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El Museo de Teruel propone a Calanda recuperar los restos de su villa romana

27/03/2019
7 min lectura
Diario de Teruel, 10 de marzo 2019.

Centrarse en potenciar las particularidades que te han hecho mundialmente conocido puede hacer que te dejes en el olvido aquello que también te pertenece y que conforma parte de tu patrimonio histórico. Y precisamente de recuperar parte de ese pasado perdido ha empezado a preocuparse Calanda, un pueblo conocido en medio mundo por sus tambores, por su Semana Santa y por la figura universal de Luis Buñuel, pero del que pocos conocen que ha aportado al patrimonio común de todos uno de los mosaicos romanos más completos e interesantes de la provincia, que se guarda y enseña como paño en oro en el Museo Provincial de la capital.
Un mosaico monumental formado por casi dos millones de teselas distribuidas en tres estancias -entre ellas un triclinio- y que en el momento de su descubrimiento (1964) fue un hito para la arqueología española, según puso de manifiesto ayer en Calanda el director del Museo Provincial de Teruel, Jaime Vicente. El director del centro impartió una conferencia sobre los mosaicos de la villa romana de Calanda por la mañana, después de que fuera inaugurado un panel informativo en el lugar del descubrimiento.
Según Vicente, el mosaico calandino es “una de las piezas más espectaculares del Museo “. Sus más de 100 metros cuadrados lo convierten en “una pieza excepcional”, apuntó, puesto que las escenas que refleja “nos acercan a unas formas de vida de un periodo que todavía necesita de investigaciones más amplias”.
El Museo de Teruel, a través de su director, ha presentado una propuesta para intentar hacer en en Calanda lo mismo que ya llevó a cabo en 1997 en Urrea de Gaén con la villa romana de la Loma del Regadío, que constituye un importante ejemplo de producción intensiva de aceite de oliva en la época romana en Aragón. Conservada, protegida y después puesta en valor a partir de un proceso de investigación y excavación que se prolongó durante 14 años, el yacimiento de Urrea de Gaén podría ser “similar” al que está escondido bajo tierra en los regadíos de Calanda del Camino de la Vega de Albalate.
“Queremos proponer que se prospecte en los alrededores del lugar donde fue encontrado el mosaico”, apuntó Vicente. De las excavaciones realizadas en 1964 se extrajeron tres estancias completas, pero los arqueólogos y el propio ayuntamiento de Calanda cree que podría haber muchísimo más. “Nos gustaría proponer el inicio de un estudio que contemplara primero una prospección geofísica, que continuara con unas catas para comprobar qué es lo que se ha conservado y lo que no, y además en qué grado, en donde se encuentra, etc”, detalló. 
En este sentido, “en función de los resultados obtenidos, se podría decidir si se amplía la zona de investigación o no, pero lo que está claro es que al cabo de unos años Calanda podría tener descubierta una antigua villa romana muy interesante”.
No en vano, las villas romanas asociadas a zonas de regadío -tanto la de Urrea de Gaén como la de Calanda tienen cerca  cauces de agua- se conocen por los mosaicos descubiertos en la parte de vivienda de la casa, si bien suelen ser instalaciones en las que está asociada algún tipo de actividad económica. Ocurre en el caso de la villa de la Loma del regadío, cuya parte residencial estaba lujosamente decorada con mosaicos y pinturas murales al gusto de los grupos sociales más importantes de su época, pero que tiene una parte agrícola con una especialización en la producción agraria de aceite y vino. 
En Urrea, se inició un proyecto de investigación en 1997 que permitió descubrir toda la parte residencial de la villa. Sin embargo, dentro del mismo proyecto también se encontraron las estancias agrícolas, con la localización de cinco grandes pesas de viga “con depósitos para el almacenamiento” que indicarían una actividad de comercio a mercados próximos.
“En Urrea de Gaén se localizó toda la zona industrial, pero de la villa romana de Calanda solamente se conoce la parte residencia y no toda, y sería muy interesante ver esa otra parte de actividad productiva que faltaría por descubrir”, comentó Vicente. No en vano, los arqueólogos saben que “está ahí el sistema de calefacción de la villa, formado por una instalación de aire caliente que estamos seguros de que se conserva”, manifestó Vicente. Además, recordó que la parte residencial de esta casa romana aristocrática de Calanda no sólo estaría conformada por las tres estancias localizadas, sino que “el resto está allí y sólo conocemos las tres habitaciones encontradas en 1964: una de ellas un triclinio con una pared semicircular y dos habitaciones más.

A medio y largo plazo
El proyecto “no tiene por qué ejecutarse a corto plazo, sino que ha de llevarse a cabo una intervención a medio y largo plazo”. En el caso de Urrea, las actuaciones que llevaron a recuperar los restos de la villa romana de la Loma del Regadío y a hacerla visitable duraron 14 años y sirvieron para demostrar que la colaboración entre administraciones da resultados. “La dirección de las excavaciones la llevaron arqueólogos del Museo, y hubo aportaciones de la Diputación de Teruel, del Inaem, del Gobierno de Aragón”, enumeró Jaime Vicente. “El punto clave es determinar si se conserva el resto de la villa o no, pero para ello hay que sumar esfuerzos, plantear las cosas a medio y largo plazo y ver, poco a poco, si la intervención merece la pena”.
Tanto la villa romana de Calanda como la de Urrea demuestran que la época tardía romana “está muy bien representada en todo nuestro territorio”, apostilló Vicente.
Interés en recuperar parte de esa historia antigua de la antigua también lo tiene el Ayuntamiento. El alcalde calandino, José Ramón Ibáñez, reconoció que “algunos miembros de la Corporación ya han planteado la posibilidad de realizar una réplica del mosaico que se encuentra en el Museo de Teruel”. El regidor consideró que los casi dos millones de teselas de las tres estancias de la villa “son piezas de un enorme valor desde el punto de vista histórico que necesitan un mantenimiento y su exposición en el lugar apropiado donde se puedan conservar, pero está claro que a Calanda le gustaría tener algo relacionado con esta villa para que la gente de Calanda lo pudiera ver, tocar y sentir como propio”.
Para poner en valor ese patrimonio propio, ayer por la mañana, antes de la conferencia impartida por Jaime Vicente, el Ayuntamiento de  Calanda homenajeó a los antiguos moradores de aquella villa antigua del siglo III-IV después de Cristo. En el lugar donde se localizó el monumental mosaico, el Ayuntamiento inauguró un panel informativo en el que se relatan las características de la villa, la historia de su descubrimiento, así como lo que representan las villas romanas de la provincia de Teruel.

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