La expulsión de los moriscos de Calanda.

14/06/2020
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3.2 El bando de expulsión

El 27 de mayo 1610 el bando es proclamado en Barcelona iniciándose inmediatamente la salida de los moriscos de la zona de Lleida a través del Ebro hasta los Alfaques. El 29 se da a conocer en Zaragoza.

El contenido del bando de expulsión redactado por la Junta de Zaragoza se difunde rápidamente entre la comunidad de los hasta ahora llamados cristianos nuevos. El documento recoge las líneas directrices del bando publicado en Valencia en 1609 y expone en primer término quien se verá afectado por la decisión regia : todas las familias moriscas del reino, con ciertas salvedades : los niños menores de cuatro años, las moriscas casadas con cristianos viejos, las cristianas casadas con moriscos y sus hijos menores de seis años y, finalmente, los que puedan demostrar ser verdaderos cristianos.

Para evitar que los moriscos se dispersen y huyan de forma desordenada se les obliga a permanecer en sus pueblos hasta la llegada del comisario al cargo de la organización del tránsito. Los Calandinos durante esas fechas centran sus desplazamientos a Alcañiz, sede de las principales notarías de la Tierra Baja, donde tienen depositados sus empréstitos. Para los moriscos el acopio de moneda se convierte en una obsesión que les lleva a malvender cualquier bien que posean.

En el momento que se presente el comisario y la tropa encargada de asegurar su seguridad, se establecerá un plazo de tres días para que los moriscos abandonen la localidad. La corona sólo les permite llevarse consigo los bienes que puedan acarrear sobre su persona, y los recursos necesarios a su sustento hasta el momento de embarcar.

Unos de los temores las autoridades, al margen de una rebelión, es que los moriscos asolen los términos; por aquel motivo deciden imponer la pena de muerte a quien destruya casas, regadíos o se dedique a quemar molinos y campos. La presencia en Calanda de un grupo de forajidos a sueldo del alcaide Quintanilla pone freno a cualquier posible exacción.

A pesar de la desesperación, en la cual están inmersos, los moriscos calandinos aceptan con cierta resignación el inevitable y fatídico desenlace que les espera. 

Fuentes documentales:
  • Lomas Cortés, Manuel. La expulsión de los moriscos del reino de Aragón. Centro de Estudio Mudéjares (2008)
  • Fernández Terricabras, Ignasi. ELS MORISCOS CATALANS.LA TRÀGICA DISSORT D’UNA MINORIA
  • AHMA. Protocolos notariales
  • APC . Libros de difuntos, matrimonios y bautismos

© 2019 Grupo de Estudios Calandinos.
© 2020 Textos y fotografías, sus autores.

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