Los inquisidores de Zaragoza ante la cuestión morisca de Aragón
Área de identificación
| Título documental | Copia de la carta de los inquisidores de Zaragoza al Consejo de la General Inquisición |
|---|---|
| Fecha | Octubre de 1609 |
| Lugar | Zaragoza |
| Institución emisora | Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Zaragoza |
| Institución destinataria | Consejo de la General Inquisición |
| Tipo documental | Carta-informe inquisitorial y relación de informaciones |
| Materia | Moriscos, expulsión, juntas, armas, vigilancia inquisitorial y seguridad del reino |
| Referencia interna | Folio 308 |
Resumen histórico
El documento reúne una copia de carta de los inquisidores de Zaragoza al Consejo de la General Inquisición y una relación de informaciones recibidas en los meses de mayo, agosto, septiembre y octubre de 1609 contra los moriscos del reino de Aragón.
La primera parte trata de la petición realizada por el cardenal Colonna, virrey y capitán general del reino, para reunir a cuarenta moriscos como procuradores y síndicos de los demás. El objetivo era tratar el servicio que estos podían prestar a Su Majestad. Los inquisidores recuerdan, sin embargo, que tenían orden expresa de no permitir juntas de moriscos salvo en condiciones muy controladas y con presencia de una persona del Tribunal.
La segunda parte presenta un panorama de temor y sospecha: se habla de juntas secretas, armas escondidas, contactos con moriscos en Francia, esperanza en el auxilio turco, regocijos por la guerra y tristeza ante la resolución tomada contra los moriscos de Valencia.
Contexto histórico
En 1609 comenzó la expulsión de los moriscos de los reinos hispánicos, iniciada con los del reino de Valencia. La medida provocó gran inquietud en Aragón, donde existía una numerosa población morisca asentada en villas, lugares y señoríos.
El documento refleja el ambiente de desconfianza que precedió a la expulsión de los moriscos aragoneses. Las autoridades inquisitoriales comunicaban al Consejo noticias relativas a juntas nocturnas, prevención de armas, alegría por las dificultades militares de la Monarquía y expectativa de ayuda exterior.
En este contexto, el cardenal Colonna, virrey y capitán general del reino, trató de organizar una reunión de representantes moriscos para canalizar su servicio al rey. Sin embargo, los inquisidores recordaron la prohibición de permitir juntas moriscas sin control directo del Santo Oficio.
La tensión entre la necesidad política de obtener colaboración y la sospecha inquisitorial hacia cualquier forma de reunión morisca constituye uno de los aspectos centrales del documento.
Documentación del expediente
El texto conservado se organiza en dos bloques principales. El primero corresponde a una carta de los inquisidores de Zaragoza al Consejo de la General Inquisición, en la que se comunica la petición del cardenal Colonna para convocar una junta de representantes moriscos.
El segundo bloque, identificado con el folio 308, contiene una relación de las informaciones recibidas por orden de los inquisidores durante los meses de mayo, agosto, septiembre y octubre de 1609. En ella se agrupan avisos de comisarios de distrito sobre posibles reuniones secretas, armas ocultas, contactos exteriores y reacciones de los moriscos ante la expulsión de Valencia.
El documento concluye con una consulta práctica: qué hacer con los moriscos forasteros de Valencia y Castilla detenidos por comisarios del Santo Oficio, especialmente cuando llevaban bienes consigo.
Cronología
| Fecha | Hecho documentado |
|---|---|
| 21 de agosto de 1599 | Orden del Consejo para no permitir ni dar lugar a juntas de moriscos sin control del Santo Oficio. |
| 23 de junio de 1609 | Carta de Su Majestad, escrita en Burgos, ordenando ayudar al cardenal Colonna en lo que fuese justo. |
| Mayo de 1609 | Primeras informaciones recibidas por los inquisidores sobre la conducta y reuniones de moriscos aragoneses. |
| Agosto de 1609 | Nuevos avisos de comisarios de distrito sobre juntas, armas y sospechas de levantamiento. |
| Septiembre de 1609 | Continuación de informaciones inquisitoriales contra los moriscos del reino de Aragón. |
| Octubre de 1609 | Remisión al Consejo de la General Inquisición de la relación de informaciones recibidas. |
Personas e instituciones citadas
| Nombre / institución | Condición | Relación con el documento |
|---|---|---|
| Cardenal Colonna | Virrey y capitán general del reino de Aragón | Solicita favor para reunir a cuarenta moriscos como procuradores y síndicos. |
| Su Majestad | Rey | Ordena ayudar al cardenal en lo que fuese justo mediante carta fechada en Burgos. |
| Antonio de Híjar | Caballero y familiar del Santo Oficio | Nombrado para asistir a la junta celebrada en el convento de San Francisco. |
| Consejo de la General Inquisición | Órgano superior del Santo Oficio | Destinatario de las cartas e informes enviados desde Zaragoza. |
| Inquisidores de Zaragoza | Autoridad inquisitorial | Ordenan informaciones, reciben avisos de comisarios y comunican los hechos al Consejo. |
| Comisarios de distrito | Ministros del Santo Oficio | Informan sobre juntas secretas, armas y movimientos de moriscos. |
| Gobernador del reino | Autoridad civil | Pide colaboración a la Inquisición para vigilar a los moriscos sospechosos. |
| Moriscos del reino de Aragón | Comunidad vigilada | Objeto de las informaciones y sospechas recogidas en la relación. |
| Moriscos de Valencia y Castilla | Forasteros | Algunos son detenidos por comisarios del Santo Oficio tras los pregones contra su acogida. |
| Moriscos del condado de Aitona | Comunidad morisca señorial | Citados por supuesta posesión de pistolas, pólvora y plomo escondidos. |
Acuerdos y claves del documento
- El cardenal Colonna quiso reunir a cuarenta moriscos como procuradores y síndicos de los demás.
- Los inquisidores recordaron la orden de 1599 que prohibía permitir juntas de moriscos sin control del Santo Oficio.
- La junta debía celebrarse solo si se señalaba lugar y se nombraba una persona del Tribunal para asistir.
- La reunión se celebró en el convento de San Francisco.
- Antonio de Híjar fue nombrado para asistir y vigilar lo tratado.
- Los moriscos deseaban obtener licencia para llevar espadas.
- La relación acusa a algunos moriscos de celebrar juntas nocturnas y prevenir armas.
- Se mencionan contactos con moriscos en Francia y esperanzas de ayuda turca.
- Se citan hogueras, regocijos y expresiones de deseo de libertad en algunos lugares.
- Los comisarios detuvieron a moriscos forasteros de Valencia y Castilla, ocupando sus bienes.
- Los inquisidores consultan al Consejo qué hacer con dichos detenidos y sus haciendas.
Bibliografía y fuentes
| Fuente principal | Copia de la carta de los inquisidores de Zaragoza al Consejo de la General Inquisición. Zaragoza, octubre de 1609. |
|---|---|
| Referencia interna | Folio 308. |
| Documentación relacionada | Carta de 21 de agosto de 1599 sobre la prohibición de juntas de moriscos; carta de Su Majestad fechada en Burgos el 23 de junio de 1609. |
| Contexto histórico | Expulsión de los moriscos de Valencia y Aragón; vigilancia inquisitorial sobre los moriscos aragoneses; control político y militar del reino. |
Nota editorial
La presente entrada ha sido elaborada por el Grupo de Estudios Calandinos (GREC) a partir de la transcripción facilitada de una copia de carta de los inquisidores de Zaragoza al Consejo de la General Inquisición y de la relación de informaciones recibidas contra los moriscos del reino de Aragón en 1609.
La contextualización histórica, la organización del contenido, la identificación de personas e instituciones y la lectura interpretativa forman parte del trabajo editorial del GREC. Cualquier reproducción total o parcial deberá citar expresamente la procedencia documental y la edición realizada por el Grupo de Estudios Calandinos.
Cita recomendada: Grupo de Estudios Calandinos, “Los inquisidores de Zaragoza ante la cuestión morisca de Aragón, 1609”, edición documental y contextualización histórica.
Texto original
Copia de la carta de los inquisidores de Zaragoza al Consejo de la General Inquisición.
El cardenal Colonna, virrey y capitán general de este reino, para el servicio que procura hagan los moriscos de él a Su Majestad, diciéndole conveniente junten cuarenta de ellos como procuradores y síndicos de los demás para tratar y resolver lo que habían de hacer y servir al Rey nuestro señor.
Nos ha pedido demos favor para que se hiciese junta, y habiéndole significado el orden y mandamiento que tenemos de Vuestra Señoría por carta de 21 de agosto del año pasado de 1599 de no permitir ni dar lugar a semejantes juntas de moriscos, sino para cortar totalmente al servicio de Su Majestad, y señalándose lugar y nombrándose persona de este Tribunal para asistir a ella y entender lo que se trataba, ha contestado que quiere se guarde el orden de Vuestra Señoría.
Y así, viendo que lo que habían tratado era cosa tocante al servicio del Rey nuestro señor y que teníamos carta particular de Su Majestad, escrita en Burgos a 23 de junio próximo pasado, mandándonos que acerca de ello ayudemos al cardenal en todo lo que fuese justo, y entendiendo que aunque no conviene dar lugar a dicha junta se había de hacer alguna diligencia para ello, se hizo en el convento de San Francisco y nombrado Antonio de Híjar, caballero muy calificado y familiar del Santo Oficio y muy aficionado al servicio de Vuestra Señoría y de este Tribunal.
De lo cual damos razón a Vuestra Señoría, avisando asimismo hemos entendido que dichos moriscos desean se les haga merced con Su Majestad de que puedan llevar espadas, y se cree no peligra concederles esa confianza, harán el servicio y se alargarán más de lo que pueden los ministros de Su Majestad.
Redacción de lo que comienza la Inquisición del reino de Aragón tiene de los moriscos convertidos de este reino.
Y con ocasión del destierro de los moriscos del reino de Valencia y Aragón, algunos andan con mucho sentimiento; otros se burlan y andan orgullosos diciendo que han de hacer como hombres; y ahora están muy contentos con la guerra del reino de Valencia, que ha de ser muy favorable.
Parecen dejar de venir por la sujeción del Santo Oficio de la Inquisición porque tienen en Francia más de trescientos hombres de su nación y les ayudarán; hacen algunas juntas en horas y tiempos extraordinarios con gran confianza de que el turco los favorecerá para levantarse.
Y que en algunos lugares han hecho hogueras y regocijos diciendo que han de tener libertad.
Que los moriscos del condado de Aitona y algunos lugares del reino de Aragón tienen pistolas escondidas en el suelo y otras partes, pólvora y plomo; hasta los niños de la escuela van diciendo: “guerra, guerra”.
Folio 308.
Relación de lo que resulta de informaciones recibidas por orden de los inquisidores del reino de Aragón en los meses de mayo, agosto, septiembre y octubre del año de 1609 contra los moriscos de dicho reino.
Habiendo dado orden a los comisarios de distrito tuviesen particular cuidado si los moriscos habían tenido juntas secretas, si trataban de levantarse y de prevenir armas, avisado los de Cataluña se han prevenido de armas y los moriscos a medianoche y a las doce hacían juntas en sus consejos.
Con las nuevas de la guerra de Francia había grandes regocijos y ahora con la resolución que Su Majestad ha tomado con los de Valencia están muy tristes y temiendo les suceda lo mismo.
Y los de Valencia se han tenido por merecedores de castigo; lo merecen los de este reino por no querer ser ciertos y han sido y son los principales motores contra nuestra sancta fe católica.
Remitimos a Vuestra Señoría copia de lo que los comisarios nos han avisado y conviene que Su Magestad mande se prevengan los daños que de esta gente pueden suceder antes que sucedan.
Con ocasión de los pregones que se han dado en este reino para que no se acojan moriscos forasteros de Valencia y Castilla, algunos comisarios del Santo Oficio han detenido a algunos moriscos, ocupando lo que llevan consigo.
Suplicamos a Vuestra Señoría que nos avise qué debemos hacer en este caso, pues tendrán los moriscos hacienda que llevar, y aunque son tenidos por apóstatas parece justificado que fueran detenidos por ministros del Santo Oficio.
Y aunque el gobernador de este reino, por no tener larga mano conforme a fuero para verificar lo que cuentan los receptadores, nos ha pedido encargamos a los ministros de la Inquisición cuiden de tener los moriscos por sospechosos, lo hemos hecho diligentemente.
Guarde Nuestro Señor a Vuestra Señoría. Zaragoza, octubre de 1609.