La iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza

28/10/2019
12 min lectura

Daniel Aguilar Sanz – Lorenzo Gasca Castán

Dibujo de Amadeu Andrés García

La iglesia de nuestra señora de la Esperanza se levanta en la Plaza de España de Calanda, contigua a la casa de la Villa, en la intersección entre la calle general Cascajares y calle Mayor.

La primitiva iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza.

El solar acogió en tiempos pretéritos la primitivas iglesia parroquial fundada en durante el reinado de Juan II, por Mosén Pedro Núñez Cabeza de Vacca, Señor de Calanda. La iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza, situada en los límites del extrarradio de Calanda, caera paulatinamente en ruina. A partir de 1580 la celebración de los oficios se traslada a la ermita de San Miguel.

En el año 1590, los visitadores Torrellas y Merlo, comisionados por la orden de Calatrava, dejan patente el mal estado de conservación del edificio:

Tiene un retablico cubierto, de pino, con su crucifijo y las imágenes de nuestra Señora y la primera portada está de arco de piedra y la puerta de pino serrada, con una chapa de hierro y en ella letras arábigas, y por de fuera, encima del arco, un retablico con una figura de San Juan y las armas de Calatrava y del comendador Diatristán. Y prosiguiendo ay dos portales con cuatro pilares de piedra y un corral cercado de tapias. Y a mano izquierda del portal una puerta con una escalera, se sube a un aposento. Luego se entra en la iglesia y tiene tanta necesidad de repararla, y con gran diligencia y brevedad que la tardanza corre peligro evidente, porque la pared donde está el altar va perdida y con puntales la sostienen y, si cayese, se echaría a perder el retablo nuevo y bueno y custodia donde está el Santísimo Sacramento. Y asimismo la torre ha menester gran reparo” . [AHN OO.MM visita 1590]

La construcción de iglesia parroquial (1642)

Tras la concesión de la Carta puebla en 1628, el Consejo de la villa plantea a la orden de Calatrava la imperiosa necesidad de construir un templo con capacidad para acoger al conjunto de los vecinos. Calatrava cede al Consejo los suelos y los patios situados alrededor de la antigua parroquial y presupesta para ello 100.000 reales de plata.

[…] por escrito que pasó antes Lázaro Macario Gómez escribano real y vecino que fue de la dicha villa hasta el día doce del mes de marzo del año de  1642 se concertó la fábrica de la nueva iglesia parroquial de esta villa por por su Consejo con los maestros albañiles Francisco Lasso y Josef Latorre en 100.000 reales de plata [AHN OO.MM visita 1719].

La fábrica de la iglesia se encarga Pedro Lasso de Muniesa y a Jusepe Latorre de Montalbán. La obra es presupuestada en 200.000 sueldos jaqueses (100.000 reales de plata). Se da a los maestros albañiles, a partir del 1 de mayo de 1642, un término de 8 años para concluir la obra.

El diseño estructural de la iglesia se inspira directamente de la parroquial de Alloza cuya fábrica fue obra del padre de Francisco Lasso, e integra diversos elementos arquitectónicos tomados de iglesias de Zaragoza y Alcañiz. Las ventanas se abrirán conforme al modelo de la iglesia del colegio de la Trinidad de Zaragoza, las bóvedas del claustro serán similares a las de Santa Lucía de Alcañiz (Fqll).

[…] Francisco Laso y Jusepe Latorre la han de hacer, por su cuenta y gasto, una Iglesia en la villa de Calanda en donde les señalaren el puesto los jurados de dicha villa de Calanda en la propia forma y manera que está la iglesia de la villa de Alloza […] que el cuaderno de las bóvedas y ventanas sea como lo está el de la iglesia del colegio de la Trinidad de la ciudad de Zaragoza[..] las bóvedas del coro, del claustro, y sacristía sean conforme a la bóveda principal con los cortados y antepecho del coro haya de estar y esté conforme lo está en la iglesia de Santa Lucía de Alcañiz. [AHMA. Protocolo notarial Macario Lázaro Gómez (1642)]

Iglesia de Alloza

En abril de 1642 se inician los trabajos de demolición y desescombro de los patios sobre los cuales se levantará la nueva iglesia. El Consejo encarga al calandino Cristobal Benatón llevar a cabo los derribos.

La primera piedra de la nueva parroquial  se colocará meses más tarde, el 23 de noviembre de 1643 .

En 23 de noviembre año 1643 día de San Clemente Papa, en la villa de Calanda, con asistencia de los Jurados Pedro […] y Miguel Vallés se hizo la ceremonia que manda el manual y le echó la primera piedra en la iglesia el maestre Fr. Lasso. Y por ser verdad hice esta memoria dicho día, mes y año. Joseph Herrero, maestro en Artes y Licenciado en theologia y vicario de Calanda. [APC, M1 folio 305]

Entre 1642 y 1650 Lasso y Latorre toman Calanda como residencia, se les da licencia para sacar del término los maderos, las piedras de cantería y la cal, necesarios a la fábrica de la iglesia parroquial. La obra se dará por finalizada en 1650 y se inaugurará el 27 de septiembre de 1651.

Dotación artística

En cuanto a su dotación artística, contaba con órgano instalado en 1734 por el maestro Bernardo Turrull; para su instalación se ganó espacio comprando una casa colindante a la parroquia perteneciente a Juan Navarro.

La sacristía, era la misma que la actual dotada con los ornamentos y jocalias necesarias para el culto, donde destacaba la gran cruz parroquial guarnecida de plata, donada por el infante Antonio Pascual, comendador de Alcañiz; hoy en día desaparecida.

El edificio contaba en su cerramiento superior con una proporcionada cúpula que con casi toda seguridad estaba colocada sobre el presbiterio. En 1720 con menos de un siglo de antigüedad la misma amenazaba ruina y por tanto ponía en peligro toda la construcción. Para evitar daños materiales y personales el culto se traslada al Pilar, como atestigua el traslado del Santísimo Sacramento. Dos años estuvo establecida la parroquia en el templo del Pilar, y aún un tercero en que se trasladó a la iglesia de San Miguel.

En este periodo, por orden del Ayuntamiento de la Villa y el Vicario Pascual Herrero se comenzaron las obras para desmochar la parroquia eliminando la cúpula y salvar así el resto de la construcción. En 1729 aún estaban finalizando las obras pues aparece en los documentos parroquiales Juan Crespo, natural de Argente, que se encontraba realizando las decoraciones de estuco. Una vez finalizada la reforma, se reanudan los cultos en la parroquia de la Esperanza, en torno a 1730.

Su patrimonio mueble era destacable contando con doce retablos, más el mayor del presbiterio. El primero de ellos era el de Santa Águeda y las Ánimas del Purgatorio, con un origen gremial en el oficio de los colmeneros.

El segundo dedicado a San Blas, presidido por un lienzo de grandes dimensiones, estaba al cuidado de la cofradía de los alfareros, con sede en la ermita de San Blas que preside todavía hoy el barrio de las Cantarerías. En el sagrario del retablo se encontraba una reliquia del santo obispo.

El tercero dedicado a la advocación del Amor Hermoso, curiosamente en estilo gótico, incorporado en 1888. Contaba con asociación propia de más de 600 integrantes femeninas. En este retablo se celebraban en Calanda los cultos propios del mes de mayo, o mes de María.

El cuarto también gótico, dedicado al Sagrado Corazón e instalado en 1893. Contaba con su propia cofradía con cerca de 700 socios. El quinto estaba dedicado al Rosario, el mejor de la parroquia según los Apuntes de Mosén Vicente. Tenía igualmente cofradía propia que con el tiempo se acabó fusionando con la de San Valero.

El sexto dedicado a San Juan sin cofradía, se trataba de un patrocinio privado de una familia desconocida que se enterró en la misma hasta 1701. El séptimo como el anterior de mecenazgo privado en este caso de la familia Peralta, y estaba dedicado a la Soledad de María.

Un octavo dedicado a Santa Ana que por estar dejado del cuidado de ninguna cofradía fue sustituida su titular por la Virgen del Carmen en 1906. El noveno advocado a San Antonio Abad, tenía una cofradía numerosa, la de los labradores de la villa. Es la más poderosa económicamente al punto de sufragar gastos parroquiales durante la primera república.

Un décimo, era más humilde dedicado a Santa Bárbara y San Marcos, con cofradía instalada en la ermita del mismo nombre.

El número once dedicado a la Comunión, lo que hoy se conoce como capilla del Santísimo. La cúpula fue pintada en 1908, sin que se conserven hoy en día estas pinturas. En esta capilla se albergaba también un Ecce Homo de bulto, procedente del Convento del Desierto. El doceavo dedicado al Santo Cristo que ya aparece en las visitas arzobispales en 1682.

Finalmente, el altar mayor, colocado en el presbiterio, presidido por la Virgen de la Esperanza y San Miguel, estando flanqueado por San Pablo y San Pedro, San Leoncio y San Nicolás. Sus esculturas y mazoneria costaron 40.000 duros y su posterior dorado 12.000 duros.

Guerra Civil

Este extenso patrimonio desapareció en 1936 cuando la iglesia fue incendiada, destruidos sus altares y saqueadas sus tumbas; quedando el edificio desprovisto de todo elemento decorativo y conservando solo lo arquitectónico.

Durante este periodo, el edificio tuvo diversos usos como el de almacén de materiales y comestibles. En la fachada que se abre a la plaza de España se colocó en cada espacio correspondiente a cada capilla una puerta para facilitar el acceso a sus nuevas dependencias.

  • Restauración y últimas intervenciones

Trascurrida la Guerra Civil, se comenzaron las obras para su restauración. Durante los primeros años dada la penuria económica el edificio permaneció desprovisto prácticamente de cualquier elemento decorativo.

Fue al calor del auge económico de los años 50, cuando se proyectó un nuevo retablo que sustituyera al anterior. Sus trazas se inspiran en la fisonomía del desaparecido, incluso con los mismos santos. Por lo tanto, el actual retablo puede darnos una imagen aproximada del retablo primigenio. Se encargó a los hermanos Albareda en 1956, fue construido por fases siendo finalizado a principios de los años 60.

El resto de la iglesia fue ocupada por imágenes producidas en serie en la conocida factoría religiosa de Olot. Estas esculturas de dudoso valor artístico están colocadas sobre simples baldas de mármol blanco sin ornamento alguno. Su ubicación nos aproxima a la misma de los antiguos retablos, pues en cierta medida se corresponde; podemos encontrar la imagen de San Antón, de San Blas, del Sagrado Corazón y otras de las enumeradas.

La capilla del Santísimo, está presidida por un cuadro-retablo de la última cena producido recientemente. Lo flanquean dos cuadros dieciochescos que sobrevivieron a la contienda, aunque su estado precisa de una restauración.

Su última intervención es de 2006. Donde se sanearon los arranques de los muros y pilares para intentar preservar al conjunto de la humedad, aunque sin mucho éxito. Se restauró el zócalo de piedra de la fachada y se procedió a limpiar las fachadas mediante procedimientos mecánicos. Finalmente, todo el interior fue pintado en tonos verdes haciendo alusión a su advocación de la Esperanza.

Dato anecdótico de esta última intervención es la policromía de los ángeles que adornan al interior la ventana de los pies del templo. El pintor, admirador de Antonio Machín solicitó permiso para pintar uno de los ángeles de negro, haciendo alusión a la conocida canción Angelitos Negros. Aprobado este pequeño cambio, es Calanda una de las pocas iglesias con contar en su ornamentación con un ángel de rasgos negros. Recientemente se han colocado en las puertas de acceso sendos cortavientos de madera siendo costeados en su totalidad por las donaciones de los fieles.

Autoría:

  • TEXTO : Daniel Aguilar Sanz y Lorenzo Gasca Castán.
  • Dibujo : Amadeu Andrés García (2019)
  • Fotografías : Fundación Quilez Llisteri

Bibliografía y fuentes documentales:

– ALLANEGUI Y LUSARRETA, Vicente, Apuntes históricos sobre la Historia de Calanda, Calanda / Teruel, Ayuntamiento de Calanda / Parroquia de la Esperanza / Instituto de Estudios Turolenses, 1998.
– CEAMANOS LLORENS, Roberto y MATEOS ROYO, José Antonio, Calanda en la Edad Moderna y Contemporánea, Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, 2005.
– GARCÍA MIRALLES, Manuel, Historia de Calanda, Valencia, 1969.
– THOMSON LLISTERRI, Teresa, “El arte barroco en la comarca del Bajo Aragón” en José Ignacio Micolau Adell y Teresa Thomson Llisterri (coords.), Comarca del Bajo Aragón , Colección Territorio núm. 18, Zaragoza, Gobierno de Aragón, 2005, pp. 151-167. Publicación en internet


© 2019 Grupo de Estudios Calandinos.
© 2019 Textos y fotografías, sus autores.


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Comentarios

Kalanda Calanda

La fotografía incluida en el artículo no corresponde a la iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza.

Calanda Grec

Buenos días.
Efectivamente. Faltaba la leyenda, es la iglesia de Alloza.
Muchas gracias por advertirnos.

Arquitectura y urbanismo | Grupo de Estudios Calandinos

[…] La iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza […]

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