El Gobernador prohibe la celebración de los actos de la Semana Santa (1932)

10/04/2020
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En la sesión ordinaria celebrada por el ayuntamiento de Calanda el lunes 21 de marzo de 1932, el secretario da lectura de una información controvertida proviniente del Gobernador Civil de la Provincia de Teruel. El Gobernador ha decretado la suspensión de todos los actos públicos de caracter religioso durante la Semana Santa. Una cuestión queda en el aire :

¿Se celebraron los tambores durante la Pascua de resurección de 1932?

La instauración de la IIª república el 14 de abril de 1931 lleva consigo una una profunda transformación política, económica y social cuyo propósito es proyectar la entrada definitiva de España en el siglo XX.

En el caso que nos ocupa, Calanda, la lectura de las actas municipales del periodo que va de abril de 1931 a abril de 1932 nos permite aproximarnos a los cambios ocurridos en nuestra población.

Tras las elecciones municipales de 1931, Calanda vive una profunda renovación de los “señores” que componen el ayuntamiento”, los Primus inter pares dejan paso a una nueva generación de políticos renovadores. De mano de los alcaldes Miguel Gasca y posteriormente de Joaquín Cólera, se aprecia un mayor interés por solventar los principales males de la sociedad calandina : el paro, la paz social y la educación.

Uno de los mayores retos a los cuales se enfrenta la república es la cuestión religiosa. Aunque el 99% de la población sea de confesión católica, la República Española se quiere aconfesional. Emulando el modelo francés, la República, a través del artículo tercero de la ley fundamental, decreta que el Estado español no tiene religión oficial, el Estado español es láico.

La difusión de nuevos ideales políticos entre la población de Calanda no significa la marginalización de las prácticas religiosas, el catolicismo está fuertemente anclado en el imaginario colectivo de los calandinos.

No obstante, la secularización de la vida pública implica la desaparición de cualquier símbolo religioso en lo edificios públicos,  se prohibe a los municipios que auxilien económicamente a las iglesias, Asociaciones, e instutuciones religiosas, se suprime el cargo de campanero así como la participación de la corporación municipal a laLlega“; las 250 pesetas correspondientes al sueldo del organista son destinadas al comedor de beneficencia.

Atento a la compleja situación el 11 de marzo de 1932, el párroco solicita del ayuntamiento :

autorización para la celebración por la vía pública de las fiestas religiosas en la próxima Semana Santa.”,

La petición del párroco recibe el apoyo del conjunto de los consejales. El ayuntamiento informa al Gobernador apoyando la solicitud y resaltando el arraigo que tiene la Semanda Santa entre sus vecinos.

El 16 de marzo de 1932 llega a manos del secretario municipal la respuesta del Gobernador autorizando la celebración de la tradicional Semana Santa pero, tres días más tardes el 19 de marzo, un nuevo telégrama revoca lo anterior, prohibiendo cualquier acto público de caracter religioso.

El lunes 21 de marzo de 1932, durante la sesión ordinaria, la corporación municipal recorre ante el Gobernador la decisión.

El ayuntamiento acuerda dirigirse nuevamente a la dicha autoridad con el fin de que aclare si aquella suspensión se hace extensiva a la ceremonia de los tambores de tradicional arraigo en el pueblo.

La Semana Santa de 1932 tiene lugar los 24,25 y 26 de Marzo de 1932. Es en la casi totalidad de España una Semana Santa sin procesiones (salvo casos excepcionales como el la Cofradía la Estrella de Sevilla que saca su paso).

La suspensión cualquier acto litúrgico público limita el espacio votivo a la iglesia parroquial, ermita de San Miguel y Templo del Pilar. Se suspenden en la ocasión la subida al Calvario, Pregón, Soledad y Entierro.

¿Y los tambores, qué ocurre con los tambores ? ¿ Se sispenden ? ¿ Por considerarse un acto tradicional, séase profano, se autoriza finalmente el toque de los tambores ? No existe rastro documental acerca de la decisión de las autoridades provinciales, ni información acerca de alteraciones del órden en Calanda.

Los calandinos, durante la Semana Santa de 1932, dejaron prolablemente de lado su sus diferencias políticas y, unidos en su pasión por el tambor, mantuvieron viva la tradiconal rompida y pasacalles.

En 1932, día como hoy, tambien redoblaron los tambores en Calanda.

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© 2019 Grupo de Estudios Calandinos.
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