19 de julio de 939 La trayectoria calculada atraviesa la península ibérica y alcanza el nordeste. El Bajo Aragón aparece dentro o muy próximo a la franja total. Totalidad probable Califato de Córdoba y campañas relacionadas con la batalla de Simancas.
3 de junio de 1239 La franja cruza el nordeste peninsular. Calanda y el Bajo Aragón occidental aparecen dentro o próximos a la umbra. Totalidad probable Reinado de Jaime I y consolidación cristiana del Bajo Aragón.
7 de junio de 1415 La trayectoria atraviesa el valle del Ebro y Aragón oriental. Calanda pudo quedar cerca de uno de los límites. Zona limítrofe Señorío de la Orden de Calatrava y Baja Edad Media.
12 de mayo de 1706 La franja total atraviesa el nordeste de la península y continúa hacia Europa central. Trayectoria bien establecida Guerra de Sucesión española.
8 de julio de 1842 La franja cruza el nordeste de España. El Bajo Aragón queda relacionado con el recorrido de la sombra. Trayectoria moderna precisa Primeros intentos de fotografía astronómica.
18 de julio de 1860 Eclipse total ampliamente observado desde el norte y nordeste peninsular. Trayectoria moderna precisa Consolidación de la fotografía aplicada al estudio del Sol.
30 de agosto de 1905 La franja atravesó Aragón hacia Teruel, Castellón y el Mediterráneo. Totalidad bien establecida Astrofísica, espectroscopia y expediciones internacionales.
12 de agosto de 2026 Calanda y gran parte del Bajo Aragón quedan dentro de la franja de totalidad. Totalidad confirmada Observación digital, divulgación científica y participación ciudadana.

19 de julio de 939: un eclipse en tiempos del Califato

En el año 939, el valle medio del Ebro y el actual Bajo Aragón formaban parte de la frontera septentrional de al-Ándalus. El territorio estaba integrado en una red de asentamientos, fortalezas, caminos y espacios agrícolas vinculados a los distritos del nordeste andalusí.

El eclipse tuvo lugar durante el gobierno de ʿAbd al-Raḥmān III, proclamado califa en Córdoba en 929. Algunas fuentes medievales relacionaron la oscuridad de aquel año con las campañas que culminaron en la batalla de Simancas.

Los eclipses podían interpretarse como señales celestes, advertencias o presagios. Aunque algunos eruditos conocían su explicación astronómica, el fenómeno conservaba una profunda dimensión religiosa y política.

Los modelos actuales sitúan la franja total atravesando la península. El Bajo Aragón aparece dentro o muy próximo a ella, aunque la incertidumbre acumulada sobre la rotación terrestre obliga a mantener cierta cautela.

3 de junio de 1239: la sombra durante el reinado de Jaime I

En 1239, Calanda y buena parte del Bajo Aragón se encontraban vinculadas al sistema señorial de la Orden de Calatrava, organizado desde Alcañiz. El eclipse tuvo lugar durante el reinado de Jaime I, en plena expansión de la Corona de Aragón hacia Valencia.

El fenómeno fue observado en distintas regiones de Europa y el Mediterráneo. Algunas fuentes describieron una gran oscuridad, la aparición de estrellas y el temor provocado por la desaparición del Sol.

Jerónimo Zurita incorporó posteriormente a sus Anales de la Corona de Aragón una noticia relacionada con este eclipse. La reconstrucción moderna sitúa la franja sobre el nordeste peninsular, con Calanda y el Bajo Aragón dentro o muy cerca de la totalidad.

A diferencia del eclipse de 2026, el de 1239 se produjo con el Sol muy elevado. El oscurecimiento habría afectado por igual a las huertas, los caminos, los campos y las fortalezas, sin que el relieve del horizonte dificultara su observación.

7 de junio de 1415: un eclipse junto al límite de la totalidad

En 1415, Calanda continuaba integrada en los dominios aragoneses de la Orden de Calatrava. El eclipse se produjo pocos años después del Compromiso de Caspe de 1412 y del acceso al trono aragonés de Fernando de Antequera.

Los cálculos sitúan la franja de totalidad atravesando el valle del Ebro y Aragón oriental. Algunas localidades bajoaragonesas quedarían dentro de la umbra, mientras que otras se situarían cerca de sus límites.

Calanda aparece en una posición especialmente delicada. Según el valor de ΔT y el modelo empleado para representar el borde lunar, pudo experimentar una totalidad muy breve o un eclipse parcial de magnitud extrema.

Cerca del límite de la sombra, una diferencia de pocos kilómetros puede modificar por completo la experiencia: en un punto aparece la corona durante unos segundos y, en otro próximo, permanece visible una estrecha línea de fotosfera.

12 de mayo de 1706: un eclipse durante la Guerra de Sucesión

El eclipse de 1706 tuvo lugar durante la Guerra de Sucesión española. Aragón se había convertido en uno de los escenarios del conflicto entre los partidarios de Felipe de Borbón y los del archiduque Carlos de Austria.

La banda de totalidad atravesó la península ibérica y continuó por el sur de Francia, Suiza, Alemania y Europa central. Fue observada por astrónomos, religiosos, militares y viajeros.

Uno de los testimonios científicos más conocidos fue el del capitán británico Stannyan, que observó desde Suiza una banda rojiza junto al borde de la Luna, probablemente relacionada con la cromosfera o con una protuberancia solar.

La reconstrucción astronómica sitúa el Bajo Aragón dentro de la región afectada por la totalidad. El eclipse se produjo durante la mañana, con el Sol suficientemente elevado para ser observado sin los problemas de horizonte que condicionarán el fenómeno de 2026.

8 de julio de 1842: los comienzos de la fotografía astronómica

El eclipse de 1842 se produjo en una España que había atravesado la Guerra de la Independencia, la crisis del Antiguo Régimen, las reformas liberales y la Primera Guerra Carlista.

La franja de totalidad atravesó el nordeste de España, el sur de Francia, el norte de Italia y otras regiones de Europa y Asia. Numerosos astrónomos se desplazaron para estudiar la corona y las protuberancias solares.

Giovanni Alessandro Majocchi realizó uno de los primeros intentos de fotografiar un eclipse solar mediante el daguerrotipo. Aunque no consiguió registrar correctamente la corona durante la totalidad, su ensayo señaló el comienzo de una nueva etapa: la fotografía empezaba a convertirse en instrumento de investigación científica.

En el nordeste peninsular el Sol se encontraba todavía bajo durante el eclipse, por lo que la observación dependió de la apertura del horizonte oriental. Esta circunstancia establece un paralelismo con el eclipse de 2026, que se producirá al atardecer.

18 de julio de 1860: España como laboratorio astronómico

El eclipse de 1860 convirtió a España en uno de los principales laboratorios astronómicos de Europa. Científicos de numerosos países instalaron observatorios provisionales a lo largo de la franja de totalidad.

Entre ellos se encontraban Warren de la Rue, Angelo Secchi, Otto Wilhelm von Struve, Urbain Le Verrier y Léon Foucault. Las expediciones transportaron telescopios, cámaras, espectroscopios y cronómetros.

Warren de la Rue observó desde Rivabellosa, cerca de Miranda de Ebro, utilizando el fotoheliógrafo de Kew. Sus fotografías contribuyeron a demostrar que las protuberancias visibles durante los eclipses pertenecían al Sol y no eran simples efectos producidos por el relieve lunar.

Angelo Secchi observó desde el Desierto de las Palmas, en Castellón. La campaña de 1860 refleja el tránsito desde una astronomía centrada en las posiciones y movimientos de los astros hacia otra interesada en su composición, temperatura y naturaleza física.

30 de agosto de 1905: el gran eclipse de nuestros antepasados

El eclipse total del 30 de agosto de 1905 cruzó la península ibérica de noroeste a sudeste. Su trayectoria atravesó Aragón antes de continuar hacia Castellón, Baleares y el norte de África.

Las provincias de Zaragoza y Teruel ocuparon una posición privilegiada. Daroca fue elegida por una expedición del Observatorio Naval de los Estados Unidos, mientras otros equipos se distribuyeron por distintos puntos de España.

Astrónomos procedentes de numerosos países estudiaron la corona, las protuberancias, el espectro solar, la polarización de la luz y otros aspectos físicos del Sol.

La prensa publicó mapas, horarios, instrucciones y crónicas. Las compañías ferroviarias organizaron desplazamientos y algunas ciudades prepararon actos para recibir a científicos y visitantes. El eclipse fue, al mismo tiempo, un acontecimiento científico, turístico y social.

En Calanda y el Bajo Aragón, la desaparición del Sol tuvo que producir una profunda impresión. Es posible que algunas personas mayores recordaran también los eclipses de 1842 o 1860, uniendo varias generaciones mediante la memoria de la oscuridad solar.

12 de agosto de 2026: el eclipse total de Calanda

El miércoles 12 de agosto de 2026, Calanda quedará dentro de la franja de totalidad. Los datos correspondientes al punto situado en las coordenadas 40°56′48.4″ N, 0°14′10.5″ O muestran que el eclipse comenzará durante la tarde y alcanzará su fase total poco antes de la puesta del Sol.

La Luna comenzará a ocultar el disco solar a las 19:35:46 h. La totalidad se iniciará a las 20:29:45 h, alcanzará su máximo a las 20:30:33 h y finalizará a las 20:31:21 h.

La ocultación completa durará 1 minuto y 36 segundos. En el momento máximo, el Sol se encontrará solamente a 5,27 grados sobre el horizonte. El ocaso tendrá lugar a las 21:03:38 h, cuando la fase parcial todavía no habrá terminado astronómicamente.

Lugar de observación Calanda, provincia de Teruel
Coordenadas 40°56′48.4″ N, 0°14′10.5″ O
Tipo de eclipse Eclipse total de Sol
Inicio de la fase parcial · C1 19:35:46 h
Comienzo de la totalidad · C2 20:29:45 h
Máximo del eclipse 20:30:33 h
Final de la totalidad · C3 20:31:21 h
Duración de la totalidad 1 minuto y 36 segundos
Ocaso del Sol 21:03:38 h
Duración visible del eclipse 1 hora, 27 minutos y 52 segundos
Oscurecimiento máximo 100 %
Elevación del Sol en el máximo 5,27° sobre el horizonte
Dirección de observación Horizonte occidental
Condición esencial Horizonte completamente libre de obstáculos

Cronología del eclipse en Calanda

  • 19:35:46 h Primer contacto. La Luna comienza a ocultar el disco solar y se inicia la fase parcial.
  • 20:29:45 h Segundo contacto. Desaparece completamente la fotosfera y comienza la totalidad.
  • 20:30:33 h Máximo del eclipse. El Sol queda oculto al 100 % y se encuentra a solo 5,27° sobre el horizonte.
  • 20:31:21 h Tercer contacto. Reaparece el primer punto luminoso del Sol y termina la totalidad.
  • 21:03:38 h Puesta del Sol. El astro se oculta bajo el horizonte cuando la fase parcial todavía no ha concluido astronómicamente.

Un eclipse muy bajo sobre el horizonte

La reducida elevación del Sol será la principal dificultad. En el momento máximo se encontrará apenas a 5,27 grados de altura. Una loma, un edificio, una línea de árboles o una elevación cercana pueden ocultarlo durante la totalidad.

No basta con escoger un lugar alto. Es necesario que el terreno descienda hacia el oeste o que el horizonte se encuentre suficientemente lejano y completamente libre de obstáculos.

Comprobar previamente el lugar

El emplazamiento elegido debe visitarse con antelación, aproximadamente a la misma hora, para comprobar la posición del Sol. Deben evitarse los caminos estrechos, las zonas con riesgo de incendio, las parcelas agrícolas sin autorización y los espacios donde una concentración de vehículos pueda generar problemas.

Qué podrá observarse

  • Disminución progresiva de la luz durante la fase parcial.
  • Sombras cada vez más definidas y extrañas.
  • Descenso perceptible de la temperatura.
  • Aparición de las perlas de Baily.
  • Efecto de anillo de diamante.
  • Visión de la corona solar durante la totalidad.
  • Coloración crepuscular del horizonte.
  • Posible aparición de planetas y estrellas brillantes.
  • Cambios momentáneos en aves, insectos y otros animales.

Cómo observar el eclipse con seguridad

Nunca debe mirarse directamente al Sol sin protección

La radiación solar puede causar lesiones graves e irreversibles en la retina. El daño no produce necesariamente dolor inmediato, por lo que una persona puede lesionarse sin advertirlo.

Protección adecuada

  • Utilizar gafas de eclipse que cumplan la norma ISO 12312-2.
  • Adquirirlas a través de fabricantes o distribuidores fiables.
  • Comprobar que el filtro no presente perforaciones, arañazos o deformaciones.
  • Ponerse las gafas antes de dirigir la vista hacia el Sol.
  • Apartar la mirada antes de retirarlas.
  • Supervisar a los niños durante toda la observación.

Materiales que no protegen

No deben utilizarse gafas de sol ordinarias, cristales ahumados, radiografías, negativos fotográficos, discos compactos, filtros improvisados ni otros materiales no homologados.

Telescopios, prismáticos y cámaras

Cualquier instrumento óptico concentra la radiación solar y puede causar una lesión inmediata. El filtro debe colocarse siempre delante del objetivo, nunca únicamente en el ocular.

No debe observarse con prismáticos o telescopio llevando solamente gafas de eclipse. La energía concentrada por el instrumento puede destruir el filtro y alcanzar directamente el ojo.

Durante la totalidad

La protección ocular solo puede retirarse cuando el disco solar haya desaparecido completamente. En Calanda, esto ocurrirá entre las 20:29:45 y las 20:31:21 h. En cuanto reaparezca el primer punto brillante del Sol, deben colocarse nuevamente los filtros.

El eclipse como patrimonio de la memoria local

Los eclipses anteriores fueron acontecimientos colectivos, pero apenas han dejado huella visible en la historia local. La preparación de 2026 ofrece una oportunidad para recuperar esa memoria y crear un archivo destinado a las generaciones futuras.

Fuentes que deberían investigarse

  • Actas municipales de Calanda y localidades próximas.
  • Protocolos notariales.
  • Libros parroquiales.
  • Fondos de la Orden de Calatrava.
  • Crónicas medievales y modernas.
  • Prensa aragonesa de 1842, 1860 y 1905.
  • Almanaques y calendarios populares.
  • Cuadernos escolares y memorias familiares.
  • Fondos fotográficos públicos y privados.

Documentar el eclipse de 2026

El eclipse puede registrarse mediante un proyecto de observación participativa. Las fotografías y mediciones deberían acompañarse de información precisa sobre el lugar, la hora, el autor y las condiciones meteorológicas.

Resultaría útil reunir:

  • Fotografías del paisaje antes, durante y después de la totalidad.
  • Vídeos de la llegada y salida de la sombra.
  • Grabaciones del sonido ambiente.
  • Mediciones de temperatura y viento.
  • Testimonios escritos de los observadores.
  • Dibujos y trabajos escolares.
  • Noticias de prensa y materiales divulgativos.
  • Información sobre los puntos públicos de observación.

Este conjunto documental podría incorporarse al archivo del GREC bajo el título «El eclipse total de 2026 en Calanda».

Conclusiones

La historia de los eclipses relacionados con el Bajo Aragón abarca más de un milenio. Durante ese tiempo, el territorio ha pasado del mundo andalusí a la sociedad feudal, del señorío calatravo al Estado liberal y de la cultura agraria a la era digital.

El cielo, sin embargo, ha mantenido sus ciclos. Las sombras de 939, 1239, 1415, 1706, 1842, 1860 y 1905 precedieron a la que llegará en 2026. Cada eclipse fue físicamente semejante, pero cada sociedad lo interpretó y documentó de una manera distinta.

Para los habitantes medievales pudo ser una señal cargada de significado religioso. Para los astrónomos del siglo XIX se convirtió en un laboratorio destinado a estudiar la naturaleza del Sol. En 1905 fue también un espectáculo periodístico y turístico. En 2026 será un fenómeno globalmente fotografiado, retransmitido y compartido.

El 12 de agosto de 2026, Calanda no contemplará únicamente un eclipse. Durante 1 minuto y 36 segundos, el territorio volverá a quedar unido a quienes observaron las mismas transformaciones del cielo durante los últimos mil años. Registrar ese momento será también conservar una parte de la historia del Bajo Aragón.

Fuentes y bibliografía

  1. Instituto Geográfico Nacional, Observatorio Astronómico Nacional. Información y visualizador del eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026.
  2. Espenak, Fred, y Meeus, Jean. Five Millennium Canon of Solar Eclipses: −1999 to +3000. NASA Technical Publication TP-2009-214174, Goddard Space Flight Center, 2009.
  3. Stephenson, F. Richard. Historical Eclipses and Earth’s Rotation. Cambridge University Press, Cambridge, 1997.
  4. Zurita, Jerónimo. Anales de la Corona de Aragón.
  5. De la Rue, Warren. «On the Total Solar Eclipse of July 18th, 1860, Observed at Rivabellosa, near Miranda de Ebro, in Spain». Philosophical Transactions of the Royal Society of London, 1862.
  6. Davoust, Emmanuel. «The Solar Eclipse of August 30, 1905 at Alcalá de Chisvert».
  7. Fernández Echavarría, Enrique. Eclipse total de Sol del día 30 de agosto de 1905. Oviedo, Imprenta La Comercial, 1905.
Nota metodológica. Las trayectorias medievales deben interpretarse a partir de modelos astronómicos y valores estimados de ΔT. La presencia exacta de Calanda en la totalidad de 939, 1239 y 1415 no debe presentarse con el mismo grado de certeza que el eclipse de 2026. Los horarios de este último proceden del cálculo realizado para las coordenadas 40°56′48.4″ N, 0°14′10.5″ O.

Cómo citar esta entrada

GREC. «Bajo la sombra de la Luna. Historia de los eclipses totales de Sol relacionados con Calanda y el Bajo Aragón». CalandaGREC, 2026.

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