DOCUMENTACIÓN HISTÓRICA · MATRIMONIOS · SIGLO XVIII
Matrimonio en la cárcel de Zaragoza
El singular enlace de Tomás Echecopar y la calandina Miguela La Espina, celebrado en el oratorio de las cárceles reales de Zaragoza en agosto de 1750.
Área de identificación
Resumen
El registro parroquial conserva memoria de un matrimonio poco habitual: una joven natural de Calanda se desplazó hasta Zaragoza para contraer matrimonio con su prometido mientras este permanecía preso en las cárceles reales. El enlace se celebró el 6 de agosto de 1750 y fue posteriormente completado con la velación y bendición matrimonial en Calanda.
Cronología del enlace
El provisor y vicario general del arzobispado de Zaragoza autoriza que el matrimonio pueda celebrarse en el oratorio de las cárceles reales.
Tomás Echecopar y Miguela La Espina contraen matrimonio en el oratorio de las cárceles reales.
La documentación permite situar posteriormente al matrimonio en Calanda.
Los esposos reciben en la parroquia de Calanda las ceremonias matrimoniales correspondientes.
Personas citadas
| Nombre | Identificación | Papel |
|---|---|---|
| Tomás Echecopar | Natural de Atterey, diócesis de Olorón | Contrayente |
| Miguela La Espina | Natural de Calanda | Contrayente |
| Pedro Echecopar | Padre de Tomás | Filiación |
| Joanna Regina | Madre de Tomás | Filiación |
| Vicente La Espina | Padre de Miguela | Filiación |
| Margarita Lasmarías | Madre de Miguela | Filiación |
| Miguel Ausejo | Notario | Intervención documental |
| Joseph López | Regente de la cura del Pilar | Celebra y certifica el matrimonio |
| Alberto Momberte | Residente en Zaragoza | Testigo |
| Mathias Bernabé | Residente en Zaragoza | Testigo |
Partida de matrimonio
El registro parroquial conserva el despacho que permitió celebrar el matrimonio en Zaragoza y la certificación de la posterior velación en Calanda.
Por orden del señor don Astorquiza, provisor y vicario general de la ciudad y arzobispado de Zaragoza, se expidió en Zaragoza, el 5 de agosto de 1750, despacho para que el vicario o regente de la cura de la iglesia metropolitana de Nuestra Señora del Pilar pudiera celebrar el matrimonio en la capilla u oratorio de las cárceles reales.
Allí se encontraba Tomás Echecopar, mancebo, hijo de Pedro Echecopar y Joanna Regina, natural de Atterey, en la diócesis de Olorón.
La contrayente era Miguela La Espina, mujer moza, hija de Vicente La Espina y Margarita Lasmarías, natural de Calanda.
El despacho fue autorizado ante Miguel Ausejo y permitió que el matrimonio se celebrase en el oratorio de las cárceles reales de Zaragoza.
En cumplimiento de dicho mandato, el 6 de agosto de 1750, el regente de la cura de Nuestra Señora del Pilar desposó a Tomás Echecopar y Miguela La Espina en la capilla u oratorio de las cárceles reales.
Estuvieron presentes como testigos Alberto Momberte y Mathias Bernabé, residentes en Zaragoza.
La certificación fue suscrita por el licenciado Joseph López, regente de la cura del Pilar.
Posteriormente, el despacho y la certificación fueron presentados en Calanda e incorporados al correspondiente registro parroquial.
Finalmente, el 19 de abril de 1751, Tomás Echecopar y Miguela La Espina recibieron en la iglesia parroquial de Calanda la velación y bendición matrimonial conforme al rito eclesiástico.
Documento gráfico
De Zaragoza a Calanda
Un matrimonio dentro de una cárcel
La singularidad del documento reside en el lugar de celebración. Tomás se encontraba preso y fue necesaria una autorización eclesiástica para que el matrimonio pudiera celebrarse en el oratorio de las cárceles reales.
La culminación del matrimonio
La documentación parroquial registra posteriormente a los esposos en Calanda, donde recibieron la velación y bendición matrimonial.
Un origen ultrapirenaico
La partida identifica a Tomás Echecopar como natural de Atterey, en la diócesis de Olorón, dato que sitúa su procedencia al otro lado de los Pirineos.
Zaragoza y Calanda
Un mismo asiento reúne documentación producida en Zaragoza y su posterior incorporación al registro parroquial calandino.
La familia Echecopar–La Espina
Tras el matrimonio, la documentación parroquial permite seguir la presencia de la familia en Calanda. La entrada original recoge además información genealógica posterior sobre sus descendientes.
Según la información reunida en la publicación, los tres hijos conocidos del matrimonio fallecieron durante la infancia.
Memoria documental
Fuente y referencias
Licencia
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