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El arco de San Roque

21/03/2020
3 min lectura

Dibujo de portada : Miguel Pérez Timoneda.

Vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en el cielo y luego vente conmigo“.

Cada 16 de agosto, efeméride de San Roque, los vecinos de Calanda acuden al oratorio situado en el portal llamado de San Roque para celebrar todo tipo de actos profanos y religiososo.

La construcción de arco de San Roque remonta al siglo XVIII , perido en el cual Calanda se beneficia de una fase de expansión demográfica. Ante la necesidad de alojar a los nuevos pobladores, las autoridades locales deciden prolongan las calles, edificándose nuevas casas a lo largo de llas vías de comunicación.

Es en ese momento histórico en el cual en las calles del horno y de la Carnicería, las actuales calle San Roque y calle General Cascajares (calle Crespo), son derruidos los corrales y las tapias que cercan Calanda por la zona norte. A medida que van edificándose los edificios, las dos vías toman una dirección convergente que desemboca en una placeta que da salida las eras que dominan Calanda.

En una época en que por las noches se cierran los portales de los pueblos, el ayuntamiento proyecta levantar un tercer portal. Desde el portal de las Cantarerías sale el camino en dirección la Sierra, desde el Portal de Valencia ( situ en la plaza Mayor) se toma el camino hacia tierras Valencianas. La creación del portal de San Roque viene a completar el cerco de la villa, da salida al transporte hacia el camino de Zaragoza, es escenario de entradas y bastión en la defensa.

El ensanche de Calanda proyectado en el siglo XIX, a lo largo del eje que va de la calle Ramón y Cajal hacia el Humilladero, tiene por consecuancias la destrucción de los primitivos portales de Calanda. Mientras, el Arco de San Roque, al quedar al margen de los planos urbanísticos decimónicos, logra resistir a las envestidas de la modernidad, y por suerte, pervive erguido, convirtiendose en una de las principales joyas arquitectónicos de Calanda.

La fábrica de la base del edificio es piedra de sillar labrada. Los acceso exteriores lo conforman dos arcos de medio punto que descargan las fachadas del edificio. El interior del portal no es de bóveda de cañon sino un techo plano que deja aparente los maderos que sustentan el piso superior.

Las dovelas del arco, conforme a la tipología arquitectónica local, usa del ladrillo en lugar de la piedra de uso más común en el Bajo Aragón.

A la Izquierda de la fachada Sur se encuentra en altura una puerta que da acceso al piso superior y a una sala contígua al santuario que fue la habitación del ermitaño a cargo del oratorio. En la parte distal, corona el edificio un campanario . La memoria colectiva recuerda a Gallinat como uno de los últimos ermitaños que residieron en el portal.


© 2019 Grupo de Estudios Calandinos.
© 2019 Textos y fotografías, sus autores.

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