Reposición de la Junta de Regantes de Calanda de 1817
Área de identificación
| Título documental | Reposición de la Junta de Regantes de Calanda de 1817 |
|---|---|
| Fecha | 18 de noviembre de 1832 |
| Lugar | Calanda |
| Archivo | Archivo Histórico Provincial de Zaragoza |
| Signatura | ES/AHPZ – J/1283/30 |
| Institución | Real Audiencia de Aragón / Real Acuerdo |
| Tipo documental | Memorial y expediente administrativo-judicial |
| Materia | Administración de aguas, acequias, riegos y gobierno local |
Resumen histórico
En el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza se conserva un expediente del año 1832 por el cual don Fernando Gil, vecino y propietario de Calanda, solicitaba al Real Acuerdo la reposición en todas sus funciones de la Junta de Regantes creada en 1817 para el régimen y gobierno de sus aguas.
La Junta había sido nombrada por el Ayuntamiento de Calanda con intervención de varios hacendados de la villa. Según el memorial, durante el tiempo en que administró las aguas se logró una mejor distribución de los riegos y una reducción de los gastos empleados en escombros y reparaciones de acequias.
Sin embargo, la Junta fue cesada en 1819 y repuesta por orden del Real Acuerdo. Posteriormente, en 1823, fue de nuevo disuelta en un contexto de desorden vecinal, quedando el manejo de las aguas incorporado otra vez al Ayuntamiento.
Contexto histórico
Sobre el sistema de acequias existente en Calanda, hasta las últimas décadas del siglo XVI apenas se conserva documentación. Una de las primeras referencias es la Real Provisión fechada en El Escorial en 1570, relativa al riego de la acequia nueva y a las rentas que los usufructuarios de la tierra debían pagar a la Encomienda de Alcañiz al recoger sus cosechas.
La expulsión de los moriscos en 1610 supuso la práctica desaparición del sistema de organización económico y social que regulaba tradicionalmente el uso del agua en Calanda. En la Carta de población de 1628 solo se menciona la preservación del Rodeznar para conservar el azud ya existente.
Durante la segunda mitad del siglo XVII, las posibilidades de riego aumentaron gracias a iniciativas municipales y a la consolidación progresiva de comunidades de regantes. En 1681 se fijaron los límites entre La Ginebrosa y Calanda, estableciéndose que las aguas del barranco de las Escaleras no podrían obstaculizarse hasta llegar al Guadalope. En 1667 se acordó modificar el nuevo amojonamiento realizado por Alcañiz para pasar su acequia mayor por la partida de la Herradura, lo que se llevó a efecto en 1688.
En el siglo XVIII el interés por los regadíos se incrementó con la ampliación de la superficie roturada. En 1719 los Calatravos recomendaron limpiar acequias en Pico Verde y la Herradura, así como componer las de la huerta vieja en el Cabezo Royo y Viñero para aumentar la producción de olivar y viñedo.
Las partidas del Cabezo Royo y Viñero fueron fuente de conflictos. En 1727 don Antonio Cascajares pleiteó contra el Concejo por el control del agua de la acequia construida a finales del siglo XVII en su heredad de la Foya. En 1739 pleitearon los propietarios de la huerta vieja por los cambios de turnos de riego impuestos por el Concejo.
La solución definitiva para los riegos de la huerta vieja llegó con la construcción de un nuevo azud en 1758, situado a una cota menor que el anterior, y con la posterior construcción de otra acequia en 1764, que devolvía prioridad a los riegos de la huerta vieja alta y baja sobre los del Cabezo Royo.
Las reparaciones realizadas en la acequia principal del Guadalope en 1792 y 1800, especialmente en las arcadas del acueducto de los Arcos, fueron repartidas entre los regantes atendiendo únicamente a la extensión de sus propiedades.
Cronología
| Fecha | Hecho documentado |
|---|---|
| 1570 | Real Provisión sobre la acequia nueva y las rentas debidas a la Encomienda de Alcañiz. |
| 1610 | Expulsión de los moriscos y desarticulación del sistema tradicional de organización del agua. |
| 1628 | Carta de población de Calanda; mención a la preservación del Rodeznar para conservar el azud. |
| 1667 | Acuerdo para modificar el amojonamiento de Alcañiz y permitir el paso de su acequia mayor por la Herradura. |
| 1681 | Fijación de límites entre La Ginebrosa y Calanda. |
| 1688 | Ejecución del paso de la acequia mayor por la partida de la Herradura. |
| 1719 | Recomendación calatrava de limpieza y reparación de acequias en Pico Verde, Herradura, Cabezo Royo y Viñero. |
| 1727 | Pleito de don Antonio Cascajares contra el Concejo por el control del agua de la acequia de la Foya. |
| 1739 | Pleito de los propietarios de la huerta vieja por cambios en los turnos de riego. |
| 1758 | Construcción de un nuevo azud para la huerta vieja. |
| 1764 | Construcción de una nueva acequia que devuelve prioridad a la huerta vieja. |
| 1776 | Intervención del Consejo de Órdenes en la financiación de obras hidráulicas. |
| 1792 y 1800 | Reparaciones de la acequia principal del Guadalope y de las arcadas de los Arcos. |
| 1807 | El Real Acuerdo ratifica el derecho de don Joaquín Gasque a revisar libros de alfardas y repartos. |
| 1817 | Creación de la Junta de Regantes de Calanda. |
| 1819 | Primera suspensión de la Junta y posterior reposición por orden del Real Acuerdo. |
| 1823 | Disolución de la Junta en un contexto de protesta y desorden vecinal. |
| 2 noviembre 1832 | Fernando Gil presenta memorial ante el Ayuntamiento solicitando la reposición de la Junta. |
| 18 noviembre 1832 | Fernando Gil recurre ante el Real Acuerdo por falta de respuesta municipal. |
Personas citadas
| Nombre | Condición | Relación con el expediente |
|---|---|---|
| Don Fernando Gil | Vecino y propietario de Calanda | Promotor del memorial y solicitante de la reposición de la Junta de Regantes. |
| Alejos Domper | Procurador | Presenta el recurso de Fernando Gil ante el Real Acuerdo. |
| Don Pedro Pastor | Administrador General de la Encomienda de Alcañiz | Debe informar sobre el recurso por mandato del Real Acuerdo. |
| Ayuntamiento de Calanda | Institución municipal | Había asumido de nuevo el manejo de las aguas tras la disolución de la Junta. |
| Alcalde de Calanda | Presidente de la Junta de Regantes | Presidía la Junta creada en 1817. |
| Don Joaquín Gasque de Gasque | Diputado del Común | En 1807 obtuvo reconocimiento para revisar libros de alfardas y repartos de acequias. |
| Juan Moragrega | Alcalde | Citado por las sospechas de malas prácticas en la administración de aguas en 1804 y 1805. |
| Don Pedro Cascajares | Alcalde primero | Citado en la nota familiar y municipal de 1807. |
| Miguel Gil | Regidor | Miembro de la familia Gil con presencia en el Ayuntamiento de 1807. |
| Antonio Gil | Personero del Común | Miembro de la familia Gil con presencia en el Ayuntamiento de 1807. |
| Don Antonio Cascajares | Propietario | Protagonista de un pleito de 1727 contra el Concejo por el control del agua. |
Acuerdos y claves del documento
- La Junta de Regantes fue creada en 1817 por iniciativa del Ayuntamiento y de una reunión de hacendados.
- El Ayuntamiento delegó en dicha Junta sus facultades sobre acequias, aguas y riegos.
- El alcalde ejercía la presidencia de la Junta.
- Según Fernando Gil, durante el gobierno de la Junta las aguas estuvieron mejor distribuidas.
- También se redujeron los gastos empleados en escombros y reparos de acequias.
- La Junta fue cesada en 1819, pero el Real Acuerdo ordenó su reposición inmediata.
- En 1823 fue disuelta de nuevo en medio de una reunión tumultuaria.
- Desde entonces, el Ayuntamiento volvió a asumir el manejo de las aguas.
- Fernando Gil recurrió primero al Ayuntamiento y después al Real Acuerdo.
- El expediente concluye ordenando que informen el Ayuntamiento y don Pedro Pastor, Administrador General de la Encomienda de Alcañiz.
Bibliografía y fuentes
| Fuente principal | Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, ES/AHPZ – J/1283/30. |
|---|---|
| Documento editado | Memorial de don Fernando Gil sobre la reposición de la Junta de Regantes de Calanda, 18 de noviembre de 1832. |
| Instituciones citadas | Real Acuerdo, Real Audiencia de Aragón, Ayuntamiento de Calanda, Encomienda de Alcañiz. |
| Documentación relacionada | Real Provisión de 1570; Carta de población de 1628; pleitos de 1727 y 1739; expedientes de alfardas de 1804-1805; reparaciones de los Arcos de 1792 y 1800. |
Nota editorial
La presente entrada ha sido elaborada por el Grupo de Estudios Calandinos (GREC) a partir de documentación conservada en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza.
La transcripción, contextualización histórica, estructuración del contenido y comentario documental forman parte del trabajo de edición y divulgación histórica del GREC. Cualquier reproducción total o parcial deberá citar expresamente la procedencia archivística del documento y la edición realizada por el Grupo de Estudios Calandinos.
Cita recomendada: Grupo de Estudios Calandinos, “Reposición de la Junta de Regantes de Calanda de 1817”, edición documental a partir de AHPZ, ES/AHPZ – J/1283/30.
Texto original
Reposición de la Junta de Regantes de 1817.
En el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza se conserva un expediente del año 1832 por el cual Don Fernando Gil, vecino y propietario de Calanda, solicitaba al Real Acuerdo la reposición en todas sus funciones de la Junta de Regantes creada en 1817 para el régimen y gobierno de sus aguas. (Signatura: ES/AHPZ – J/1283/30)
Comentario previo: Sobre el sistema de acequias existentes en Calanda, hasta las últimas décadas del siglo XVI apenas hay un documento: la Real Provisión -fechada en El Escorial en 1570- que alude al riego de la acequia nueva en relación con las rentas que los usufructuarios de la tierra, al recoger su cosecha, deberían pagar a la Encomienda de Alcañiz. En 1610, la expulsión de los moriscos supone la práctica desaparición del sistema de organización económico y social que regulaba el uso del agua en Calanda. En la Carta de población de 1628 solo se menciona la preservación del Rodeznar para conservar el azud ya existente.
Las posibilidades de riego se verán incrementadas en la segunda mitad del siglo XVII gracias a iniciativas municipales y a la paulatina consolidación de las comunidades de regantes. En 1681 se fijan los límites entre los términos de La Ginebrosa y Calanda y se establece que las aguas del barranco de las Escaleras no podrán obstaculizarse hasta llegar al Guadalope. En 1667 se acuerda modificar el nuevo amojonamiento llevado a cabo por Alcañiz con objeto de pasar su acequia mayor por la partida de la Herradura en el término de Calanda, lo que se lleva a efecto en 1688.
El interés por los regadíos se incrementará en el siglo XVIII al aumentar la superficie roturada. En 1719 los Calatravos recomiendan la limpieza de acequias en las partidas de Pico Verde y la Herradura y componer las de la huerta vieja en el Cabezo Royo y Viñero para aumentar la producción en el olivar y los viñedos. Estas dos últimas partidas serán fuente de conflictos con pleitos llevados a la Real Audiencia. Así, en 1727, Don Antonio Cascajares contra el Concejo, por el control del agua de la acequia construida a finales del siglo XVII en su heredad de la Foya para llevar agua al Cabezo Royo en los meses de invierno. En 1739 pleitearán los propietarios de la huerta vieja por los cambios de turnos de riego producidos por el Concejo al prohibirles tomar agua del Cabezo Royo en invierno.
La solución definitiva para los riegos de la huerta vieja será construir un nuevo azud en 1758, a una cota menor del ya existente, y la posterior construcción de otra nueva acequia en 1764 que vuelve a dar prioridad a los riegos de la huerta vieja (alta y baja) sobre los del Cabezo Royo. La construcción de una nueva acequia en el Guadalopillo, por la villa de Foz, perjudicaba el riego de la huerta vieja de Calanda. Como respuesta, el Concejo solicitó permiso a Alcorisa para traer otra acequia que tomaba las aguas más arriba. Se ensanchó la acequia de la huerta alta y baja, y se diseñó otra acequia entre el pozo del Palomar a través del Molino del aceite para alcanzar la huerta baja, con el objetivo de aprovechar el agua sobrante que se filtraba desde el azud de la huerta alta hasta dicho pozo.
Los gastos del proyecto corrían en principio a cuenta de los regantes -según extensión y calidad de sus tierras-, pero los gastos eran muy altos y el Concejo correría con una tercera parte previa aprobación del Consejo de Órdenes en 1776. Las reparaciones efectuadas en la acequia principal del río Guadalope efectuadas en 1792 y 1800, en especial las arcadas del acueducto de los Arcos fueron repartidas entre los regantes atendiendo solo a la extensión de sus propiedades.
Esta labor de mediación y supervisión entre los regantes convertía al Concejo en pieza clave para el funcionamiento del sistema de riegos; pero algunas de sus decisiones generaron abusos. Así, en 1807, el Real Acuerdo ratificó el derecho que tenía el infanzón Don Joaquín Gasque como Diputado del Común para revisar los libros de Alfardas, repartos de Acequias y otros documentos de 1804 y 1805, ante las sospechas de malas prácticas cometidas por el Alcalde Juan Moragrega.
Para solucionar los problemas derivados de la gestión de riegos se creó una Junta de Regantes en 1817, presidida por el Alcalde, pero debido a protestas vecinales el Ayuntamiento cesó a la Junta en dos ocasiones, la primera en 1819, y la segunda en 1823. El manejo de las aguas por parte del Ayuntamiento no mejoró y, el 2 de noviembre de 1832, Don Fernando Gil mandó un Memorial al Ayuntamiento pidiendo la reposición de la Junta de Regantes nombrada en 1817. Ante la falta de respuesta, solicitó la reposición de dicha Junta a la Real Audiencia por medio del procurador Domper.
Transcripción literal del documento:
SELLO 4º 40 mrs. FERD. VII – D.G. - 1832 – HISP. ET IND. R. Año de 1832.
Excmo. Señor:
Don Fernando Gil, natural y vecino propietario de la villa de Calanda, Partido de Alcañiz, con el mayor respeto a V.ª Excª. espone: Que en el año 1817, el Ayuntamiento de esta villa reunio en sus casas consistoriales a una porcion de Hacendados de la misma con el obgeto de tratar de Acequias, Aguas y Riegos, de cuya reunion resulto el que se nombrase una Junta llamada de Regantes, a la que el Ayuntamiento delegaba sus facultades, y se desprendia para lo sucesivo de todos sus derechos, renunciandolos a favor de dicha Junta, de forma que sin lebantar la sesion quedo nombrada, siendo Presidente de ella el Sr. Alcalde.
Es publico y notorio lo bien distribuidas que hivan las aguas en la epoca que las manejo la Junta, y los muchos menos maravedises que se imbertian en escombros y reparos que se hacian en las acequias; mas sin embargo, el año 1819, se opusieron algunos sugetos a la continuacion de esta Junta, sin duda resentidos de algun apenamiento, u otra razon, de lo que resulto que el Ayuntamiento la mando cesar en sus funciones; la Junta acudio a V.ª Exc.ª haciendole saver la Providencia del ayuntamiento, y V.ª Exc.ª mando en Acuerdo General lo siguiente: Zaragoza, y Abril 19 de 1819 = La Justicia y Ayuntamiento de Calanda, reponga inmediatamente a la Junta de Regantes en el uso y exercicio de sus funciones, observando las ordenanzas antiguas, hasta que recaiga la aprovacion del Supremo Consejo en las nuevas, si lo tuviere oportuno; El Ayuntamiento dio cumplimiento a la Providencia de V.ª Exc.ª, y la Junta siguio exerciendo sus funciones hasta el año 1823, que una porcion de Hombres reunidos en desorden, mandaron reunir la Junta, y estos con voces indecentes y escandalosas digeron que no querian Junta, de lo que resulto, que el Ayuntamiento desde aquel momento volvio a incorporarse del manejo de las aguas.
Es un dolor Excmo. Señor el ver que las aguas no se manejan con aquel interes que las manejava aquella Junta, y lo motivan, sin duda ninguna, el que se componia de los principales Hacendados del Pueblo; esto obligo al esponente a presentar al Ayuntamiento el Memorial que a la letra dice assi: “Muy Iltre. Sr.: Don Fernando Gil, natural y vecino de la presente villa de Calanda, con el mayor respeto a V.S. Espone; que en el año 1817 se establecio en esta villa una Junta llamada de Regantes. La que fue aprovada por Excmo. Real Acuerdo; dicha Junta es de publico y notorio que la componian los sugetos mas pudientes del Pueblo, y de consiguiente desocupados, porque todo su cuidado y esmero lo ponian en que las acequias estuvieran bien distribuidas como asi sucedia; tambien es cierto que esta Junta fue disuelta en el año 1823, sin formalidad alguna, y en medio de un desorden y por una porcion de Hombres que la mayor parte no tenian nada que regar; Desde dicha fecha, se encargo el Iltre. Ayuntamiento de la direccion de las aguas, comision pesada a la verdad, atendiendo a las muchas ocupaciones del Ayuntamiento, y a las particulares de cada individuo en su casa; Por lo que A V.S. suplico, se digne poner en posesion a la Junta de Regantes, como lo estava en el año 1823 quando fue disuelta, y de no verificarlo, devolver al suplicante este Recurso con el Decreto que V.S. tenga por conveniente, para los fines que le comvengan = Calanda 2 de Nobiembre de 1832”.
Mas sin embargo de haver pasado 17 días, y deverse juntar el Ayuntamiento dos veces cada semana segun ordenes, no ha providenciado cosa alguna. Por tanto A V.ª Exc.ª rendidamente suplico tenga a bien mandar al Ayuntamiento de esta villa, ponga a la Junta de Regantes en posesion del uso y exercicio de sus funciones, como lo estava quando fue disuelta; gracia que espero conseguir de la rectitud de V.ª Exc.ª. Calanda, 18 de Nobiembre de 1832. Don Fernando Gil -rubricado. Lo presenta Alejos Domper -rubricado-.
Excmo. Sr. Real Acuerdo de esta Provincia.
El expediente termina con el Auto del Acuerdo General del Regente y oidores de la Real Audiencia por el cual dictaminan que tanto Don Pedro Pastor -residente en Calanda y Administrador General de la Encomienda de Alcañiz- como el Ayuntamiento de la villa informen a la menor brevedad lo que se les ofrezca y parezca sobre el contenido del recurso, y venidos los informes pasará a la vista del Fiscal de S. M. Dicho auto se notificó al procurador de la parte denunciante.
Nota: Don Fernando Gil pertenecía a una familia de propietarios calandinos, algunos de sus miembros -Miguel Gil y Antonio Gil- ocuparon los puestos de Regidor y de Personero del Común en el Ayuntamiento de 1807 junto con el Alcalde primero Don Pedro Cascajares, y Don Joaquín Gasque de Gasque, Diputado del Común.