Carta de Diego de Cisneros al Consejo de las Órdenes
Tensiones entre la población morisca de Calanda, el gobernador Francisco de Híjar y el alcaide Andrés de Rosales
En la primavera de 1583, la situación política de Calanda se encontraba marcada por el enfrentamiento entre el gobernador de la Orden de Calatrava en Aragón, Francisco de Híjar, y el alcaide del castillo, Andrés de Rosales. Una carta del visitador frey Diego de Cisneros permite observar el conflicto desde el interior de la administración calatrava.
Calanda, abril de 1583
En marzo de 1583, Francisco de Híjar, gobernador de la Orden de Calatrava en el reino de Aragón, había sido encarcelado en Madrid por orden de Felipe II.
Las actuaciones desarrolladas en Calanda por Diego de Cisneros y Alonso Enríquez se insertan en este contexto de investigación y enfrentamiento dentro de la administración señorial de la villa.
La carta conservada presenta la versión de Cisneros sobre la actitud de algunos miembros destacados de la comunidad de nuevos convertidos y sobre sus relaciones con Francisco de Híjar.
Francisco de Híjar es encarcelado en Madrid por orden de Felipe II.
Diego de Cisneros y Alonso Enríquez actúan en Calanda como enviados y visitadores.
Cisneros informa de la situación al Consejo de las Órdenes.
Los hombres del conflicto
Dinero, poder y obediencia
Según el informe de Cisneros, Blas Monferriz y Salvador de Macho se encontraban ausentes de Calanda y mantenían contactos con Francisco de Híjar durante su estancia en Madrid.
El visitador afirma que Híjar había solicitado 200 ducados a los nuevos convertidos y que estos confiaban en que recuperaría el gobierno y conseguiría apartar a Rosales.
La cuestión no era únicamente personal. El documento sitúa el conflicto en torno a la obediencia debida al alcaide, las prerrogativas de la Orden de Calatrava y la actuación del Santo Oficio.
La carta transmite la interpretación de Diego de Cisneros. Sus afirmaciones sobre Francisco de Híjar y los nuevos convertidos deben leerse como parte de una investigación y de un conflicto político.
Monferriz y Macho aparecen como jurados, personas acomodadas y con capacidad de interlocución política fuera de la villa.
El enfrentamiento afecta al gobierno de la encomienda y a la obediencia que debía prestarse a los representantes de la Orden.
Cisneros vincula expresamente la oposición a Rosales con la actuación del alcaide en cumplimiento de órdenes inquisitoriales.
El documento
Se reproduce a continuación la transcripción publicada por el GREC. Se mantienen deliberadamente sus grafías históricas y criterios de transcripción.
Diego de Cisneros al Consejo de las Órdenes
Archivo Histórico Nacional · Órdenes Militares
Doctor frey Diego de Cisneros, Prior de Alcantara, visitador digo que a muchos dias que Blas Monferriz, Jurado del año pasado y Salvador de Macho, Jurado deste presente año, nuebos conbertidos y mas ricos que goviernan este lugar e intimos de D.Fco, andan ausentes y agora a venido a su noticia que andan muy alterados los nuevos convertidos y van y vienen a Madrid a visitar a D. Francisco.
Les a dixo que andan bien sus negocios y se ha de favorecer que los nuevos convertidos vivan como quisieren animando que ninguna cosa que su Magestad y Don Alonso hicieren a de valer quel a de venir por governador y les a enviado pedir 200 ducados que los nuevos convertidos se los han llevado y andan muy contentos y regocijados, y han de echar a Rosales porque hace lo que manda el Santo Oficio, que no han de obedecerle como mayordomo del Comendador ni guarar las preheminencias de la Orden sino lo que Don Francisco les aconsejase.
Con lo cual estan muy alborrotados y desasosegados.
Conviene al servicio de su magestad recibir los juramentos de los testigos que presento Gaspar Mendez xp viejo que esta presente, a mi Juan Lopez de Çubiçarreta, escribano de dha visita.
El qual Gaspar Mendez para este neceser el Sr. Visitador nombro por procurador fiscal.
Una villa atravesada por el conflicto
El documento permite observar que las tensiones de la Calanda de finales del siglo XVI no pueden reducirse únicamente a una oposición religiosa entre moriscos y cristianos viejos.
En ellas intervenían también el control del gobierno local, las relaciones clientelares, la autoridad del gobernador y del alcaide, las prerrogativas de la Orden de Calatrava y la intervención de la Inquisición.
Especialmente significativa es la presencia de Blas Monferriz y Salvador de Macho como jurados. La propia fuente los presenta como hombres ricos y con influencia en el gobierno de la localidad, mostrando la capacidad de determinados miembros de la comunidad de nuevos convertidos para participar activamente en las instituciones municipales y establecer contactos en la Corte.
Fecha: 14 de abril de 1583.
Documento: comunicación del doctor frey Diego de Cisneros, prior de Alcántara y visitador, relativa a la situación existente en Calanda.
Transcripción: Grupo de Estudios Calandinos (GREC).
