Pasar más hambre que un maestro de escuela (1869)

26/05/2020
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Utilizada a menudo como muletilla en una conversación, la frase proverbial “Pasar más hambre que un maestro de escuela” alude a la situación económica de los maestros de enseñanza primaria durante el siglo XIX .

Educación, maestros y ayuntamientos en el siglo XIX

La primera gran reforma educativa promovida en los reinos de España nace de la Constitución de Cádiz en plena guerra de Independencia.

El regreso a la península de Fernando VII acaba con los sueños de modernización de la monarquía planteados por los diputados gaditanos. Sin embargo, desde del ámbito religioso, surge en Sigüenza de mano del canónigo Romo el Plan de creación de un Tribunal ejecutivo para la primera enseñanza destinado a establecer escuelas en todas las poblaciones del Reino, bajo la tutela de un Tribunal ejecutivo compuesto de eclesiásticos, y dotado con los fondos necesarios para la manutención de las escuelas. El plan Romo como el anterior no se llevará adelante [1].

Los ideales de la “pepa“, la visión de una enseñanza pública, uniforme y gratuita son recogidos por el gobierno durante el trienio liberal a través del Proyecto de Reglamento General de primera enseñanza de las escuelas de primeras letras.

Pasan más de treinta años hasta nazca un nuevo proyecto destinado a fomentar la alfabetización de la población. La Ley de Instrucción Pública de 1857 establece los términos de partida de las construcciones escolares. Por primera vez se advertía la necesidad de locales apropiados que permitan exigir una enseñanza primaria obligatoria. Su articulado dispone que la enseñanza elemental se imparta gratuitamente en las escuelas públicas a los niños cuyos padres o tutores no puedan pagarla. La carga económica derivada de la apertura de las nuevas escuelas recae sobre los municipios; el gobierno a los ayuntamientos traspasa la obligación de asumir unas funciones en materia educativa. Es en ese contexto que, sobre los escombros del castillo de Calanda,se levanta la primitiva escuela que perdurará hasta los años 70 del siglo XX

Edificio de las escuelas años 90 del siglo XX.

En enero de 1869, meses tras la salida de Isabel II, el nuevo gobierno liberal promulga un decreto ley que recoge la elaboración de tres proyectos tipo de complejos educativos que se adaptan a los tamaños de población. La escuela será un edificio compuesto por una o dos aulas, la vivienda del profesor, apuntada en la Ley Moyano de 1857, y una biblioteca [1].

En octubre del mismo año el periódico turolense La Concordia, dedicado al mundo de la enseñanda, recoge y describe contexto al cual se enfrentan los maestros en España y en particular en la provincia de Teruel. El debate se centra entorno a la centralización de los fondos. La centralización de fondos consiste en que la administración provincial sustituya a los ayuntamiento en todo lo relativo a la gestión éconómica de la primera enseñanza.

¿Por qué motivo? y bien, por la incapacidad de los municipios a atender a los pagos de los salarios de sus maestros así como del material pedagógico.

En las provincias en las cuales se ha implantado la Centralización de fondos los retrasos en el pago de las nóminas siguen vigentes, la administración adeuda hasta un trimestre al cuerpo docente. Mucho peor es la situación de los maestros que penden directamente de las arcas municipales. En muchos ayuntamientos la capacidad contributiva de los vecinos es escasa, los ingresos en tesorería insuficiente para atender a las necesidades básicas de los lugareños, motivos que justifican la imposibilida de abonar al profesorado el pago de sus emolumentos.

Para intentar solventar la desastrosa situación el Gobernador de Teruel José María de Antequera transfiere a los ayuntamientos un partida de 10.000 maravedís destinados a obras de mejora de las instalaciones escolares.

Los maestros ejercen su sacerdocio en condiciones de trabajo horribles: carencen de instalaciones, de material pedagógico y se enfrentan grupos de más de un centenar de alumnos (en el caso de Calanda el maestro de niños atiende a 200 alumnos). Para atender semejante labor pastoril, un maestro percibe un salario que oscila en función del número de alumnos de la localidad. El salario es escaso (en Calanda en 1877 el sueldo asciende a 1.100 pesetas anuales en Calanda) y sobretodo se devenga con gran irregularidad , abocando al profesorado a vivir en ocasiones de beneficiencia.

Es en ese sentido que la Concordia reclama la Centralización de los pagos.

[…] los maestros no tendrían que ir mendigando su ya escaso sueldo, como si pidieran una limosna por su favor de pasar meses y meses sin recibir lo que justamente tiene devengado[…]

La Concordia

Relegados a cuidadanos de segunda clase, privados de los recursos necesarios a una buena práxis de su labor educativa, muchos maestros , desmoralizados, terminan renunciando a la propiedad de la plaza, marchándose en búsqueda de otros lares donde podrán ejercer su sacerdocio en unas condiciones decentes.


La concordia. 27 de octubre 1869

Página 1.

 Centralización de fondos. Los periódicos del ramo continuan aprovechando las ocasiones que se les presentan, con motivo del retraso que experimentan los Maestros en el percibir de sus.haberes para emitir sus francas y razonadas opiniones respecto de la Centralización de fondos […] Hasta los muy pocos periódicos que se opusieron a la centralización de fondos van poco a poco declarando que sería muy conveniente establecer un nuevo sistema de pagos que quitará a los pueblos la intervención directa que conservan en esta parte. […] En las provincias donde se ensaya esa mal llamada centralización, los maestros sufren retrasos de tres o cuatro meses, pero nunca retrasos tan escandalodos de ocho, doce y más meses, como está sucediendo en la nuestra misma, en que al cerrarse el ejercicio de un presupuesto, suelen ascender a mayor cantidad las sumas adeudadas que las satisfechas durante el año. Hay pueblos que en cuatro años no han abonado un solo maravedí para gastos materiales.[…] La centralización que se busca es la que asegura a los maestros el percibo de sus haberes con regularidad y que dé al profesorado la consideración e independencia que le hacen falta. El sistema preferiblees el de declarar a la Primera enseñanza obligación provincial; consignar en le presupuesto la cantidad que se considere necesaria para el mantenimiento del personal y material de escuelas. […] con ese sistema de regularización los pueblos satisfarían su contingente sin resistencia, porque para nada figuraría en sus presupuestos el nombre de la Primera Enseñanza,[…] y los maestros no tendrían que ir mendigando su ya escaso sueldo, como si pidieran una limosna por su favor de pasar meses y meses sin recibir lo que justamente tiene devengado.

Locales para escuelas

A consecuencia de los dispuesto en real orden de 24 de julio de 1856 se concedió a os pueblos de esta provincia que a continuación se expresan, una subvención con destino la construcción de locales para escuelas y habitación para maestros, cuyo importe han percibido tiempo hace los ayuntamientos de dichos pueblos […] Los obras que se trata tienen en estos momentos un doble interés, el de destinarse a un objeto tan importante como la enseñanza y el venir a satisfacer la necesidad en trabajo que experimentan las clases jornaleras

Espero del celo de los Sres. Alcaldes a quienes me dirijo, de su amor a la enseñanza, y su interés en favor las clases jornaleras, que cooperarán al fin que me propongo, no solo con una voluntad decida, sino también con todos los medio que estén a su alcance para que se realicen las obras de, que se trata, poniendo particular, empeño en allegar los mayores recursos posibles afín de que dichas obras sean dignas del objeto a que se las destina, y no permitiéndose en este. -particular la menor demora a fin de que cuanto antes haya en, sus respectivas localidades trabajo para los jornaleros necesitados.

Teruel 21 de -Octubre de 1867.— El Gobernador José María Antequera.

Lista de los oueblos subvencionados. Con 10.000 reales de vellón . — Armillas. — Berge.— Blesa, — Calanda, —Castellote, —Crivillen. — Cuevas de Cañart — Dos-Torres, —Ejulve.—Estercuèl. — Fórnoies. — Foz Calanda. — Ginebrosa, —Hijar, —Ladruñan, —La Mata., —Martin del Rio.=Mas de las Matas…(continua) B.O Provincia de Logroño 

[1] González Palencia A. La primera enseñanza a inicios del siglo XIX

[2]Vázquez Astorga M. Universidad de Zaragoza Enseñanza de primeras letras y escuela del siglo XIX en Zaragoza


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