ARQUITECTURA Y URBANISMO · PATRIMONIO RELIGIOSO · CALANDA
Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza
Historia, fábrica, dotación artística y restauraciones de uno de los principales monumentos arquitectónicos de Calanda.
Resumen
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza ocupa un lugar preeminente en la Plaza Mayor de Calanda y constituye uno de los principales referentes arquitectónicos de la villa.
El edificio actual fue levantado durante el siglo XVII sobre el solar de un templo medieval. Las obras se concertaron en 1642 y la primera piedra se colocó el 23 de noviembre de 1643. La fábrica fue finalizada hacia 1650 y el templo se inauguró el 27 de septiembre de 1651.
A comienzos del siglo XVIII fue necesario intervenir sobre la cúpula, que amenazaba ruina. El culto se trasladó temporalmente al templo del Pilar y a la iglesia de San Miguel. Las obras de reforma y decoración continuaron hasta aproximadamente 1730.
La parroquia reunió un importante conjunto de retablos, imágenes, ornamentos y objetos de culto. Buena parte de este patrimonio desapareció durante el incendio y saqueo de 1936. Las restauraciones posteriores permitieron recuperar el uso religioso del edificio, pero no su antigua riqueza artística.
Área de identificación
| Denominación | Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza |
|---|---|
| Localización | Plaza de España, Calanda |
| Tipología | Arquitectura religiosa y parroquial |
| Origen | Templo medieval anterior al edificio actual |
| Inicio de la nueva fábrica | 1642 |
| Primera piedra | 23 de noviembre de 1643 |
| Finalización | 1650 |
| Inauguración | 27 de septiembre de 1651 |
| Maestros albañiles | Francisco Lasso y Jusepe Latorre, según el contrato de 1642 |
| Instituciones relacionadas | Consejo de la villa y Orden de Calatrava |
| Última intervención reseñada | 2006 |
Los orígenes de la parroquia
La primitiva iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza fue fundada durante el reinado de Juan II de Aragón, a instancia de mosén Pedro Núñez Cabeza de Vacca, entonces señor de Calanda.
El templo ocupaba un solar situado en los límites del antiguo extrarradio de la población. Formaba parte de un conjunto monumental constituido por la plaza porticada, el desaparecido Portal de Valencia, diferentes casas y corrales.
A espaldas del edificio se encontraban el claustro y el cementerio. El claustro, además de su función religiosa, servía como lugar de sepultura para los cristianos viejos. El denominado cementerio común ocupaba buena parte de la actual plaza de la Hoya y acogía a los difuntos de la comunidad mudéjar.
Las primeras referencias documentales
Las primeras noticias escritas se encuentran en la visita realizada por fray Cubero en 1526 y en las visitas pastorales de 1549 y años posteriores. Estas fuentes describen principalmente los bienes materiales existentes en el templo.
La visita de 1590, realizada por Torrellas y Merlo por encargo de la Orden de Calatrava, proporciona una descripción más precisa del edificio. La iglesia tenía planta rectangular y se accedía a ella por un cobertizo de madera apoyado sobre cuatro pilares de piedra.
“Luego se entra en la iglesia y tiene tanta necesidad de repararla, y con gran diligencia y brevedad, que la tardanza corre peligro evidente, porque la pared donde está el altar va perdida y con puntales la sostienen”.
Fuente: AHN, Órdenes Militares, visita de 1590.
La portada era de arco de piedra y la puerta, realizada en madera de pino, estaba protegida por una chapa de hierro con letras arábigas. Sobre el arco se encontraba un pequeño retablo con la figura de San Juan y los escudos de la Orden de Calatrava y del comendador Adam von Dietrichstein.
A finales del siglo XVI el deterioro del edificio obligó a mosén Nicolás Lozano a trasladar temporalmente el culto a la iglesia de San Miguel.
La construcción de la nueva iglesia
Tras la concesión de la Carta puebla de 1628, el Consejo de la villa planteó a la Orden de Calatrava la necesidad de construir un templo con capacidad suficiente para acoger al conjunto de los vecinos.
Calatrava cedió al Consejo los suelos y patios situados alrededor de la antigua parroquia. La construcción fue presupuestada en 100.000 reales de plata, equivalentes a 200.000 sueldos jaqueses.
El 12 de marzo de 1642 se concertó la fábrica de la nueva iglesia parroquial con los maestros albañiles Francisco Lasso y Josef Latorre por 100.000 reales de plata.
Fuente citada en la entrada original: AHN, Órdenes Militares, visita de 1719.
A partir del 1 de mayo de 1642 se concedió a los maestros un plazo de ocho años para concluir el edificio. Durante los trabajos residieron en Calanda y recibieron autorización para obtener del término la madera, la piedra de cantería y la cal necesarias.
En abril de 1642 comenzaron la demolición y el desescombro de los patios sobre los que se levantaría la nueva iglesia. El Consejo encargó estos trabajos al calandino Cristóbal Benatón.
La primera piedra fue colocada el 23 de noviembre de 1643, festividad de San Clemente Papa. La ceremonia contó con la presencia de los jurados de la villa y quedó registrada por Joseph Herrero, maestro en Artes, licenciado en Teología y vicario de Calanda.
Modelos y soluciones arquitectónicas
El proyecto estructural se inspiró directamente en la iglesia parroquial de Alloza. Según la documentación contractual, algunos elementos concretos debían tomar como referencia otros edificios religiosos de Zaragoza y Alcañiz.
Iglesia parroquial de Alloza
Sirvió como modelo general para la forma y disposición de la nueva iglesia parroquial de Calanda.
Colegio de la Trinidad de Zaragoza
Las bóvedas y ventanas debían seguir soluciones semejantes a las empleadas en este edificio.
Santa Lucía de Alcañiz
Las bóvedas del coro, del claustro y de la sacristía, así como determinados elementos del antepecho, tomaban esta iglesia como referencia.
Materiales locales
La fábrica utilizó madera, piedra de cantería y cal extraídas del término de Calanda con autorización de la villa.
El edificio contaba inicialmente con una cúpula situada probablemente sobre el presbiterio. En 1720, con menos de un siglo de antigüedad, la cúpula amenazaba ruina y ponía en peligro el conjunto de la iglesia.
Para evitar daños se trasladó el Santísimo Sacramento al templo del Pilar. La parroquia permaneció allí durante dos años y posteriormente fue trasladada durante otro año a la iglesia de San Miguel.
El Ayuntamiento y el vicario Pascual Herrero ordenaron desmochar la iglesia, eliminando la cúpula para conservar el resto de la construcción. En 1729 Juan Crespo, natural de Argente, todavía trabajaba en las decoraciones de estuco. El culto se reanudó hacia 1730.
Cronología histórica
Dotación artística y bienes de culto
La parroquia contó con un importante patrimonio mueble. En 1734 el maestro Bernardo Turrull instaló un órgano. Para ganar espacio fue necesario adquirir una casa colindante perteneciente a Juan Navarro.
La sacristía ocupaba el mismo espacio que en la actualidad y estaba dotada de los ornamentos y objetos litúrgicos necesarios. Entre ellos destacaba una gran cruz parroquial guarnecida de plata, donada por el infante Antonio Pascual, comendador de Alcañiz, actualmente desaparecida.
El altar mayor estaba presidido por Nuestra Señora de la Esperanza y San Miguel. A ambos lados figuraban San Pedro, San Pablo, San Leoncio y San Nicolás. Según el texto original, sus esculturas y mazonería costaron 40.000 duros y el dorado posterior, 12.000.
Retablos, advocaciones y cofradías
Antes de 1936, la iglesia contaba con doce retablos laterales, además del altar mayor del presbiterio. Muchos estaban vinculados a cofradías, oficios y familias de la villa.
La Guerra Civil y la pérdida del patrimonio
En 1936 la iglesia fue incendiada. Sus altares fueron destruidos, las sepulturas saqueadas y el edificio quedó desprovisto de la práctica totalidad de sus elementos decorativos, conservándose principalmente la estructura arquitectónica.
Durante la contienda el templo tuvo diversos usos, entre ellos el de almacén de materiales y comestibles. En la fachada orientada hacia la plaza de España se abrieron puertas en los espacios correspondientes a las antiguas capillas para facilitar el acceso a las nuevas dependencias.
Restauración y últimas intervenciones
Después de la Guerra Civil comenzaron los trabajos de restauración. Durante los primeros años, debido a la escasez económica, el interior permaneció prácticamente desprovisto de ornamentación.
En 1956 se encargó a los hermanos Albareda un nuevo retablo mayor, inspirado en la fisonomía del desaparecido y con una disposición semejante de santos. La obra fue ejecutada por fases y quedó terminada a comienzos de la década de 1960.
El resto de la iglesia recibió imágenes seriadas procedentes de la factoría religiosa de Olot, colocadas sobre sencillas baldas de mármol. Algunas mantienen aproximadamente la ubicación de las antiguas advocaciones, como San Antón, San Blas y el Sagrado Corazón.
La capilla del Santísimo está presidida por un cuadro-retablo de la Última Cena. A ambos lados se conservan dos cuadros del siglo XVIII que sobrevivieron a la guerra, aunque el texto original señala su necesidad de restauración.
Intervención de 2006
En 2006 se sanearon los arranques de los muros y pilares para combatir la humedad. También se restauró el zócalo de piedra y se limpiaron las fachadas mediante procedimientos mecánicos. El interior fue pintado en tonos verdes como referencia a la advocación de la Esperanza.
Durante esta intervención se policromaron los ángeles de la ventana situada a los pies del templo. Según la anécdota recogida en la página, el pintor, admirador de Antonio Machín, solicitó permiso para representar uno de los ángeles con rasgos negros en alusión a la canción Angelitos negros.
Posteriormente se colocaron cortavientos de madera en las puertas de acceso, financiados mediante donaciones de los fieles.
La parroquia en otros idiomas
Version française
Paroisse de Notre-Dame de l’Espérance
Vous voici en face de l’église paroissiale de Calanda. La construction de l’église débute en 1642. Après la démolition de l’ancien temple médiéval, le Conseil de la ville charge les maîtres bâtisseurs Lasso et Latorre de reconstruire l’église sur les ruines de l’édifice antérieur.
Le bâtiment s’inspire notamment de l’église paroissiale d’Alloza, du collège de la Trinité de Saragosse et de différents modèles religieux d’Alcañiz.
Durant la guerre civile de 1936-1939, l’intérieur fut saccagé. Les restaurations postérieures ne permirent pas de récupérer la richesse artistique disparue. Le retable majeur actuel fut réalisé par les frères Albareda.
L’église constitue également un centre essentiel des célébrations religieuses de la Semaine sainte de Calanda. La célèbre Rompida de la Hora se déroule devant ses portes.
English version
Our Lady of Hope Parish Church
The present parish church of Calanda began to be built in 1642, after the demolition of the earlier medieval temple. The Town Council commissioned the builders Lasso and Latorre to construct the new church on and around the former site.
Its design drew on the parish church of Alloza, the Trinity College in Zaragoza and other architectural models from Alcañiz.
The interior was looted and destroyed during the Spanish Civil War. Later restorations returned the building to religious use, although they could not recover its former artistic wealth. The present main altarpiece was produced by the Albareda brothers.
The church remains a central setting for Calanda’s Holy Week celebrations. The famous Rompida de la Hora takes place in front of the building.
Autoría
Texto
Daniel Aguilar Sanz y Lorenzo Gasca Castán.
Dibujo
Amadeu Andrés García, 2019.
Fotografías
Fundación Quílez Llisterri.
Bibliografía y fuentes documentales
- ALLANEGUI Y LUSARRETA, Vicente: Apuntes históricos sobre la Historia de Calanda, Ayuntamiento de Calanda, Parroquia de la Esperanza e Instituto de Estudios Turolenses, 1998.
- CEAMANOS LLORENS, Roberto y MATEOS ROYO, José Antonio: Calanda en la Edad Moderna y Contemporánea, Instituto de Estudios Turolenses, 2005.
- GARCÍA MIRALLES, Manuel: Historia de Calanda, Valencia, 1969.
- THOMSON LLISTERRI, Teresa: «El arte barroco en la comarca del Bajo Aragón», en José Ignacio Micolau Adell y Teresa Thomson Llisterri, coordinadores, Comarca del Bajo Aragón, Colección Territorio, número 18, Gobierno de Aragón, 2005, páginas 151-167.
- Archivo Histórico Nacional, Órdenes Militares: visitas de 1590 y 1719.
- Archivo Histórico Municipal de Alcañiz: protocolo notarial de Macario Lázaro Gómez, 1642.
- Archivo Parroquial de Calanda: libro M1, folio 305.
Nota editorial
Cita recomendada: Daniel Aguilar Sanz y Lorenzo Gasca Castán, «Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza», Grupo de Estudios Calandinos, edición digital revisada.