3 de enero de 1932
El Ayuntamiento regula la recaudación de los arbitrios del matadero y acuerda intervenir en los lavaderos públicos para proteger a las mujeres del frío.
Los acuerdos de la sesión
Recaudación del matadero y las carnes
El Ayuntamiento decidió establecer las condiciones para adjudicar la recaudación de los arbitrios correspondientes al macelo público —el matadero municipal— y las carnes frescas.
Mejoras en los lavaderos públicos
A propuesta del concejal Mariano Bernal Agud, se acordó eliminar o reducir las corrientes de aire existentes en los lavaderos públicos debido a las quejas de numerosas mujeres por el frío.
Calanda comienza 1932
La primera sesión documentada de enero de 1932 nos introduce en la administración cotidiana de Calanda durante los primeros meses de la Segunda República. Frente a los grandes debates políticos del periodo, las actas municipales muestran una realidad mucho más inmediata: ingresos municipales, servicios públicos y pequeños problemas que afectaban diariamente a los vecinos.
La sesión estuvo presidida por el alcalde Joaquín Cólera Clemente. Actuó como secretario accidental Pedro Rodríguez Lasheras, debido a la ausencia justificada del secretario propietario.
Tras declararse abierta la reunión, se procedió a la lectura del acta de la sesión anterior, que fue aprobada por la corporación. A continuación se abordaron únicamente dos asuntos.
El matadero municipal y las carnes frescas
El primer acuerdo tenía un carácter esencialmente fiscal. El Ayuntamiento debía organizar la recaudación de los arbitrios del macelo público y de las carnes frescas.
La corporación acordó redactar unas condiciones para permitir que los vecinos que reunieran determinados requisitos pudieran aspirar al cargo de recaudador.
Según el acta, podían concurrir los vecinos mayores de 25 años, en pleno ejercicio de sus derechos civiles y que, además, reunieran las condiciones que la corporación considerase necesarias.
La adjudicación debía realizarse el 17 de enero de 1932.
El acuerdo preveía asimismo cumplir previamente los trámites reglamentarios de exposición pública.
Las mujeres y el frío de los lavaderos públicos
El segundo acuerdo nos acerca directamente a la vida cotidiana de las mujeres de Calanda.
El concejal Mariano Bernal Agud planteó un problema aparentemente modesto, pero de evidente repercusión social: las fuertes corrientes de aire de los lavaderos públicos.
El acta justifica expresamente la intervención:
Antes de la generalización del agua corriente y de las lavadoras domésticas, el lavadero constituía una infraestructura fundamental para numerosas familias. El lavado de la ropa recaía principalmente sobre las mujeres, por lo que las condiciones físicas de estos espacios incidían directamente sobre su trabajo cotidiano.
La corporación acordó interrumpir las corrientes de aire y concedió al alcalde amplias facultades para decidir la solución técnica.
La frase resulta especialmente interesante porque indica que Joaquín Cólera poseía, según sus compañeros de corporación, conocimientos técnicos suficientes para dirigir la intervención.
Lo que nos cuenta esta acta
La sesión del 3 de enero es breve, pero resulta significativa para reconstruir el funcionamiento cotidiano del Ayuntamiento.
La hacienda municipal
El primer acuerdo muestra la importancia de los arbitrios municipales como fuente de financiación. Productos de consumo cotidiano, como la carne, estaban vinculados a mecanismos locales de fiscalidad cuya recaudación debía organizar y supervisar el Ayuntamiento.
Los servicios públicos
El segundo acuerdo refleja una función diferente de la corporación: el mantenimiento y mejora de las infraestructuras utilizadas por la población.
Una fuente para la historia de las mujeres
La referencia a las quejas de «muchas mujeres» tiene un interés especial. Las actas municipales suelen recoger a las mujeres de forma indirecta, pero este acuerdo permite documentar su presencia cotidiana en los lavaderos y, sobre todo, que sus reclamaciones llegaron hasta el pleno municipal y dieron lugar a una actuación concreta.
Asistentes
Alcalde y presidente
Vocal
Vocal
Vocal
Vocal
Vocal
Secretario accidental
Transcripción del acta
Se reproduce a continuación el contenido del acta. Se han desarrollado los errores evidentes producidos durante la transcripción digital y se ha incorporado puntuación para facilitar la lectura, sin alterar el contenido esencial del documento.
En Calanda, a 3 de enero de 1932, siendo la hora señalada en la convocatoria al efecto, reuniéronse los señores expresados al margen, con el fin de celebrar sesión ordinaria.
Bajo la presidencia del señor alcalde don Joaquín Cólera Clemente, con mi asistencia, el secretario accidental don Pedro Rodríguez Lasheras, por ausencia justificada del propietario, el señor presidente manifiesta a los reunidos que quedaba abierta la sesión, ordenando se diese lectura al acta anterior, que por unanimidad fue aprobada.
Y acto seguido recayeron los siguientes acuerdos:
Primero. Que se formen unas estipulaciones en el sentido que todo vecino mayor de 25 años que se halle en pleno goce de sus derechos civiles y reúna las condiciones necesarias, a juicio de la Corporación, pueda optar a desempeñar el cargo de recaudador de los arbitrios de macelo público y carnes frescas de este Ayuntamiento, adjudicándose el día 17 de los corrientes al mejor postor, mejor dicho, el que por menor tanto por ciento se comprometa a desempeñar dicha administración, previo los trámites reglamentarios de exposición al público y demás.
Lavadero y coladas.
Segundo. A propuesta del señor concejal don Mariano Bernal Agud, se acuerda interrumpir las corrientes de aire existentes en los lavaderos públicos, por quejarse muchas mujeres del frío que en ellos hace, concediendo luego pleno poder al señor alcalde por ser perito en dicha materia.
Y no habiendo más asuntos de que tratar se dio por terminada la presente, de que yo, el secretario accidental, certifico.
Joaquín Cólera — Alcalde
Vocales:
José Ariño
Mariano Aznar
Juan Celma
José González
Antonio Herrero
Pedro Rodríguez — Secretario
Fuente documental
Archivo Municipal de Calanda.
Libro de Actas del Ayuntamiento de Calanda.
Tomo 2, folio 1.
Sesión ordinaria de 3 de enero de 1932.
Transcripción: GREC.
GREC, «3 de enero de 1932. Pleno municipal», CalandaGREC.
Licencia CC BY-NC-SA 4.0.
