Inventario de una herencia (1824)

27/12/2020
4 min lectura

AHMA NOTARIO BLASCO folioS 161 -162

En la Villa de Calanda a cinco días del mes de diciembre del año contado del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo de 1824.

Que, dentro de las casas de la propia habitación del Miguel Herrero, labrador, viudo de Joaquina González, sitia en el callizo sin cabo de la presente vía de Calanda, confrontante con otra de Juan Antonio Celma, y corral de Joaquín Larroyed, hallándose presentes Ramón González, y Serafín Herrero como marido de Mariana González vecinos de la misma.

Dijeron que por el auto su divina majestad se había llevado para sí a la dicha Joaquina González su hermana con sobrevivencia de Jacinta Herrero su hija menor y heredera. Por su testamento convenía al derecho de ésta tomar por memoria e inventario los bienes muebles a ella pertenecientes, y en su consecuencia de común acuerdo se inventariaron los siguientes:

primeramente cinco sillas de esparto regulares; una mesa crecida de nogal; una sartén mediana; unas parrillas; una chocolatera pequeña; un almirez; un caballete para extender; La mitad de una artesa de masar; un masero; un colchón; tres sábanas de lienzo de dos ternos la una, y de dos y medio las restantes; una colcha blanca; un cobertor colorado florido; una arca y en ella una docena de camisas; dos jubones de terciopelo el uno de seda y el otro de algodón; cinco pañuelos, dos de seda, dos bordados y blancos y otro de invierno; seis  basquiñas,  dos de ellas de seda azul y negra: una toalla; cinco servilletas, dos pares de almohadas de lienzo; una mantilla de franela negra y otra de seda también negra; dos blancas de lila; un par de pendientes de dieciocho piedras.

De cuyos sobre dichos bienes muebles así inventariados como propios de la dicha menor se constituyó depositario el citado Miguel Herrero su padre, y de las ropas Juan Sanz su abuelo los cuales se dieron por entregados de ellos, otorgando apoca y recibo correspondiente, obligándose a custodiar en su poder y hacer formal entrega en cuanto dicha menor tomaré estado ante Dios disponga de ella, so pena de pagarlos con los suyos. Quedando dicha su abuela con la facultad de disponer y arreglar para su expresada nieta alguna de las ropas que no pueden conservarse y puedan servir para ella.

Se previene igualmente que no se inventariaron fruto alguno, porque quedan todos a beneficio del citado Miguel Herrero pero con la obligación de hacer celebrar y satisfacer cuatro treintanarios de misas rezadas por el alma de dicha su mujer en la presente cosecha de aceite, y los otros dos en la del año que viene, si antes no pudiere.

Igualmente quedan de su obligación el pagar y satisfacer de su propia bienes todas las deudas comunes a entre ambos cónyuges hasta el día de hoy, y también su entierro y defunción, con arreglo a lo estipulado en su capitulación matrimonial que quisieron aquí haber por citada y calendada debidamente, y según corresponde por fueros de Aragón.

Y satisfaciendo yo dicho Escribano, el citado requerimiento hecho por los sobredichos interesados, hice y testifiqué el presente acto y asuntos sean necesarios.

Testigos Manuel González y Francisco Dalmao labradores vecinos de esta dicha Villa. Manuel González soy testigo de lo dicho y firmo por Miguel Herrero y Juana Sanz otorgantes y por Francisco Dalmao  mi contesté que dijeron no saber .


© 2019 Grupo de Estudios Calandinos.
© 2021 Textos y fotografías, sus autores.

Impactos: 21