Proceso de Jusepe Cabdeche (1599)
Proceso inquisitorial seguido contra Jusepe Caudeche o Cabdeche, nuevo convertido y vecino de Calanda, acusado de expresiones irreverentes y de participar en prácticas rituales moriscas.
Presentación
El proceso de Jusepe Cabdeche constituye un testimonio elocuente de la vigilancia inquisitorial sobre la población morisca de Calanda a finales del siglo XVI. Según la página publicada por GREC, Jusepe Caudeche, nuevo convertido, vecino de Calanda y de unos cincuenta años, fue testificado por varios cristianos viejos y moriscos por palabras sospechosas y por la práctica de las setenas en favor de una morisca difunta, leyendo un “libro moriego”.
La causa terminó con condena a reconciliación en auto público de fe, además de hábito, cárcel por cuatro años, servicio en galeras al remo y una multa de diez ducados, “conforme a la gracia”. La propia entrada concluye indicando que la sentencia fue ejecutada.
Ficha del expediente
Resumen del caso
De acuerdo con el texto publicado por GREC, Jusepe Caudeche fue denunciado, en primer lugar, por un cristiano viejo mayor, quien declaró que el acusado había dicho que en la Inquisición habían quemado con testigos falsos a un nuevo convertido. Además, otros dos cristianos viejos, uno de ellos mujer, afirmaron que, al ir a caer, dijo “Valame Alda”. Finalmente, dos testigos moriscos, también contestes, uno mujer y otro cómplice, le acusaron de haber acudido a hacer las setenas de una morisca difunta leyendo un libro moriego.
Durante las audiencias permaneció en actitud negativa, hasta que, al querer comunicar la publicación, confesó haber sido moro durante veinte años, aunque siguió negando la testificación relativa a las setenas. Vista y conclusa la causa, fue condenado y la sentencia se ejecutó.
Cronología procesal
Se reciben testimonios de cristianos viejos y moriscos contra Jusepe Caudeche por palabras y prácticas consideradas sospechosas por el Santo Oficio.
El procesado permanece negativo durante sus declaraciones, sin admitir en principio los cargos formulados contra él.
Al comunicarse la publicación, confiesa haber sido moro por espacio de veinte años, aunque niega la acusación relativa a las setenas.
Es condenado a reconciliación en auto público de fe, hábito, cárcel por cuatro años, galeras al remo y diez ducados de multa. La sentencia se ejecuta.
Personas y grupos mencionados
| Nombre / grupo | Condición | Intervención en la causa |
|---|---|---|
| Jusepe Caudeche / Cabdeche | Nuevo convertido, vecino de Calanda, de unos 50 años | Procesado principal del expediente. |
| Un cristiano viejo mayor | Testigo | Le atribuye haber dicho que la Inquisición había quemado con testigos falsos a un nuevo convertido. |
| Dos cristianos viejos | Testigos, uno de ellos mujer | Declaran que dijo “Valame Alda” al caer. } |
| Dos testigos moriscos | Testigos, uno mujer y otro cómplice | Le acusan de acudir a hacer las setenas de una morisca difunta leyendo un libro moriego. } |
| Una morisca difunta | Persona mencionada indirectamente | Su muerte sirve de contexto para la acusación relativa a las setenas. |
Fragmentos esenciales
Lectura histórica
La causa ilustra con nitidez varios rasgos del control inquisitorial sobre los moriscos aragoneses en vísperas de la expulsión. Por un lado, pone de relieve la importancia de la testificación cruzada: cristianos viejos y moriscos aparecen como fuentes de acusación en un mismo proceso. Por otro, muestra que la sospecha podía apoyarse tanto en palabras pronunciadas en momentos de debilidad o accidente como en prácticas rituales asociadas a la memoria funeraria islámica.
También es significativa la confesión parcial del procesado, que reconoce haber sido moro durante veinte años, pero rechaza una parte concreta de los cargos. Esa combinación de admisión y negativa encaja bien con la lógica procesal inquisitorial, en la que la confesión, la retractación y la graduación de la pena desempeñaban un papel central. La condena a reconciliación, hábito, cárcel y galeras subraya la severidad del castigo aun cuando no terminaba en pena capital.
Texto base de la entrada
Jusepe Caudeche, nuevo convertido vecino de Calanda de edad de cinquenta años, fue testificado por un cristiano viejo mayor de haber dicho que habían quemado con testigos falsos en esta Inquisición a un nuevo convertido y, por otros dos cristianos viejos contestes, el uno mujer, de que yendo a caer había dicho “Valame Alda”; y, por otros dos testigos moriscos, contestes, que el uno es mujer y el otro cómplice, de haber ido a hacer las setenas de una morisca difunta leyendo un libro moriego. Preso, en todas sus audiencias estuvo negativo hasta que queriendo comunicar la publicación confesó haber sido moro por espacio de veinte años, negando la testificación de las setenas. Conclusa la causa y vista, fue condenado a reconciliación en auto público de fe, hábito y cárcel por cuatro años, en las galeras al remo y en diez ducados conforme a la gracia. Executose.