Sesión extraordinaria del Ayuntamiento
19 de abril de 1931Organización municipal, abastos, higiene pública y regulación de la vida cotidiana en los primeros días de la Segunda República.
Esta sesión extraordinaria del Ayuntamiento de Calanda se celebró el 19 de abril de 1931, cinco días después de la proclamación de la Segunda República. El acta permite observar cómo, junto a la reorganización administrativa del municipio, la corporación tuvo que afrontar cuestiones muy concretas relacionadas con los abastos, la higiene, la circulación por las calles y el aprovechamiento de los pastos.
La entrada de CalandaGREC figura actualmente bajo el título «17 de abril 1931». Sin embargo, la transcripción del acta comienza expresamente: «En Calanda, a diez y nueve de abril de mil novecientos treinta y uno». Por ello esta ficha adopta como fecha documental el 19 de abril de 1931.
Un Ayuntamiento en los primeros días de la República
La sesión se celebró en un momento excepcional. El 14 de abril de 1931 se había proclamado la Segunda República y los ayuntamientos españoles se encontraban inmersos en la reorganización política e institucional derivada del cambio de régimen.
El acta de Calanda muestra, sin embargo, que la actividad municipal no se limitaba a las grandes cuestiones políticas. La administración cotidiana continuaba: había que organizar las comisiones, controlar los precios, vigilar los alimentos, ordenar las calles y regular los pastos.
Los acuerdos del Ayuntamiento
Alcaldes de barrio
Joaquín Cólera fue designado alcalde de barrio del sector de oriente y Mariano Aznar del sector de poniente.
Comisiones municipales
Se organizaron las comisiones de Hacienda y Comercio, Establecimientos Públicos y Enseñanza.
Precio de la carne
A petición de los industriales carniceros, el Ayuntamiento autorizó provisionalmente un aumento del precio de venta.
Control de la leche
Ante la adulteración detectada, se encargó al inspector municipal de higiene pública el examen de la leche destinada al consumo.
Tránsito por las calles
Los industriales debían evitar que sus artefactos obstaculizaran el tránsito rodado en las calles, especialmente en las más estrechas.
Ganaderos y pastos
Los ganaderos de la villa debían proveerse del correspondiente albarán relativo a sus derechos de pasto.
El precio de la carne
Los industriales carniceros solicitaron al Ayuntamiento autorización para incrementar el precio de la carne mientras la Junta Provincial de Abastos resolvía la petición que también se le había presentado.
Las comisiones
Transcripción del acta
A continuación se reproduce la transcripción publicada por CalandaGREC, manteniéndola diferenciada de la contextualización histórica y de la síntesis de los acuerdos.
Sesión extraordinaria
19 de abril de 1931
En Calanda, a diez y nueve de abril de mil novecientos treinta y uno, siendo las once horas se reunieron los señores expresados al margen, que constituyen el ayuntamiento, con objeto de celebrar sesión extraordinaria.
Cumplido el artículo 58 de la ley, se acuerda designar para alcalde de Barrio en el sector de oriente a Joaquín Cólera y para el sector poniente a D. Mariano Aznar.
Igualmente, en cumplimiento de lo dispuesto para integrar la comisión de hacienda y comercio a los concejales D. Joaquín Cólera, D. Tomás Marco y D. Ramón Arrufat; para la de establecimientos públicos a D. Antonio Herrero, D. Juan M. Celma, y D. Ramón Arrufat; y para la de enseñanza D. Tomás Marco, Sebastián Esteban y D. José González.
Vista la solicitud de los industriales carniceros establecidos en la localidad, en súplica de que por este ayuntamiento se acceda a un aumento prudencial en el precio de aquel artículo y hasta tanto lo resuelva la Junta provincial de abastos a lo que se ha recurrido en el mismo sentido, acuerda autorizar lo solicitado y en consecuencia se establece el precio de kilo de cordero y de carnero a cuatro pesetas y el de oreja a tres pesetas cincuenta céntimos.
Habido cuenta de la adulteración que halla de la leche sus expendedores y considerándola como artículo de primera necesidad para el alimento de la población, se acuerda encomendar al inspector municipal de higiene pública el examen de aquel artículo a fin de evitar la citada adulteración.
Dándose el caso de que algunos industriales impiden con la colocación de sus artefactos el transito rodado en la vía publica y teniendo en cuenta la angostura de algunas calles, acuerda poner en conocimiento de aquellos de forma ordinaria la obligación en que se hallan de dejarlas expulsitos. Se exceptuarán a esta regla los casos que expresamente autorice esta alcaldía.
Se acuerda poner en conocimiento de los ganaderos de la villa la necesidad de que se provean del correspondiente albarán de los pastos que tengan de derecho de pastor.
Y no habiendo más asuntos de que tratar se levanta la sesión de la que extiende la presente acta que firman los reunidos, conmigo, el secretario, de que certifico.
La política municipal vista desde la vida cotidiana
El interés del acta reside precisamente en la combinación de reorganización institucional y administración cotidiana. En los primeros días del nuevo régimen, el Ayuntamiento debía constituir sus órganos internos, pero al mismo tiempo resolver problemas que afectaban directamente a la población.
Los acuerdos sobre la carne y la leche muestran la intervención municipal en dos productos básicos de alimentación. En un caso se regula provisionalmente el precio; en el otro, el Ayuntamiento recurre a la inspección sanitaria ante el problema de la adulteración.
También resulta significativa la preocupación por el uso del espacio urbano. La estrechez de determinadas calles convertía la colocación de instrumentos o artefactos de los industriales en un obstáculo para el tránsito rodado. El acuerdo permite entrever la convivencia entre actividad artesanal, circulación y espacio público en la Calanda de comienzos de los años treinta.
Finalmente, la exigencia de albaranes a los ganaderos recuerda la importancia que seguían teniendo los aprovechamientos de pastos y la regulación municipal de los recursos agropecuarios.
Fecha consignada en el acta: 19 de abril de 1931.
Tipo documental: acta de sesión extraordinaria del Ayuntamiento de Calanda.
Transcripción: Grupo de Estudios Calandinos (GREC).
