BENLLIURE y el PASO del MILAGRO

En Arte
29/03/2021
17 min lectura

VÍCTOR MARTÍN ALDEA GRACIA – 29 de marzo de 2021.

PASO PROCESIONAL «EL MILAGRO DE CALANDA»

En 1947 llega a la Parroquia de Calanda la carroza alegórica del Milagro, obra de arte realizada en 1940 por el escultor valenciano Mariano Benlliure Gil (1862-1947) considerado como el último gran maestro del realismo decimonónico. Autor de numerosos monumentos y esculturas de obra civil que podemos ver en Zaragoza, Madrid, Valencia, Sevilla, Valladolid… (como curiosidad mencionar que el busto de Goya modelado por Benlliure en 1902 se utiliza desde 1987 como Premio de la “Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España”) y una extensa obra religiosa por toda España entre la que figura el Paso procesional «El Milagro de Calanda» que se halla expuesto en el Templo del Pilar de nuestro pueblo en el mismo lugar donde se obró el portento.

EL PASO DEL MILAGRO (1908)

El precedente de tener en Calanda una imagen del Milagro nos remonta a principios del siglo XX cuando en 1906 “El Rosario de Nuestra Señora del Pilar” crea una comisión compuesta por el Mayoral del Pilar Don José Herrera Ginés, mosén Vicente Allanegui Lusarreta y Don Tomás Sanz Mombiela para dotar al Rosario de una serie de faroles que representasen los misterios gozosos y la letanía lauretana. Por tal motivo un vecino de Calanda construyó un Paso para cerrar la procesión que salía las noches del once de octubre y del veintiocho de marzo, vísperas de las festividades del Pilar y del Milagro, aunque en 1907 se cambió la fecha del once al trece de octubre, efeméride que ha perdurado hasta nuestros días. Dicho Paso fue regalado y costeado (2.500 pesetas) por Don Leonardo Buñuel y su esposa Doña María Portolés y bendecido el once de octubre de 1908 por el párroco mosén Juan Antonio Rubio siendo Mayoral del Pilar Don Eloy Crespo Gasque.

“Teniendo presente el amor que este pueblo profesa a su patrona no es de extrañar que a los pocos años estuviese el rosario terminado; y que un hijo de este pueblo, amante de la Virgen, a quien ésta habrá recompensado, construyese el Paso que cierra el Rosario, en el que figuran los ángeles poniendo la pierna a Pellicer y que alumbrado con acetileno es de un efecto sorprendente (se construyó en Alcañiz en el año 1908).” (1)

«El Milagro de Pellicer» (1908)

“Se inauguró el Paso del Milagro en el año 1908. El día 11 de octubre, terminadas las Completas en el Templo del Pilar, el clero y autoridades se dirigen procesionalmente a la Ermita del Humilladero para proceder a la bendición del magnífico Paso que representa «El Milagro de Pellicer». Al ser conducido al Pilar escoltado por un piquete de la Guardia Civil, el entusiasmo de los miles de espectadores es delirante.” (1)

Esta talla fue destruida a inicios de la Guerra Civil, en julio de 1936.

Una vez finalizada la guerra, en abril de 1939, se recibe en la Revista El Pilar de Zaragoza una carta “anónima” firmada con las iniciales A.B.N. sobre una posible carroza del Milagro de Calanda donde se anima a retomar la idea de Juana Salas de Jiménez, de “Acción Católica”, para que se hiciese un Paso para la procesión del Rosario que se realizaba en Zaragoza en las Fiestas del Pilar “En Calanda tenían un «Paso» así” refiriéndose al desaparecido en la guerra “Sean ambiciosos de Arte para el Paso. Arte sublime, no de apariencia. Que no tengan que censurarlo las generaciones venideras.”. Se hace un llamamiento a los artistas y se convoca una propuesta para hacer realidad la idea, varios imagineros manifestaron su deseo de esculpirlo y se pide a los mismos y a cuantos escultores simpaticen con el proyecto presenten sus diseños y presupuestos comprometiéndose a entregarlo completo con sus andas el día uno de octubre de 1940.  En junio de 1939 el diario católico El Noticiero toma la iniciativa de recoger donativos para llevar a cabo dicho propósito.

PASO PROCESIONAL «EL MILAGRO DE CALANDA» de Mariano Benlliure (1940)

A primeros de julio de 1939 recibió Don Mariano Benlliure en su estudio de Madrid la visita de los señores de Jiménez que en nombre del doctor Don Ricardo Royo Villanova fueron expresamente para hablarle de un asunto de alto interés para Zaragoza. Se trataba de plasmar en madera tallada el famoso «Milagro de Calanda» ya que en 1940 se conmemoraba el «XIX Centenario de la Venida a Zaragoza, en carne mortal, de la Santísima Virgen del Pilar», además del 300 aniversario del Milagro.

Benlliure acogió la idea con extraordinario entusiasmo y dando por su parte toda clase de facilidades, tanto económicas como de diversos órdenes, pidió a los señores de Jiménez le facilitasen cuantos datos y elementos hubiese en los archivos de la Basílica del Pilar para proceder inmediatamente a un estudio detenido y comenzar con la mayor rapidez a ejecutar el proyecto, pues el tiempo apremiaba, porque irremisiblemente había de figurar en la festividad del 12 de octubre de 1940. Una vez en su poder cuantos datos pudieron facilitársele escribió directamente a Zaragoza al doctor Royo Villanova explicándole con todo detalle la forma en que había concebido el proyecto y cómo pensaba ejecutarlo

El coste de la obra sería de 40.000 pesetas para lo cual la «Junta del XIX Centenario de la Venida de la Virgen a Zaragoza» abre suscripción popular y La Corte de Honor invita “a que sean con preferencia las Pilares de España y América por quienes luzca el Paso proyectado”  para sufragar el coste de su realización “El ingenioso proyecto de que sean las Pilares, con sus donativos, quienes ofrezcan tal presente a la Madre de Dios en el conmemorativo año de su Venida en carne mortal a Zaragoza…” (2). El arzobispo de Zaragoza Mons. Rigoberto Doménech Valls expresa a las señoras de La Corte de Honor un vehemente deseo: “Que colaboren en el proyecto del Paso del Milagro de Calanda, difundiendo la idea y allegando donativos a este fin, por amor a la Santísima Virgen del Pilar” (2).

El 8 de julio ya había donativos de las Pilares de toda España y poco a poco se iban sumando aportaciones de Pilares y no Pilares. El doctor Royo Villanova, promotor del proyecto, hizo un donativo de 250 pesetas; Mosén Ignacio Bernabé, antiguo párroco de Calanda, 100 pesetas; la Hermana Pilar Tello de la congregación Hnas. de Santa Ana de Calanda, 5 pesetas. El 29 de marzo de 1940 ya se habían recaudado 37.582,40 Ptas

Aprobado el monumento que Benlliure había concebido comenzó la lucha con las grandes dificultades existentes para encontrar los materiales adecuados y muy especialmente la madera necesaria para la talla de la obra. Esta lucha la sostuvo especialmente el inteligente maestro tallista Juan García Talens a quien Benlliure, una vez terminado de modelar el boceto, había encomendado la realización de la obra en madera por ser el más capacitado de cuantos había en Madrid. Vencidos los problemas que se iban presentando cada día, por fin, en el mes de septiembre de 1940 la obra pudo armarse en el estudio del maestro, tarea que requirió se trasladasen al mismo los operarios del taller del señor Talens para acoplar el conjunto escultórico.

“La obra que contemplamos representa «El Milagro de Calanda» esa bella leyenda, empapada de poesía, y de fe y de gratitud, de un hombre que ve realizada la maravilla de su salud porque toda su vida la dedicó a mirar extasiado a la Virgen del Pilar. Es el momento en que, ya sano y curado de su cojera, se postra a los pies del Pilar”. (3) 

Por fin Benlliure había terminado el Paso Procesional «EL MILAGRO DE CALANDA». En su frontal se representa el momento en que dormido Miguel Pellicer, los ángeles por mandato de la Virgen, le colocan la pierna que le había sido amputada. La parte posterior representa a Zaragoza, o sea, la Basílica del Pilar bajo un efecto suave de luna. “los ángeles, en el anverso, ponen la pierna a Miguel Pellicer, vecino de Calanda; en el reverso, otros querubines descorren un manto, y aparece el Templo del Pilar, santuario de la raza y luz del mundo” (4). En la parte superior está el Pilar con la santa imagen y un coro de angelitos. Ante el mismo, Miguel Pellicer que apenas recupera la pierna va a postrarse lleno de fervor, de gratitud ante la Virgen, ofreciendo las muletas que llevan los angelitos en acción de gracias “Miguel Pellicer, quien con las rodillas en tierra y las manos unidas en oración, reza a la Virgen Santísima, que aparece sobre un esbeltísimo Pilar, rodeada de una guirnalda de ángeles y flores. Los niños alados, esos niños de Benlliure que son la máxima belleza del arte español, sostienen un Sol que acumula sus resplandores sobre el rostro de la Patrona excelsa de Aragón y Madre de España” (4). A ambos lados sendos relieves de Pellicer, en el derecho cuando pide la protección divina apoyado en su muleta y en el izquierdo tomando con los dedos el aceite de la lamparilla para ungirse el muñón de la pierna cortada. La escultura por su extraordinario volumen y peso va sobre un chasis con cuatro ruedas para poder sacarlo como carroza procesional.

El 8 de octubre de 1940 llega Mariano Benlliure a Zaragoza “Ayer llegó de Madrid el camión portador del gran Paso de El Milagro de Calanda. Hoy llegará su ilustre autor, señor Benlliure, para dirigir los trabajos de armado sobre el chasis preparado al efecto en la capilla de San Vicente de la catedral de La Seo. El doctor Royo Villanova nos ruega hagamos constar cuantas personas han contribuido a la ejecución de tan magnífica obra, podrán admirarla desde mañana en la capilla antes mencionada.” (5)

Salió por primera vez en la “Procesión del Pilar” el 12 de octubre de 1940 “…el Paso «El Milagro de Calanda», que fue acogido durante el trayecto con grandes ovaciones, y que era llevado por los hijos del pueblo de Calanda, invitados por Benlliure. Terminado el acto, estos muchachos y señoritas del mismo pueblo, ataviados con los trajes típicos y formando nutridísima comisión, fueron a casa de los señores Lafita, donde se alojaban los señores Benlliure, para saludar y felicitar, muy emocionados, al ilustre artista.” (6). Y al día siguiente, trece de octubre, en la “Procesión del Rosario General” junto a las carrozas del Rosario de Cristal.

“Además el Paso del Milagro de Pellicer, obra monumental de Benlliure, se ofreció a la admiración de las gentes con su esplendorosa iluminación. La multitud aplaudió con entusiasmo al desfilar estos nuevos valores del hermoso rosario zaragozano, aplausos que se prodigaron a los ex combatientes calandinos que llevaban por honroso privilegio la carroza que recordaba el portentoso Milagro de su paisano.” (7)

Detalle frontal de la escena del Milagro

De 1940 a 1946 desfiló en Zaragoza todos los trece de octubre en la “Procesión del Rosario General”, el ahora llamado “Rosario de Cristal”, y estuvo expuesto en la Catedral de La Seo hasta que el 25 de junio de 1947 en acta de la “Real Cofradía del Santísimo Rosario de Ntra. Sra. Del Pilar” se hace constar que se desea realizar una nueva imagen y farol en cristal del Milagro obrado en la persona de Pellicer, más acorde con el resto de las carrozas que desfilan en dicha procesión “La cofradía desea tener cuanto antes un nuevo Paso, espléndido y digno farol de cristal, que represente religiosamente el Milagro estupendo de Calanda, portento realmente extraordinario y único, y hecho íntimamente ligado a la devoción filial a la Virgen del Pilar” (8). Por lo que a instancias del calandino Don Miguel Sancho Izquierdo, que hizo las gestiones pertinentes para que el monumento estuviera en su pueblo, se decidió enviar el Paso para su custodia a la Parroquia de Calanda.

EL PASO LLEGA A CALANDA (1947)

La obra de Mariano Benlliure llega al pueblo del Milagro en el verano de 1947, siendo párroco mosén Eleuterio Suinaga Mercadal y Mayoral del Pilar Don Manuel Zárate Prats. Por sus dimensiones el Paso original nunca estuvo en el Templo del Pilar y se instaló en la última “capilla” en la nave de la epístola de la Parroquia de La Esperanza, en el rincón junto a la sacristía.  Según consta en los archivos parroquiales salió en procesión ese mismo año y también en 1948 y 1949. Por su gran tamaño pesaba mucho y era muy difícil de manejar, La carroza tenía unas ruedas muy grandes de hierro con unas gomas macizas, con las calles de tierra y piedras de aquellos años, cada vez que la sacaban se rompía algo…”, Don Manuel Soler Celma, carpintero de Calanda, la reparó en 1949 y ya no se volvió a sacar más, la talla de Miguel Pellicer arrodillado ante la Virgen rodeada de ángeles es toda de madera maciza y la estructura de la peana, hueca en su interior, era de escayola y arpillera “Según decían cuando lo sacaban en procesión iba dentro alguien que tenía impedimento en las piernas.”. El recorrido que realizaba era el habitual de las procesiones: plaza de España, calle Mayor, Santa Bárbara, San Antonio, Cardenal Cascajares, San Roque y plaza de España entrada a la iglesia parroquial. El sacristán Don Rafael Mompel Escuer iba delante del Paso con una pértiga grande apartando los cables de la luz y en la bajada de la calle San Roque, aunque la carroza llevaba frenos, los portadores que la empujaban no la podían dominar a pesar de que el ayuntamiento preparaba las calles allanándolas para que la carroza pudiera desfilar con más facilidad.

Desde su llegada a Calanda estuvo durante muchos años en la iglesia parroquial, hasta que a mediados de los años 80 será trasladado al antiguo Convento de Dominicos (actual Casa de Cultura) donde quedó almacenada la peana a excepción de la talla de Miguel Pellicer que se desmontó y se guardó en el “Cuarto de los Sordos” de la Iglesia de Nuestra Señora de La Esperanza.

Nave lateral «Iglesia de Nuestra Señora de La Esperanza» (1947-1984)

A finales del siglo XX, el entonces párroco mosén Gonzalo Gonzalvo y por iniciativa de José Emilio Monzón que restaura la antigua peana de la cofradía del Cristo Crucificado, se rescata después de años “olvidada” la talla de Miguel Pellicer y la guirnalda de ángeles que rodean a la Virgen para sacarlo nuevamente en procesión“Se lo propuse a Gonzalo lo del Paso, maduramos la idea y me puse manos a la obra por las noches después de cenar /…/ Así lo hice y después de muchas horas y contratiempos lo conseguí montar.  A la hora de probar y levantarlo a hombros el peso era exagerado y tuve que desmontarlo y quitar la guirnalda de ángeles para aligerar, aun así, el peso es considerable”.

De lo conservado del conjunto original lo único que no se ha puesto es la “Guirnalda de Ángeles” que sostienen un Sol iluminado y que rodeaban a la Virgen a modo de aureola. En su lugar se le ha colocado a la Virgen una de las antiguas coronas que se conservan en el ajuar del Pilar. La antigua peana iba iluminada con varias tulipas de cristal esmerilado.

Ubicada actualmente en la Casa «Museo Miguel Pellicer» en la estancia que recrea la habitación donde se realizó el Milagro.

Tras 46 años de su última salida y después del trabajo de acondicionamiento y ajuste de la escultura en su nueva peana, se volvió a sacar en procesión en las Fiestas del Pilar de 1995 y a partir de ese año sale del Templo del Pilar portada por ocho costaleros el Día del Milagro, el Día del Pilar y en la Procesión del Rosario el 13 de octubre, conmemorando el Milagro por las calles de Calanda. El 29 de marzo de 2015, coincidiendo con el 375 aniversario, se vuelve a cambiar la peana por una nueva y más ligera.

La escultura se puede visitar en el «Templo del Pilar» frente a la Capilla del Milagro.

En 1997 con el empeño y buen hacer del párroco mosén Gonzalo Gonzalvo, con la colaboración de los Mayorales del Pilar D. José Miguel Asensio y D. Arturo Valero, se inaugura el «Museo Miguel Pellicer» dedicado a recoger la historia del prodigio con documentos relacionados con el hecho, ornamentos litúrgicos, entre ellos una casulla bordada en oro del Cardenal Cascajares, mantos antiguos y una Virgen del Pilar de plata donada por Don José Mª Gil Robles al Cabildo de Zaragoza “con la condición de que se entregara al pueblo que más devoción tuviera a la Virgen del Pilar”. Dicha imagen se saca en las procesiones precedida por el Paso del Milagro.

«Museo Miguel Pellicer» en la antigua casa del capellán del Pilar junto al templo.

Mención aparte cabe destacar que en 2007 el entonces párroco mosén Pablo Roda Muñoz solicita al arzobispo de Zaragoza, Mons. D. Manuel Ureña, el nombramiento de mosén Gonzalo Gonzalvo Ezquerra como “Capellán Honorario del Templo de la Virgen del Pilar de Calanda” por sus estudios y dedicación entusiasta a Calanda y su gran labor en la difusión del Milagro. Cargo que también impuso al canónigo D. Tomás Domingo Pérez el cual dedicó gran parte de su vida a investigar sobre “El Gran Milagro”.

VÍCTOR MARTÍN ALDEA GRACIA – 29 de marzo de 2021.

TEXTO Y FOTOGRAFÍAS: VÍCTOR MARTÍN ALDEA GRACIA.

Mis agradecimientos a Mosén Gonzalo Gonzalvo Ezquerra, Archivo Parroquial Nuestra Señora De La Esperanza de Calanda, “Fundación Mariano Benlliure”, Revista “El Pilar” y a los Archivos y Biblioteca Capitulares del “Cabildo Metropolitano de Zaragoza”.

FOTOGRAFÍAS: CASA MORENO / MINISTERIO DE CULTURA – ARCHIVO DE ARTE ESPAÑOL.

Bibliografía y fuentes documentales:

DE QUEVEDO PESSANHA, Carmen / “Vida artística de Mariano Benlliure” (Espasa Calpe – 1947).

(1) “Apuntes históricos sobre la Historia de Calanda” de Vicente Allanegui y Lusarreta. (Parroquia Ntra. Sra. de La Esperanza de Calanda / Ayto. de Calanda / Inst. de Estudios Turolenses – 1998).

(2) “Revista El Pilar” (8 de julio de 1939) – (19 de agosto de 1939).

(3) “Radio España” declaraciones de José Prados López, crítico de arte (14 de octubre de 1940).

(4) “El Noticiero” artículo de F. Gómez de Mercado (Zaragoza 27 de febrero de 1940).

(5) “Heraldo de Aragón” (Zaragoza 9 de octubre de 1940).

(6) “Heraldo de Aragón” (Zaragoza 14 de octubre de 1940).

(7) “Heraldo de Aragón” (Zaragoza 15 de octubre de 1940).

(8) “Revista El Pilar” (5 de julio de 1947).


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Comentarios

Guillermo Santos Llombart

Todo es impresionante. La Virgen del Pilar, REINA Y MADRE DE CIELOS Y TIERRA, hace el mayor MILAGRO que fue visto y reconocido por todos los que en aquel momento vivían . Y que goza de todas las credenciales habidas y por haber. Autoridades, notarios, registradores…..etcra.
Dio lugar a que se escribiese el libro LA RESURRECCIÓN DE LA CARNE que fue un best seller a nivel mundial

Luis Magrazo Rodrigo

Interesantísimo artículo de la historia de Calanda. En todos los números hay temas muy curiosos e interesantes, sería estupendo poder contar con los mismos en papel, igual que se hace con la revista Kolenda, al precio adecuado. Animo y a conseguirlo!!!

Calanda Grec

Gracias Luis. Estamos en ello pendiente de llevar a papel el trimestre 1 de 2021.

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