Rogativas y lluvias (1850)

In Sucesos
13/05/2020
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El áncora (Barcelona) – 9 junio 1850

Nos escriben de Calanda.
Los dias 13 y 16 de mayo serán de larga memoria para los vecinos de Calanda y para la mayor parte de los pueblos del bajo Aragón. Cuando una sequía extraordinaria de dos años consumía los campos y arbolados, y habia enjugado casi todas las fuentes, la miséricordia de Dios se está viendo mientras que la irreligión é impiedad sé están confundiendo. Las súplicas al Todopoderoso: la tierra se ha regado y los manantiales nacen de nuevo: los semblantes de los hombres, donde se dejaba ver la miseria y el hambre, se han lavado por dos dias con el rocío abundante del cielo,
y presentan va alegría. Todos los vecinos corren presurosos a la iglesia del Pilar con lágrimas de gozo a rendir adoraciones a la que es y da el consuelo a los afligidos. El resultado de las rogativas y el obsequio y súplicas que se han dirigido á Nuestra Señora del Pilar, trasladándola en procesión a la parroquia, se ha visto con la mayor claridad a los ojos de los cristianos, esta procesión tan pomposa como fúnebre causó la mayor impresión en todos ios corazones: la carrera fué rociada con lágrimas de los concurrentes. Los nueve dias que permaneció María Santísima del Pilar en la parroquia, fueron fiestas de primera clase, con novenas, pláticas y canto del oficio parvo todos los dias.
Los vecinos de la villa de Foz, que dista una legua, bajaron al anochecer eri rogativa a visitarla: pero con tanto órden y edificación, que merecen el mayor elogio.
Mas de 800 personas de ambos sexos en dos hileras a pies descalzos y cada una con su luz componían la procesión: a la cabeza iban tres hileras de niños dirigidos por su maestro, vestidos con túnicas blancas, ceñidas con negro y coronas de laurel en las cabezas, y el primero de la hilera de medio llevaba ún crucifijo, y le cantaban en voz lúgubre y semitonada pidiendo a Dios aplacase su ira. En el centro de la procesión se dejaban ver cruces de gran tamaño, llevadas en hombros, y en peanas imágenes de Dios crucificado: se cantaba la letanía mayor con acento triste, y dirigiéndose así a la parroquial, permaneció durante la novena y plática, y luego regresó con el mismo orden a su pueblo.

Hoy se ha cantado en la iglesia del Piiar una misa solemne, sermón y Te Deum en acción de gracias con un concurso admirable y las gentes, aunque pobres por haber perdido casi toda la cosecha de grano y oliva, alegres porque Dios ha oido sus súplicas y concedido el beneficio del agua.

El católico – 21 de junio 1850

La alegría y satisfacción que los vecinos de esta villa recibieron los días 16 y 17 de mayo último, por el beneficio del agua que Dios les concedió, se convirtieron en lagrimas y tristeza. Las tardes de los dias 16 y 17 del corriente formarán época para Calanda: las mañanas fueron placenteras aunque un nublado que se presentó por el Oriente la mañana del 10 presagiaba tronada. No fué equivocación. Las tres de la tarde eran cuando ya se dejaban oír truenos, y que un nublado de agua regaba el monte, unas nubes sueltas de colores varios y todos imponentes, principiaron a arrojar piedra por espacio de una hora, pero con tanta abundancia y espesor que destruyó todo y más selecto de la campiña, de modo que el suelo del olivar presentaba una alfombra verde, y la huerta un empedrado de frutas. El dia11 fué repetida la escena a la misma hora, pero con mas espanto y destruccion completa, porque al apedreo siguió un turbión de agua tan extraordinario que jamás se había visto; y aunque no hubo desgracias personales, fueron muchos los sustos y grandes las incomodidades para extraer e! agua de las habitaciones. Los labradores llenos de conformidad han vuelto á envainar las hoces que tenían desnudas para dar principio á su siega; y si el gobierno no oye sus súplicas tendrán muchos que emigrar por falta de subsistencia, y los acompañarán casi lodos los vecinos de Foz, distante una hora de Calanda, cuyo pueblo ha sufrido igual suerte, y ambos en pocas horas se han reducido á la mayor miseria, e imposibilitado para el pago de sus contribuciones.


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