Filosofía moderna · Empirismo · Teoría política
John Locke y Thomas Hobbes: conocimiento, moral y política
Dos respuestas diferentes al problema del conocimiento, la naturaleza humana, el contrato social, la libertad y los límites del poder político.
Área de identificación
Introducción
Thomas Hobbes y John Locke ocupan un lugar central en la filosofía política y en la teoría del conocimiento de la Edad Moderna. Ambos pensadores reflexionaron sobre el origen de las ideas, la naturaleza humana, la ley natural, el contrato social y las condiciones que hacen legítimo un gobierno. Sin embargo, las respuestas que ofrecieron fueron muy diferentes.
Hobbes escribió bajo el impacto de la guerra civil inglesa y convirtió la seguridad en el objetivo fundamental de la comunidad política. Locke, vinculado a la consolidación del parlamentarismo posterior a la Revolución Gloriosa de 1688, defendió que el poder sólo es legítimo cuando protege los derechos de los individuos y se ejerce con su consentimiento.
También existen diferencias relevantes en epistemología, aunque deben formularse con precisión. No es correcto presentar a Locke como defensor de la experiencia y a Hobbes como partidario exclusivo de la deducción. Los dos atribuyen a los sentidos un papel fundamental en el origen del conocimiento. Lo que cambia es la manera de explicar la formación de las ideas, la función del lenguaje, el alcance de la razón y el tipo de certeza que puede alcanzar el ser humano.
El contexto histórico: revolución, guerra civil y cambio político
Las ideas de Hobbes y Locke no pueden separarse de la crisis política inglesa del siglo XVII. Durante este periodo se enfrentaron la Corona y el Parlamento, se discutió el origen de la soberanía y se produjeron una guerra civil, la ejecución del rey Carlos I, la república de Oliver Cromwell, la restauración de la monarquía y, finalmente, la Revolución Gloriosa.
Thomas Hobbes
Vivió la guerra civil inglesa como una amenaza de desintegración social. Su filosofía política intenta responder a una pregunta: ¿cómo evitar que una comunidad caiga en la violencia y el miedo?
- Prioridad de la paz y la seguridad.
- Necesidad de un poder soberano indivisible.
- Temor a la guerra civil y a la fragmentación.
- Desconfianza ante los poderes rivales.
John Locke
Reflexionó sobre los límites de la monarquía y la defensa de los derechos individuales. Su teoría se relaciona con el triunfo del parlamentarismo y con la justificación de la resistencia frente al poder arbitrario.
- Gobierno basado en el consentimiento.
- Defensa de los derechos naturales.
- Limitación del poder político.
- Derecho de resistencia ante la tiranía.
El conocimiento humano en John Locke
Locke expuso su teoría del conocimiento en el Ensayo sobre el entendimiento humano, publicado en 1690. Su propósito era investigar el origen, la certeza y los límites del conocimiento humano. Antes de discutir sobre metafísica, religión o moral, consideraba necesario determinar qué puede conocer realmente el entendimiento.
La crítica de las ideas innatas
Locke rechaza la existencia de principios teóricos o morales inscritos en la mente desde el nacimiento. Si hubiera ideas innatas, deberían ser conocidas universalmente por todos los seres humanos. Sin embargo, los niños y las personas que todavía no han desarrollado plenamente la razón no parecen tener conciencia de esos supuestos principios universales.
La mente no contiene ideas previamente impresas. Todo el material del conocimiento procede de la experiencia. La famosa imagen de la tabula rasa expresa precisamente que el entendimiento adquiere sus contenidos de manera progresiva.
Las dos fuentes de las ideas
A partir de estos materiales se forman ideas simples y complejas. Las ideas simples son recibidas pasivamente; las complejas resultan de combinar, comparar o abstraer las ideas simples.
Cualidades primarias y secundarias
Locke distingue entre cualidades primarias y secundarias. Las primeras, como la extensión, la figura, el número o el movimiento, pertenecen a los cuerpos. Las segundas, como el color, el sabor o el olor, son poderes que los objetos poseen para producir determinadas sensaciones en nosotros.
La distinción no significa que los colores o los sonidos sean imaginarios, sino que la experiencia que tenemos de ellos depende de la relación entre las propiedades de los cuerpos y nuestros órganos sensoriales.
Los límites del conocimiento
Para Locke, conocer significa percibir el acuerdo o desacuerdo entre ideas. Distingue conocimiento intuitivo, demostrativo y sensible. El intuitivo es inmediato; el demostrativo requiere pasos intermedios; y el sensible se refiere a la existencia de objetos exteriores.
Esta teoría impone límites a la razón. No todo puede conocerse con certeza. Cuando no disponemos de demostración, debemos actuar mediante grados de probabilidad, juicio prudente y examen crítico de las pruebas.
El conocimiento en Thomas Hobbes
Hobbes también atribuye a la experiencia sensible el origen del pensamiento. En los primeros capítulos de Leviatán afirma que no existe ninguna concepción en la mente que no haya surgido inicialmente de los sentidos. En este punto está más cerca del empirismo de Locke de lo que a veces se reconoce.
Sensación, imaginación y memoria
Hobbes explica la sensación como un movimiento producido en los órganos corporales por la acción de los objetos exteriores. Cuando el estímulo desaparece, permanece una imagen debilitada: la imaginación. La memoria es esa misma imaginación considerada en relación con el pasado.
Su epistemología está estrechamente vinculada a una concepción materialista. Las sensaciones, pasiones y pensamientos forman parte de procesos corporales. Hobbes intenta explicar al ser humano dentro del mismo orden causal que emplea para comprender la naturaleza.
Lenguaje y razón
La razón no es para Hobbes una facultad independiente de la experiencia. Consiste en calcular consecuencias mediante nombres y proposiciones. El lenguaje permite fijar los pensamientos, establecer definiciones y construir cadenas de razonamiento.
De ahí procede el carácter deductivo de su filosofía política. Hobbes parte de definiciones sobre el ser humano, las pasiones, el poder y el pacto para deducir las condiciones necesarias de la paz civil. La deducción no sustituye a la experiencia, sino que organiza conceptualmente sus contenidos.
Moral, pasiones y ley natural
La moral en Hobbes
Hobbes parte de una concepción de los seres humanos como individuos movidos por deseos, temores y búsqueda de poder. El bien y el mal no designan propiedades absolutas de las cosas: llamamos bueno a aquello que deseamos y malo a aquello que rechazamos.
Sin un poder común capaz de establecer normas y hacerlas cumplir, no existe una justicia civil efectiva. Las leyes de naturaleza recomiendan buscar la paz, cumplir los pactos y renunciar a ciertas libertades cuando los demás hacen lo mismo. Sin embargo, estas normas necesitan el respaldo de una autoridad soberana.
La moral en Locke
Locke sostiene que existe una ley natural accesible a la razón. Todos los seres humanos son iguales e independientes y, por tanto, nadie debe dañar a otro en su vida, salud, libertad o posesiones.
La moral lockeana tiene una base racional y teológica. Los individuos no son propietarios absolutos de sí mismos en el sentido de poder destruirse libremente, pues forman parte de un orden creado por Dios. La ley natural impone derechos, pero también deberes hacia los demás.
Hobbes
La paz requiere transformar las recomendaciones racionales de la ley natural en leyes civiles respaldadas por la fuerza del soberano.
Locke
La ley natural obliga antes de la creación del Estado y permite juzgar moralmente la actuación de los gobernantes.
La teoría política de Hobbes
El estado de naturaleza
Hobbes imagina una situación en la que no existe una autoridad común. Los seres humanos son aproximadamente iguales en vulnerabilidad y capacidad para dañarse. Como desean bienes semejantes y desconfían unos de otros, pueden entrar en conflicto por competencia, inseguridad y reputación.
La conocida expresión “guerra de todos contra todos” no significa necesariamente combate continuo. Designa una situación permanente de inseguridad en la que nadie puede confiar en que sus bienes, su libertad o su vida estén protegidos.
El pacto y el soberano
Para escapar de esta situación, los individuos pactan entre sí autorizar a una persona o asamblea para que actúe en nombre de todos. El soberano no participa en el pacto como una parte más, sino que recibe la autorización necesaria para garantizar la seguridad.
El poder soberano debe ser indivisible y suficientemente fuerte. Dividir la autoridad entre instituciones rivales supondría, según Hobbes, reabrir el camino hacia la guerra civil.
Hobbes no defiende el absolutismo porque crea que los reyes tengan un derecho divino. Su argumento es contractual y secular: un poder común fuerte es necesario porque sin él no existen condiciones estables para la justicia, el comercio, la agricultura, el conocimiento o la convivencia.
La moral y la política de Locke
El estado de naturaleza
Locke también parte de un estado de naturaleza, pero lo describe como una situación de libertad e igualdad regulada por la ley natural. No es por definición una guerra permanente. Los individuos poseen derechos antes de la existencia del gobierno.
Sin embargo, este estado contiene varios inconvenientes: cada persona interpreta la ley natural, juzga sus propias disputas y aplica las sanciones. La falta de una ley positiva común, un juez imparcial y una fuerza ejecutiva estable genera inseguridad.
Vida, libertad y propiedad
Los individuos tienen derecho a conservar su vida, su libertad y sus bienes. Locke utiliza el término propiedad en un sentido amplio, que puede abarcar la vida, la libertad y el patrimonio. La función principal del gobierno consiste en proteger esa propiedad.
En sentido material, la propiedad privada se origina cuando una persona mezcla su trabajo con los recursos naturales. No obstante, Locke introduce límites iniciales: no debe desperdiciarse lo apropiado y debe quedar suficiente para los demás. La aparición del dinero permite acumular riqueza sin que los productos se deterioren y transforma profundamente esta situación.
Consentimiento y gobierno limitado
La comunidad política nace del consentimiento. Los individuos transfieren a la sociedad el poder de juzgar y castigar las infracciones de la ley natural. A partir de entonces, el poder político debe ejercerse mediante leyes públicas, jueces conocidos y autoridades orientadas al bien común.
Locke diferencia las funciones legislativa, ejecutiva y federativa. Aunque no formula todavía una separación de poderes idéntica a la de Montesquieu, considera necesario evitar que el poder se concentre arbitrariamente.
El derecho de resistencia
Cuando el gobierno destruye los derechos que debía proteger, rompe la confianza depositada en él. Si el poder actúa sin ley, altera las elecciones, impide la reunión del legislativo o intenta someter a la población a una voluntad arbitraria, se coloca en estado de guerra contra el pueblo.
En esas circunstancias, la comunidad recupera el derecho de establecer un nuevo gobierno. El derecho de resistencia no significa una invitación a la rebelión permanente, sino una defensa última frente a la tiranía.
Comparación entre Locke y Hobbes
| Problema | Thomas Hobbes | John Locke |
|---|---|---|
| Origen del conocimiento | Todo pensamiento comienza en la sensación. | Las ideas proceden de la sensación y la reflexión. |
| Papel de la razón | Cálculo de consecuencias mediante nombres y proposiciones. | Percepción del acuerdo o desacuerdo entre ideas. |
| Concepción de la realidad | Materialismo y explicación mecánica de los procesos humanos. | Empirismo con distinción entre ideas y objetos externos. |
| Estado de naturaleza | Inseguridad estructural y posibilidad permanente de guerra. | Libertad e igualdad bajo la ley natural, pero con inconvenientes. |
| Ley natural | Reglas racionales orientadas a conservar la vida y buscar la paz. | Norma moral previa al Estado que protege los derechos naturales. |
| Motivo del contrato | Escapar del miedo, la inseguridad y la guerra civil. | Proteger mejor la vida, la libertad y la propiedad. |
| Soberanía | Fuerte, indivisible y no sometida a poderes rivales. | Limitada por la ley, el consentimiento y la finalidad del gobierno. |
| División del poder | La división genera debilidad y riesgo de conflicto. | Conviene diferenciar funciones y evitar la arbitrariedad. |
| Resistencia | Muy limitada; sólo cabe preservar la propia vida. | Legítima cuando el gobierno rompe la confianza y se vuelve tiránico. |
| Valor político principal | Seguridad y paz civil. | Libertad, derechos y gobierno consentido. |
Matices necesarios
Influencia y legado
La herencia de Hobbes
Hobbes fue decisivo para la formación de la teoría moderna del Estado. Separó la autoridad política de las justificaciones medievales y teológicas, explicándola mediante un pacto entre individuos. Su concepción del soberano influyó en el positivismo jurídico, en la teoría de la soberanía y en los estudios contemporáneos sobre seguridad, conflicto y orden político.
La herencia de Locke
Locke se convirtió en una referencia fundamental del liberalismo político. Su defensa del consentimiento, la propiedad, la tolerancia y el derecho de resistencia influyó en el constitucionalismo británico, la independencia de los Estados Unidos, las declaraciones de derechos y la posterior articulación del gobierno representativo.
Su epistemología abrió también una línea central del empirismo británico, desarrollada y discutida posteriormente por George Berkeley y David Hume. La crítica de las ideas innatas y el análisis de los límites del entendimiento transformaron el modo de abordar los problemas filosóficos.
Conclusión
Hobbes y Locke comparten el intento de explicar racionalmente el origen de la sociedad política. Ambos abandonan la idea de que el gobierno deba justificarse únicamente por tradición o derecho divino. El poder nace de las decisiones humanas y debe entenderse a partir de las necesidades de los individuos.
Sin embargo, sus conclusiones son opuestas. Hobbes considera que el principal peligro es la desaparición de un poder común y la consiguiente guerra civil. Por ello defiende una soberanía fuerte e indivisible. Locke entiende que el peligro fundamental es el poder arbitrario. Por ello somete al gobierno a la ley, al consentimiento y a la protección de los derechos naturales.
En epistemología, los dos reconocen el papel originario de la experiencia, aunque Locke desarrolla una investigación más detallada sobre las ideas y los límites del entendimiento, mientras Hobbes integra sensación, lenguaje y razón dentro de una concepción materialista y deductiva.
Fuentes y bibliografía
Obras de Thomas Hobbes
Obras de John Locke
Bibliografía orientativa
Cómo citar esta publicación
GREC, «John Locke y Thomas Hobbes: conocimiento, moral y política», CalandaGREC, Calanda, 2026.
Entrada elaborada a partir de las obras de Thomas Hobbes y John Locke, con revisión conceptual, ampliación histórica y adaptación divulgativa.
Licencia y derechos de uso
Esta entrada se ofrece bajo licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Se permite compartir y adaptar el contenido siempre que se reconozca su procedencia, no se utilice con fines comerciales y las obras derivadas se distribuyan bajo la misma licencia.
Las obras originales de Hobbes y Locke pertenecen al dominio público. Las traducciones modernas pueden estar sujetas a derechos editoriales.
Consultar la licencia CC BY-NC-SA 4.0