Servicios municipales, beneficencia y enseñanza
18 de julio de 1931Un proyecto para concentrar dependencias públicas, la creación de un comedor de caridad y nuevas medidas sobre enseñanza y funcionarios municipales.
La sesión ordinaria celebrada el 18 de julio de 1931 abordó cuestiones muy concretas de la administración local: la posibilidad de disponer de un edificio adecuado para diferentes servicios públicos, la organización de la asistencia social, la remuneración de un auxiliar de enseñanza y el cumplimiento de las obligaciones de los funcionarios municipales.
Una sesión de gestión municipal
Los concejales se reunieron en la Casa Consistorial para celebrar sesión ordinaria. Tras aprobar por unanimidad el acta anterior, el alcalde planteó una cuestión relacionada con el alojamiento de los funcionarios públicos y con las propias dependencias municipales.
A partir de ahí la sesión abordó la asistencia benéfica, la enseñanza y la disciplina administrativa.
Cuatro cuestiones principales
Edificio municipal
Se estudió la posibilidad de adquirir un inmueble y de recurrir a financiación para solucionar las necesidades de alojamiento y dependencias públicas.
Comedor de caridad
José González propuso sustituir el sistema de beneficencia caritativa por un mecanismo vinculado al repartimiento municipal.
José Esteller
El Ayuntamiento acordó abonarle 96 pesetas por los días en que había colaborado con los maestros en tareas de enseñanza.
Funcionarios
Ante algunas quejas por negligencia, el alcalde dispuso recordar a cada funcionario las obligaciones establecidas en su correspondiente reglamento.
Un edificio para los servicios públicos
El alcalde planteó estudiar la conveniencia de adquirir un edificio aprovechando la subvención para vivienda concedida a los funcionarios públicos. Entre las posibilidades mencionó una casa que se encontraba a la venta en la calle de la Fuente.
La alternativa era concertar un préstamo con el denominado en la transcripción «Banco de Ahorro y Construcción». Después de deliberar, la corporación consideró más conveniente esta segunda solución y acordó solicitar información sobre sus condiciones.
Reorganizar las dependencias
El acta plantea acondicionar el inmueble para alojar adecuadamente diferentes servicios, concentrando en él las oficinas municipales y las dependencias de Correos y Telégrafos.
El proyecto de comedor de caridad
José González planteó que el proyectado comedor de caridad se financiara mediante el repartimiento municipal. Según su intervención, este sistema conferiría a la iniciativa un carácter oficial y una mayor capacidad recaudatoria.
De la caridad a una organización municipal
La propuesta pretendía sustituir una beneficencia basada en aportaciones caritativas, que González calificaba de ineficaz en sus resultados, por un mecanismo organizado desde el municipio. Miguel Gasca consideró aceptable la iniciativa y anunció una reunión posterior para concretarla.
El trabajo de José Esteller
José Esteller vuelve a aparecer en las actas municipales. En mayo había sido nombrado provisionalmente para auxiliar a los maestros ante el elevado número de alumnos.
Remuneración acordada
El 18 de julio la corporación acordó abonarle 96 pesetas por los días durante los que había ayudado a los maestros en las tareas de enseñanza.
Quejas por negligencia
La sesión concluyó con una cuestión relacionada con el funcionamiento interno del Ayuntamiento. El alcalde se hizo eco de diversas quejas por negligencia de funcionarios.
Como respuesta, anunció que se leería a cada uno el reglamento correspondiente, con el objetivo de recordar y delimitar las funciones que tenía asignadas.
Transcripción del acta
El siguiente bloque conserva la transcripción publicada por CalandaGREC, separada de la contextualización editorial anterior.
Sesión ordinaria
Casa Consistorial de Calanda
En Calanda a dieciocho de julio de mil nueve cientos treinta y uno se reunieron en la casa consistorial los señores expresados al margen que constituyen el ayuntamiento, al objeto de celebrar sesión ordinaria.
Abierta la sesión y leída el acta de la anterior se aprobó por unanimidad.
El sr. Alcalde propone que con la subvención que se les otorga a los funcionarios públicos por vivienda caldría estudiar la convenencia o de comprar algún edificio adecuado, para lo que propone una casa que está en venta en la calle de la Fuente, también concertar un préstamo con el banco de ahorro y construcción. Tras corta deliberación se acuerda como más conveniente está última solución. Al efecto se solicitará detalles de su forma de operar.
Igualmente sería conveniente ver de arreglar esta cas para alojar en ella las dependencias en debida forma, además de las oficinas municipales, los correos y telegráfos.
El sr. González manifiesta que respeto a un proyecto de comedor de caridad sería más conveniente llevarlo a cabo por el repartimiento municipal, que le daría un carácter más oficial y por linde más coactivo que vendría a sustituir a la beneficencia de caridad ineficaz en sus resultados -. Le contesta el sr. Alcalde que es muy aceptable dicha proposición y que de efecto se convocara a una reunión oportunamente que fije los términos del asinto.
Se acuerda pagarle a José Esteller 96 pesetas por los días que ha estado ayudando los maestros en las cosas de enseñanza.
Finalmente, atendiendo a algunas quejas por negligencia de los funcionarios, expone el sr. Alcalde que haciéndose eco de ello se leerá a cada uno de ellos el correspondiente reglamento que determine sus funciones-
Y sin más asuntos que tratar se cierra la sesión de la que se extiende la presente acta que firman los reunidos conmigo, el secretario, de que certifico
Modernización de los servicios y asistencia municipal
El acta permite observar una preocupación por reorganizar materialmente la administración local. La posibilidad de reunir oficinas municipales, Correos y Telégrafos en un mismo inmueble apunta hacia la búsqueda de unas instalaciones más adecuadas para los servicios públicos.
La discusión sobre el comedor de caridad presenta otro aspecto de interés. José González no cuestiona la necesidad de la asistencia, sino el procedimiento para financiarla: propone sustituir la beneficencia caritativa por un sistema vinculado al repartimiento municipal. La valoración negativa de la caridad aparece en el acta como argumento del propio concejal.
El pago de 96 pesetas a José Esteller enlaza directamente esta sesión con las decisiones educativas tomadas por la corporación durante el mes de mayo y documenta económicamente aquella colaboración con los maestros.
Finalmente, las quejas contra algunos funcionarios muestran otra vertiente de la gestión municipal: el intento de delimitar responsabilidades mediante la aplicación de los reglamentos que definían las funciones de cada empleado.
Fecha: 18 de julio de 1931.
Tipo documental: sesión ordinaria del Ayuntamiento de Calanda.
Lugar: Casa Consistorial.
Secretario: Julio Pelayo.
Folio: no indicado en la entrada publicada por CalandaGREC.
